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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Argumentos a favor y en contra de los carbohidratos


Paul Jaminet, PhD es un astrofísico del MIT y Berkley, con un gran interés en la salud y la alimentación, después de enfrentar problemas de salud personales que no respondieron a la medicina convencional. 
© desconocido
Él y el Dr. Ron Rosedale, M.D recientemente tuvieron un acalorado debate por internet sobre el tema de que si los "almidones seguros" mejorarán o no su salud.

El Dr. Jaminet cree que los carbohidratos provenientes de almidones como las patatas y el arroz cocinado son "almidones seguros" y saludables que de ser evitados podrían provocar "deficiencia de glucosa".


Comentario: Las experiencias del Dr. Jaminet han sido discutidas en nuestro foro (vea "Life Without Bread"). Sus artículos son informativos, sin embargo no puede descartarse un sesgo en contra de los carbohidratos que podría estar relacionado a una incorrecta implementación de una dieta baja en carbohidratos.

El Dr. Rosedal no está de acuerdo con eso.

De acuerdo con el Dr. Rosadale, todos los azúcares y alimentos que se convierten en azúcar tendrán efectos perjudiciales si son consumidos.

Él argumenta que si bien un tazón de arroz al día podría parecer una pequeña cantidad, esta podría hacer una gran diferencia en términos de salud, en especial para todas aquellas personas que padecen enfermedades como la diabetes y enfermedades del corazón.


Comentario: Además, el arroz contiene lectinas que son muy dañinas para la salud: Estos cinco alimentos pueden causar problemas MUY similares a los del trigo... También suele ser un producto genéticamente modificado: Alimentos que los expertos no comerían

Para más información vea: El consumo de arroz blanco podría provocar diabetes

Recientemente hable sobre este debate aquí.

Su discusión continúa en el artículo presentado en el sitio web del Dr. Rosedale.

Es un documento de 53 páginas, pero bien vale la pena leerlo si es que usted está interesado en este tema.

Aquí, sólo hablaré de algunos de los puntos planteados. Para leerlo completo, por favor visite el sitio web del Dr. Rosedale.

Este es un tema controversial

Como se dará cuenta si revisa el sitio web del Dr. Jaminet, él no está de acuerdo con la suposición del Dr. Rosedale y cree que la glucosa en realidad tiene algunas funciones muy útiles. Sólo tenemos un almacén limitado de glucógeno y si lo agotamos podría afectar otros sistemas que proporcionan la glucosa que nuestro cuerpo necesita para funcionar.


Como yo lo veo, esto realmente no es de mucho interés para la mayoría de las personas ya que nunca seguirán la sugerencia hecha por el Dr. Jaminet sobre reducir las calorías provenientes de los carbohidratos del estándar del 50 por ciento que es lo que la mayoría de las personas consumen, del 20 al 30 por ciento de sus calorías provienen de los carbohidratos.

La clave es reemplazar los carbohidratos con grasas como aguacates, aceite de coco, yemas de huevo, mantequilla orgánica proveniente de animales alimentados con pastura, aceitunas y frutos secos. Usted no querrá utilizar aceites omega-6 altamente procesados y manipulados genéticamente como los son el maíz, la canola y la soya, ya que alterará la relación omega 6/3. Por supuesto que querrá evitar todo tipo de grasas trans, pero contrario a los consejos populares, las grasas saturadas pueden ser muy buenas para usted.


Creo que el tipo de dieta que sugiere el Dr. Jaminet, como se describe en su libro llamado "Perfect Health Diet", de hecho puede mejorar su salud y es de ahí de donde la mayoría de las personas podrían beneficiarse. Me agrada el hecho de que él está en constante evolución, modificación y con la disposición de corroborar cuidadosamente sus recomendaciones con la literatura.


Comentario: No nos parece que este sea necesariamente el caso. Desde que la humanidad ha adoptado una dieta rica en carbohidratos, aberrante para su fisiología, la salud no ha hecho más que empeorar. Nunca se ha visto tan mala calidad de vida y salud en la historia de la humanidad como la que se está viendo ahora. El argumentar a favor de los carbohidratos no va a mejorar en nada esta situación.

© desconocido
Como peldaños de la misma escalera...

Si usted está interesado en utilizar la dieta para prolongar su vida, entonces la dieta sugerida por el Dr. Rosedale, que restringe aún más los carbohidratos, imita los efectos biológicos de las restricción de calorías (que incluyen la prolongación de la vida útil, tal y como lo revelaron investigadores como Cynthia Kenyon) sin tener que eliminar las calorías en sí.

Creo que el Dr. Rosedale podría estar en lo correcto cuando dice:
"Lo que se está volviendo claro es que una dieta alta en grasas, que creo es mucho mejor que las dietas altas en carbohidratos y bajas en grasa, debe estar acompañada de un consumo mínimo de carbohidratos (sin fibra), con el fin de alcanzar mayores beneficios de salud." (El énfasis es mío)
Es importante darse cuenta que no estamos necesariamente "programados" biológicamente para vivir saludables por mucho tiempo. Estamos programados para la reproducción saludable, pero una vez que se termina nuestra edad reproductiva, a la naturaleza realmente no le importa nuestra supervivencia extendida...Sin embargo, como lo señala el Dr. Rosedale, podemos utilizar lo que sabemos de los secretos de la naturaleza sobre mantener nuestros cuerpos lo suficientemente saludables para reproducirse y aplicar esos secretos para nuestros años pos-reproductivos.

Para lograrlo, todo lo que tenemos que hacer es basarnos en la evidencia científica disponible actualmente que está relacionada con la longevidad y la extensión de la vida, de la cual la restricción de carbohidratos es una de las más destacadas.


Comentario: No se trata solo de una cuestión de longevidad. El hecho es que la evidencia científica es tal, que el Comité Experto de Sueciaha admitido de que una dieta baja en carbohidratos es más eficaz para la pérdida de peso y otras enfermedades modernas.

El daño de la glucosa es cuestión de grados

Uno de los desacuerdos principales entre las dietas del Dr. Jaminet y del Dr. Rosedale se trata del hecho de si existe un nivel de glucosa en la sangre que no cause daño o no. El Dr. Jaminet asume (de manera incorrecta según el Dr. Rosedale) que es posible sufrir efectos adversos de salud si los niveles de glucosa son muy bajos, por ejemplo, "deficiencia de glucosa".

De acuerdo con el Dr. Rosedale:

"...La información que Jaminet es capaz de reunir de otros artículos que presenta, es tan sólo el resultado de su improbable suposición de que, dado a que los aumentos de glucosa no son medidos, no deberían pasar los 140mg/dl. Además la "información" era de poca importancia dado al gran error en la conversión entre la glucosa en la sangre y en el plasma."

El Dr. Rosedale, señala que debido a que el consumo de glucosa indudablemente aumentará los niveles de glucosa en la sangre, así como la insulina y la leptina, promoviendo la resistencia; el consumo de glucosa siempre está relacionado con un cierto grado de daño y/o aumento del riesgo de mortalidad.

"Creo que la única conclusión que se puede sacar de esto y de los estudios relacionados con el tema que fueron presentados, es la misma conclusión que la de los autores; que ayunar y mantener la glucosa por encima de un cierto número, ¿100mg/dl? ¿105mg/dl?, está correlacionado con un cierto grado de daños y/o mortalidad y esto es considerablemente menor a los 140mg/dl, lo que Jaminet considera seguro," dice.

Por otra parte,

"No se puede confiar en sólo hacer lo natural," dice el Dr. Rosedale. "La muerte pos-reproductiva es extremadamente natural. Sólo podemos confiar en la ciencia, en especial en la ciencia de la biología del envejecimiento, que demuestra cómo vivir una vida larga después de la vida pos-reproductiva...

El aumento repetido de los niveles de insulina y la leptina tiene consecuencias extremadamente negativas que creo son fundamentales para la aparición temprana de prácticamente todas las enfermedades crónicas del envejecimiento y de hecho en el aceleramiento del envejecimiento mismo.

La preocupación de la naturaleza por nosotros tiene sus límites, es decir, estar saludables para tener éxito reproductivo, después de lo cual se pierde el interés. También la muerte es natural, pero estamos leyendo esto con el fin de evitar ese evento natural. No tengo problema en decir que lo que estoy haciendo y enseñando para estar sano es muy poco natural, como lo es la búsqueda de una vida larga, feliz y jovial después de tener bebés."

¿La glucosa es necesaria para la función inmunológica?

Por otro lado, el Dr. Jaminet argumenta que sí necesitamos algo de dextrosa, basado en su creencia de que la glucosa proveniente de ciertos alimentos almidonados es necesaria para la producción de moco, la preservación de la barrera intestinal y la función inmunológica (alrededor del 80 por ciento de los que se originan en su intestino).


Comentario: Si bien es cierto de que algunas personas parecieran beneficiarse de algún consumo de carbohidratos, difícilmente se puede justificar una dieta rica en carbohidratos cuando la población mundial está plagada de diabetes, resistencia a la insulina, demencia, obesidad, enfermedades cardiovasculares, etc. Enfermedades que no existían cuando consumíamos una dieta rica en grasas animales y baja en carbohidratos.

De acuerdo con Jaminet:

"Es posible que con dietas bajas en carbohidratos, en especial si el consumo de proteína es limitado, se pueda reducir significativamente la producción de moco y poner en peligro la integridad de la mucosa y la barrera intestinal."

Pero también es importante darse cuenta que tanto los almidones como los azúcares alimentan a los patógenos, y la mala absorción de fructosa es muy común en las enfermedades intestinales. Los alimentos almidonados ricos en fibra también tienden a ser problemáticos para las personas con trastornos intestinales. El Dr. Jaminet recomienda la dextrosa o el jarabe de arroz a las personas con trastornos intestinales. Pero realmente no existe una prescripción universal que sea cien por ciento segura debido la diversidad de patógenos, y él también reconoce eso.


Comentario: Una recomendación totalmente irresponsable: EE.UU.: Este Producto Alimenticio Dañino Esta Cambiando Su Nombre - No Se Deje Engañar.

De acuerdo con el Dr. Jaminet:

"Las dietas con cero carbohidratos son potencialmente problemáticas debido a la deficiencia de glucosa o cetosis que favorece a ciertos patógenos y para cualquier fuente de carbohidratos, existe un patógeno que puede desarrollarse en ella."


Comentario: A pesar de que algunas personas si se benefician de algún consumo de carbohidratos, esto no significa de que la cetosis es perjudicial. El cuerpo es capaz de subsistir y más bien prosperar con cero carbohidratos:

La dieta cetogénica podría ser la clave para recuperarse del cáncer
Los beneficios de la dieta cetogénica y su papel en el tratamiento contra el cáncer
La dieta cetogénica - Una visión general

La dieta GAPS

Otra dieta parecida a la de los doctores Jaminet y Rosedale es la dieta GAPS, creada por la Dra. Natasha Campbell-McBride. De acuerdo con el Dr. Jaminet, algunas personas han reportado que su salud ha mejorado una vez que integran los "almidones seguros" (patatas y arroz) a su dieta GAPS (que se centra específicamente en el alivio del intestino y en el restablecimiento del balance adecuado de la flora intestinal.)


Comentario: Como hemos discutido en foro de discusión "Life Without Bread": el Dr. Jaminet pareciera favorecer ciertos argumentos e información en base a sus sesgos. Esto no ayuda en nada a la catástrofe de salud en una población mundial que ha adoptado una dieta rica en carbohidratos.Si bien algunos se benefician del consumo de vegetales y verduras, difícilmente se puede justificar una dieta rica en almidones para combatir los males de nuestra sociedad.

De acuerdo con el Dr. Jaminet:

"GAPS surge en mi charla en respuesta a la pregunta que muchos se han hecho. Recientemente tuve a dos personas que llevaban la dieta GAPS que reportaron que cuando agregaron almidones, siguiendo nuestras recomendaciones, su salud mejoró y fueron capaces de deshacerse de los problemas intestinales, incluyendo las infecciones a causa de los hongos.

Por supuesto que no tengo ni idea de cuán fielmente siguieron las recomendaciones de la Dra. Campbell-McBride, pero creo que sus casos ilustran los puntos que hace en sus dos últimos párrafos. Cada patología es única y las dietas deben ser adaptadas a las necesidades individuales," dice.

"Le tengo un gran respeto a la Dra. Campbell-McBride y estoy consciente de que su dieta ha ayudado a muchas personas. Y espero que nadie piense que de alguna forma estoy denigrando su dieta o su trabajo. Tuve la oportunidad de asistir a parte de su charla en Wise Traditions y pensé que fue la mejor charla de la conferencia."

Mi evaluación

Parece que la evidencia es muy clara y que el aumento crónico de los niveles de glucosa en la sangre aumentará su insulina y leptina, que a su vez provoca resistencia a la insulina y a la leptina. Y evitar la resistencia a la insulina y a la leptina quizá es uno de los factores más importantes si desea tener una salud óptima y longevidad.

Dicho eso, el grado en el que elija reducir los azúcares y carbohidratos, depende solamente de usted. Y ciertas diferencias en la bioquímica de las personas pueden hacer que una dieta sea más benéfica para usted que para otras personas. La clave es saber que el consumo de azúcar, granos y almidones promoverán la resistencia a la insulina en un grado u otro, dependiendo de la cantidad que consuma.


Comentario: Este artículo fue publicado en el 2011, cuando el mismo Dr. Mercola no había abordado el tema de las dietas bajas en carbohidratos y su rol para una mejor salud. En SOTT.net llevamos años publicando información al respecto y apreciamos el esfuerzo de Mercola de actualizar su visión sobre este tema. Desde entonces ha publicado varios artículos acerca de la cetosis y dietas bajas en carbohidratos. Los granos son una aberración en la dieta que la población termina pagando con enfermedades modernas. Para más información vea nuestros enfoques:

La dieta paleolítica revisada
Paraíso perdido
Enterrando la Hipótesis Vegetariana

Si usted está buscando un plan de alimentación basado en ciencia sólida, le recomendaría firmemente que lea el libro del Dr. Jaminet llamado "Perfect Health Diet". Su meta será que del 50 al 70 por ciento de su dieta se base en grasas saludables, lo que reducirá radicalmente el consumo de carbohidratos. La mayoría de las personas probablemente noten una enorme mejoría en su salud siguiendo este enfoque, dado a que actualmente consumen MUCHOS granos y carbohidratos y cualquier reducción será dar un paso en la dirección correcta.


Comentario: Dificilmente ciencia sólida, más bien argumentos que de ser traducidos a la población mundial, estaríamos cayendo en negligencia médica e irresponsabilidad. En SOTT hemos publicado una y otra vez los beneficios del consumo de las grasas saturadas de origen animal. Lo hemos venido diciendo desde hace años y no ha sido sino hasta el mes de octubre del 2013 que la medicina convencional ha admitido su error de inculpar a las grasas animales. La British Medical Journal ha llegado a admitir a través de una publicación que se cometió un error y que las grasas animales son un factor protector para las enfermedades cardiovasculares. El Comité Experto de Sueciaha publicado nuevas normas teniendo en cuenta la evidencia científica de que una dieta baja en carbohidratos es más eficaz para la pérdida de peso. Argumentos a favor de los carbohidratos no van a solucionar la epidemia de obesidad que estamos viendo hoy en día, esto sin mencionar todas las enfermedades crónicas.

Pero si usted se encuentra sano, está buscando llevar su salud al siguiente nivel y está dispuesto a experimentar, entonces échele un vistazo a las sugerencias del Dr. Rosedale e intente eliminar casi todos los carbohidratos sin fibra. Esto puede ser muy difícil de implementar pero puede dar excelentes resultados.


Comentario: Un argumento totalmente desactualizado. Primero, aquellos que realmente están sanos hoy en día son pocos. Entre toxicidad medioambiental, una dieta aberrante para nuestra fisiología humana y el estrés de un mundo que ha perdido todo respecto a la madre naturaleza, pocos son los que realmente están sanos.

Cualquiera que sea su decisión, por favor recuerde SIEMPRE escuchar a su cuerpo, ya que le información si lo que está haciendo es lo correcto para su bioquímica y genética. Así que escuche y ajuste su programa de acuerdo a ello.

Dicho esto, le recomiendo que revise lo último en el debate entre el Dr. Rosedale y el Dr. Jaminet. Es muy largo, pero si busca información más detallada, esto podría interesarle mucho.
Ligas Relacionadas:

Comentario: Para más información vea: La programación mental antigrasas que las grandes industrias farma-agro-alimentarias te agradecen.

martes, 19 de noviembre de 2013

Ya es oficial - Es hora de abandonar las nocivas pautas alimenticias bajas en grasa


Traducción por el equipo Sott.net
La historia de la convicción nacional de que la grasa en la dieta es mortal, y su evolución desde la hipótesis al dogma, es una en la que los políticos, los burócratas, los medios de comunicación y el público han jugado un papel tan importante como los científicos y la ciencia.

~ Gary Taubes
Finalmente alguien del mundo convencional de la nutrición ha dado un paso adelante para declarar lo obvio: Suecia, primer país en recomendar dieta alta en grasa para tratar la obesidad y la diabetes (o el artículo en inglés). Los lineamientos convencionales ya no pueden ignorar lo que los medios alternativos han estado diciendo durante años: las grasas de origen animal son buenas para nuestra salud. Cada persona en el mundo debería tomar esta oportunidad de redimir nuestra dieta ancestral que nos vimos prosperar como seres humanos inteligentes. Ya es hora de hacer rendir cuentas a la aberración de una dieta que se ha apoderado de nuestro mundo hoy en día, con los alimentos procesados ​​y de altos carbohidratos que perpetúan el peor estado de salud de la historia humana que jamás se ha visto.

La Gran Agra, Gran Farma (NdT - en inglés: Big Agra, Big Pharma) y la industria alimenticia reinan sobre una población lisiada con demencia, diabetes, obesidad, cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades autoinmunes, alergias, problemas respiratorios, problemas digestivos y trastornos del estado de ánimo que ningún lineamiento convencional puede sanar o curar satisfactoriamente. Si se logra algo, es una muy mala calidad de vida, como mucho, requiriendo algo entre 4 a 12 pastillas al día para mantener, y que poco a poco va envenenando incluso al más resistente.

Las enfermeras alrededor del mundo entrenan a las personas diabéticas con las pautas alimenticias que sólo perpetúan y empeoran su enfermedad. Usted podría estar familiarizado con el siguiente argumento: "En el cálculo de los requerimientos de insulina, ignora las grasas, ya que no aumentan la insulina." ¡Ahí tienes una gran idea para la cura! sin embargo, el lavado de cerebro y la falta de pensamiento crítico es tal que los profesionales de la salud no pueden reconocer la solución justo en frente de ellos, incluso si ellos mismos lo dicen. Luego un protocolo sin sentido es aconsejado de que la gente tiene que comer hasta 5 veces al día, incluyendo siempre una comida de carbohidratos, sólo para que la insulina prescrita no lleve los niveles de azúcar en la sangre a niveles peligrosamente bajos. La mayoría de los folletos y lineamientos dadas a los pacientes diabéticos están escritos y publicados por las compañías farmacéuticas que luego venden la misma insulina prescrita. Imagínese si la gente supiera que sólo tienen que retirar los carbohidratos con el fin de disminuir sus necesidades de insulina. ¡Dios no lo quiera que alguna vez deban curar su diabetes con una dieta baja en carbohidratos!

No pierdas la cabeza

Los vegetarianos y los miembros de las sociedades agrarias tienen cerebros más pequeños y, tal como están las cosas, el mundo en general - los vegetarianos y las personas que hacen dietas "equilibradas" similares - ven sus funciones cognitivas sufrir como ningún otro momento de la historia humana.

El peso en seco de nuestro cerebro es 60% de grasa. El colesterol juega un papel vital en nuestros procesos mentales, el 25% del colesterol libre de nuestro cuerpo se encuentra en el sistema nervioso. Contrariamente a la creencia popular y dogmática, sin grasa somos tostadas, figurativa y literalmente hablando. De hecho, más problemas vienen de tener niveles bajos que de los niveles altos de colesterol. Una gran cantidad de problemas de salud, así como los problemas comunes de "envejecimiento" son consecuencias de no conseguir lo suficiente de las buenas grasas en nuestra dieta. Atrás quedaron los días en que las personas de edad fallecían pacíficamente en su cama después de una vida larga vivida llena de experiencias y con completas capacidades cognitivas. Ahora la demencia senil es considerada como la forma normal de terminar su vida cognitiva.

Hoy en día, un estadounidense desarrolla la enfermedad de Alzheimer cada 68 segundos. En el 2050, un estadounidense desarrollará la enfermedad cada 33 segundos. Se estima que 5.2 millones de estadounidenses de todas las edades tienen la enfermedad de Alzheimer en el 2013. El número de personas que viven con demencia en todo el mundo se estima en 35.6 millones. Este número se duplicará para el 2030 y más del triple en el 2050. Por no hablar de la depresión, la ansiedad y otros problemas psiquiátricos. La depresión afecta a 121 millones de personas en todo el mundo y éstas son las estadísticas convencionales del 2011. Para la mayoría, las cosas han empeorado desde entonces.

El número de estudios publicados a lo largo de los años que quitan la culpa colocada en las grasas de origen animal y que la ponen donde pertenece - el azúcar - es abrumadora. Hemos llegado a un punto sin vuelta atrás. Es hora de hacer responsables a las políticas convencionales que perpetúan pautas alimenticias que han demostrado ser poco saludables desde el principio.

Drácula a cargo del banco de sangre


Directores de empresas de alimentos en otras administraciones corporativas.
Es difícil imaginar cómo eran las cosas antes de la revolución agrícola, pero aún sin tener que ir tan atrás, ten en cuenta que tenemos una gran discrepancia de cómo solíamos comer sólo un par de cientos de años atrás. Según el neurobiólogo Stephan Guyenet, el consumo de azúcar ha aumentado constantemente en EE.UU. hasta el punto que en 1822, los estadounidenses consumieron la cantidad de azúcar añadida en una lata de 12 onzas (354 ml.) de refresco una vez cada cinco días, mientras que en el 2005 los estadounidenses estaban consumiendo esa cantidad de azúcar cada siete horas. La peor parte es que sus números ni siquiera incluyen la cantidad de azúcar en las frutas y almidones 'seguros', que es básicamente lo que nuestros gobiernos recomiendan: arroz, pasta, pan, cereales, patatas, etc. A juzgar por los números de Guyenet, el aumento es tan constante que si las tendencias actuales continúan, ¡para el 2606 la dieta de los EE.UU. será 100% de azúcar y realmente viviríamos en una Idiocracia!

Nuestros fisiologías no tienen, básicamente, defensa contra este tipo de ataque. La carga de azúcar en nuestra dieta ha crecido anormalmente, exponencialmente y grotescamente de lo que nuestros antepasados ​​paleolíticos conocieron. Para un alimento que, no tenemos necesidad alguna de consumir, la cantidad de consumo de azúcar solamente en EE.UU. es completamente inaceptable y excesivo, por cortesía de la industrialización y la comercialización del sistema alimentario estadounidense. Olvídese de las Grandes Empresas, son ahora Gigantes Negocios, y están a costa de su salud.

Como dice el profesor Simon Capewell de la Universidad de Liverpool, poner la industria alimenticia en la mesa de la política es como poner a Drácula a cargo del banco de sangre. El conflicto de intereses es masivamente excesivo. En lugar de admitir que la industria alimenticia es parte del problema, ¡se le pide que dé una solución! No están interesados ni remotamente en la salud, pero muy interesados en las ganancias a corto plazo, la industria alimenticia se está aprovechando de la epidemia de obesidad y de su sufrimiento mediante la fabricación de alimentos procesados ​​que se comercializan dudosamente como "más saludable".

Hay un enorme interés económico y personal en la propaganda de hacerlo sentir mal "Por tu culpa" impulsada por las compañías farmacéuticas, centros de pérdida de peso, académicos, el gobierno y de la industria alimenticia. Usan y abusan de la investigación y de la ciencia genuina para las relaciones públicas y el encubrimiento de los conflictos de interés evidentes. Ellos dependen de que usted esté preocupado acerca de los riesgos de la obesidad y de que te preocupes que es tu culpa. Siempre es lo mismo con las guías dietéticas estándar: los participantes pierden un poco de peso, y luego la mayoría lo ganan de nuevo, y después un poco más.

Punto sin retorno

La evolución es la mejor guía de lo que debe ser nuestra dieta óptima. Nuestra dieta paleolítica cazadora-recolectora cuyo tipo y cantidad de grasa consumida cambiaba con las estaciones, latitudes, y el ir y venir de las edades de hielo - define la historia humana. Se necesita tiempo para cualquier población para adaptarse a nuevos factores en su entorno. Cuanto más tiempo hemos estado comiendo un alimento en particular como especie, y cuanto más cerca el alimento esté en su estado natural, es menor el daño que probablemente haga. Hemos estado comiendo como hombres de las cavernas durante todo el curso de la historia humana. Eso nos hizo lo que somos. Según lo informado por Gary Taubes en Good Calories, Bad Calories ("Calorías buenas, Calorías malas"):
Es lo que el epidemiólogo británico Geoffrey Rose quiso decir cuando escribió su seminal redacción en 1985, Sick Individuals and Sick Populations ("Individuos enfermos y poblaciones enfermas"), y describió las medidas aceptables de prevención que podrían recomendarse para el público como aquellos que eliminan los "factores antinaturales" y que restauran la "normalidad biológica" - eso es... las condiciones a las que presumiblemente estamos adaptados genéticamente. "Tales medidas normalizadoras", dijo Rose, "se pueden presumir de ser seguros, y por lo tanto debemos estar preparados para defenderlos sobre la base de una presunción razonable de beneficio."
Entre más enfermos y gordos estemos, mayor será la necesidad de comer una dieta fisiológica de acuerdo a nuestra constitución corporal, es decir, una dieta baja en carbohidratos. ¿Por qué esperar que el excluir o restringir grasas de origen animal nos regrese a la "normalidad biológica"? Es precisamente esto lo que nos trajo al actual desastre y catástrofe en la salud. ¿Por qué los almidones "seguros" - verduras, frutas, tubérculos, legumbres y granos - nos restaurarían la salud cuando los carbohidratos son precisamente el grupo de alimentos que no es necesario para que funcione la máquina humana?

Los gurús de la salud recomiendan un mínimo de 120 a 130 gramos de carbohidratos al día con el fin de dar a nuestros cerebros azúcar. Pero el cerebro no lo necesita cuando no hay carbohidratos en la dieta y cuando se consume la grasa suficiente. Nuestros cerebros se curan y funcionan al máximo con el combustible de la grasa - cetonas. Parece que toda la entidad científica se ha vuelto contra nosotros. Los psicópatas se han apoderado del asilo, mientras que la humanidad sufre como no ha sufrido antes. Como Gary Taubes explica,
"Una respuesta simple, después de todo, sugiere que se debería haber sabido desde el principio; sugiere que en algún lugar a lo largo del camino, nuestras autoridades de salud pública nos habían llevado por el mal camino. Una respuesta compleja permite un considerable margen en la asignación de la responsabilidad; eso también permite un aplazamiento indefinido de cualquier acción o reconocimiento de error".
No es sólo nuestra salud; es prácticamente toda nuestra civilización como la conocemos. No hemos conocido otra forma de vivir por demasiado tiempo y fijate lo que nos ha traído: salud deteriorada, guerras, hambruna, esclavitud, y sufrimiento interminable. De acuerdo conGreg Wadley y Angus Martin de la Universidad de Melbourne:
Dentro de unos pocos miles de años de la adopción de la agricultura de cereales, el antiguo estilo de organización social de los cazadores-recolectores comenzó a disminiur. Grandes sociedades, jerárquicamente organizados aparecieron, en torno a los pueblos y luego ciudades. Con el auge de la civilización y el Estado llegaron las clases socioeconómicas, la especialización laboral, los gobiernos y los ejércitos.

El tamaño de las poblaciones que vivían en unidades coordinadas aumentó dramáticamente por encima de las pre-agrícolas. Mientras que los cazadores-recolectores vivían en bandos igualitarios y autónomos de cerca de 20 personas estrechamente relacionadas, además con, a lo mucho, un nivel tribal de organización, en cambio las primeras aldeas agrícolas tenían entre 50 y 200 habitantes, y las primeras ciudades 10,000 o más. La gente "tuvo que aprender a limitar las fuerzas profundamente arraigadas que trabajaban para aumentar los conflictos y la violencia en grupos grandes"(Pfeiffer 1977:438).

La agricultura y la civilización significó el final de la recolección de comida - un método de subsistencia con metas y recompensas a corto plazo - y el comienzo (para la mayoría) de regular arduo trabajo, orientado a los beneficios futuros y a las exigencias de sus superiores.

"Con la llegada de las grandes comunidades, las familias ya no cultivaban la tierra para ellos y para sus necesidades inmediatas, sino para los desconocidos y para el futuro. Trabajaban todo el día en lugar de un par de horas al día, como lo hacían los cazadores-recolectores. Había horarios, cuotas, supervisores, y castigos por holgazanear" (Pfeiffer 1977:21).
Durante cientos de miles de años, nuestros antepasados ​​practicaban la caza y se movían en manadas, comiendo una dieta baja en carbohidratos. El hecho es, que nuestros cuerpos están diseñados y han evolucionado para vivir y prosperar sin consumir carbohidratos en absoluto, siempre y cuando haya bastante proteína nutritiva y grasa disponible, y agua para beber. La grasa de origen animal era nuestra energía primordial, ya que era - y sigue siendo - el combustible más eficiente, denso y de larga duración. Nos volvimos inteligentes - Homo sapiens sapiens - porque consumimos grasa animal y carne.

Depende de nosotros tomar el asunto de nuestra salud en nuestras propias manos. Corre la voz y haz que las autoridades asuman la responsabilidad y que estén conscientes sobre el informe del Comité de Expertos de Suecia. Es oficialmente tiempo de dejar las perjudiciales pautas alimenticias bajas en grasa.

Para mayor información, vea:

La dieta cetogénica - Una visión general
Suecia, primer país en recomendar dieta alta en grasa para tratar la obesidad y la diabetes
Comité de expertos de Suecia: Una dieta baja en carbohidratos es más efectiva para la pérdida de peso (en inglés)
La programación mental antigrasas que las grandes industrias farma-agro-alimentarias te agradecen.
Entrevista con Chris Masterjohn: Los beneficios para la salud del colesterol
No son las grasas, es el azúcar quien está causando la epidemia de obesidad
Masiva Crisis Nerviosa: Millones de personas al límite mientras la pandemia de estrés causa estragos en la sociedad
Coma como un Cavernícola y vea como su peso extra desaparece
Cuerpo Primitivo , Mente Primitivo: Más allá de la dieta paleolítica para la Salud Total y una Vida más larga (en inglés)
La dieta paleolítica revisada
La dieta del hombre de las cavernas
La cetosis es el estado fisiológico óptimo para el ser humano
¡Gracias Cetosis!
Sabiduría dietética antigua para los niños del futuro
Alimentación moderna vs. alimentación sana, fuentes de toxicidad, el rol de las reacciones inflamatorias y las sensibilidades alimentarias en las enfermedades crónicas, modernas o idiopáticas
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Gabriela Segura, MD
Gabriela Segura es una cardiocirujana que nació en una familia multiétnica en América Central. Su continua aventura con la ciencia médica, la curación alternativa y la verdadera naturaleza de nuestro mundo, la ha llevado a vivir a Costa Rica, España, Canadá, Uzbekistán, Francia e Italia. Sus pasatiempos favoritos son SOTT, investigar y pasar tiempo con la naturaleza. Sus escritos se puede encontrar en The Health Matrix

jueves, 18 de julio de 2013

Las Conclusiones de Gary Taubes sobre qué es una buena alimentación



Gary Taubes
Gary Taubes es el autor de dos libros sobre nutrición que han obtenido fama mundial atacando a los carbohidratos. Taubes no es médico, ni nutricionista... Se aproximó a la nutrición y dietética indirectamente, como redactor periodístico. Estos dos libros son "Good Calories Bad Calories" y "Cómo engordamos y qué hacer al respecto".

En "Good Calories, Bad Calories" (aún no disponible en español) publicó lasConclusiones Ineludibles de Taubes que os paso a resumir:

1. La grasa, saturada o no, no es la causa de la obesidad, enfermedades cardiovasculares ni de ninguna otra enfermedad crónica de nuestra civilización.

2. El problema son los carbohidratos en la dieta, su efecto en la secreción de insulina y por lo tanto la regulación hormonal de la homeostasis (el estado harmónico del cuerpo). Cuanto más digestibles y refinados sean los carbohidratos más afectarán a nuestra salud, peso y estado.

3. Los azúcares -glucosa y el sirope de maíz alto en fructosa específicamente- son especialmente dañinos. Probablemente porque la combinación de fructosa y glucosa simultáneamente, eleva los niveles de insulina mientras se sobrecarga el hígado con carbohidratos.

4. El efecto directo en la insulina y el azúcar en sangre, los carbohidratos refinados, los almidones (patata) y zúcares son la causa de las enfermedades coronarias y de la diabetes. Son probablemente causas alimentarias del CÁNCER, ALZHEIMER y otras enfermedades crónicas de nuestra civilización.

5. La obesidad es una enfermedad por exceso de acumulación de grasas, no por comer demasiado o por comportamiento sedentario.

6. El consumo excesivo de calorías no hace que nos engordemos más. Utilizar más energía de la que consumimos no nos lleva a una pérdida de peso a largo plazo; nos lleva a tener HAMBRE.

7. La obesidad está causada por un desequilibrio en la regulación hormonal del tejido adiposo y su consecuente oxidación. Perdemos peso cuando la regulación hormonal del tejido graso revierte este equilibrio.

8. La insulina es el regulador primario de almacenamiento de grasas. Cuando los niveles de insulina son elevados -crónicamente o después de una comida- acumulamos más grasa en nuestro cuerpo. Cuando bajan los niveles de insulina, utilizamos grasa de nuestra reserva y la utilizamos como combustible.

9. Cuando los carbohidratos estimulan la secreción de insulina, nos hacen engordar y a la larga causan obesidad. Cuando menos carbohidratos comamos, más flacos estaremos.

10. Provocando la acumulación de grasas, los carbohidratos también provocan un incremento del hambre y un descenso de la cantidad de energía que utilizamos en nuestra actividad física.

Comentario: Para más información, lea nuestros Enfoques Sott:

La dieta paleolítica revisada
La epidemia de obesidad, cortesía de la industria agrícola

jueves, 2 de mayo de 2013

Últimos avances en nutrición: grasas por carbohidratos


Después de revisarse la evidente evidencia científica, valga la redundancia, ya es hora que los nutricionistas expertos en la salud pública empiecen a advertir que los problemas en nuestras dietas, y por los cuales se transforman eventualidades como ver a alguien con severo sobrepeso en algo más que habitual, no son las grasas sino los carbohidratos.
© Desconocido
El Dr. Willet [1] advierte de esto mismo, apoyándose en los típicos experimentos considerando los lípidos sanguíneos y el peso en grupos de personas con sobrepeso y dislipidemias o diabetes tipo II comparando las dos dietas. Una es la alta en carbohidratos tradicional y la otra es la baja en carbohidratos y alta en grasa. Lo importante a nivel de divulgación es que el artículo se pudo leer en Los Angeles Times, periódico importante en EEUU e internacionalmente.

Hay que decir que por las pinceladas que se dan en cómo eran los estudios referenciados, el doctor Willet sigue con la idea de que la grasa saturada es mala. Sigue bajo el mito. Es difícil romper moldes tan fácilmente después de tanta opresión y una educación anti-grasa animal. Casi parece que hablo de política, pero se trata de un problema de salud pública y, en realidad, es el Estado quien ha impulsado un desmesurado consumo de carbohidratos y ahora debe rectificar con pulso y maña para no caer en descrédito por el cambio tan radical en las recomendaciones, aunque este tiento y saber del comunicador ya corresponde a otros profesionales.

Cabe mencionar una vez más, y siempre que hablamos de las grasas saturadas y del colesterol, al Dr. Ranvskov, a continuación podemos leer una entrevista muy interesante [2]. Nos viene a hablar de los beneficios de recortar carbohidratos en la dieta y suplirlos por grasa y sobre los mitos del colesterol que, quizás, sea su mayor aportación quitando la mitología que se cierne sobre este "biomarcador". Resalta que el LDL, el famoso colesterol malo, no es malo de por sí y, de hecho, el error está en considerar su cantidad y no su densidad, porque según los estudios a los que este doctor se refiere y otros investigadores, el colesterol en tanto en cuanto las partículas del nombrado LDL sean más pequeñas son más aterogénicas siendo, con cierto tamaño, inocuas. Se ha comprobado como una dieta alta en grasa animal aumenta la densidad del colesterol, del LDL y también del HDL, por cierto del que nadie duda de sus beneficios y goza de buena fama.

Así que, si bien la dieta alta en grasa puede dirigir nuestro nivel de LDL al alza, también aumenta su densidad, siendo este benigno y hasta, más que eso, una solución y no un problema. Se desmiente la base por la cual en la salud pública no se recomienda la grasa saturada ya que, añado yo, los estudios se basan en marcadores indirectos sobre el colesterol, los cual no consideran su densidad sino su cantidad y, por tanto, la grasa saturada sale como la mala de la película, pero no hay evidencia sólida, con estudios sobre efectos directos contra la grasa saturada aislada, pero sí al contrario.

Hemos dado un paso más en la difusión de estas ideas e información sobre la nutrición y, en concreto, la salud. Poco a poco.

Comentario: Para el lector interesado en esta alimentación a base de grasas y cero carbohidratos, SOTT recomienda fuertemente la lectura en el foro cassiopaea.org del hilo Dieta Cetogénica: camino hacia la transformación, donde podrá conocer y aprender de la experiencia de quienes han experimentado con esta extraordinaria "forma de alimentarse".

También puede informarse más acerca de la Dieta Cetogénica leyendo estos artículos:

La cetosis es el estado fisiológico óptimo para el ser humano

¡Gracias Cetosis! (Parte 1)

¡Gracias Cetosis! (Parte 2)

¡Gracias Cetosis! (Parte 3)

De manera adicional recomendamos la lectura de nuestro Enfoque Sott sobre la dieta paleolítica:

La dieta paleolítica revisada

Y el libro La solución paleolítica de Robb Wolf

jueves, 21 de febrero de 2013

Más de la mitad de su alimentación debe consistir en grasas saturadas


© Hemera/Thinkstock
Hace un poco más de 100 años, un científico alemán escribió una carta a una compañía que fabricaba jabón y al hacerlo cambió la manera en la que el mundo cocinaba su comida. La compañía productora de jabón, Procter & Gamble, compró la idea del científico-y así fue como nació Crisco.

En ese momento de la historia, las personas utilizaban grasas de origen animal en forma de manteca o mantequilla para cocinar. Y aunque Crisco fue formulado para parecerse a la manteca y ser cocinado como manteca, en realidad no tenía nada que ver con esta. El resto de la historia, como se relata en The Atlantic, es un cuento de exitosa publicidad.i

Cuando la publicidad altera las recomendaciones alimenticias...

Receta en mano, Procter & Gamble lanzó una estrategia de venta masiva para Crisco que iguala a algunas de las estrategias de venta más grandes en la actualidad y se ganó un lugar en las cocinas del mundo. De acuerdo con The Atlantic:
"Nunca antes se había visto que Protector & Gamble- o cualquier otra compañía- había puesto tanto apoyo para respaldar o comercializar un producto. Contrataron a J. Walter Thompson Agency, la primera agencia de publicidad de servicios completos en los Estados Unidos en la que trabajan verdaderos artistas y escritores profesionales.

Las muestras de Crisco fueron enviadas a las tiendas, restaurantes, nutricionistas y economistas del hogar. Se probaron ocho estrategias de publicidad alternativas en diferentes ciudades y sus efectos calculados y comparados. Se freían donas con Crisco y se regalaban en las calles.

A las mujeres que compraban esta nueva grasa industrial les regalaban un libro de cocina de recetas con Crisco. En donde tenía la siguiente frase, "El mundo culinario está cambiando todo su libro para cocina gracias a la llegada de Crisco, una nueva y revolucionaria grasa para cocinar." Recetas de sopa de espárragos, salmón ahumado con salsa Colbert, betabeles rellenos, coliflor al curry, y sándwiches de salsa de tomate, todos con 3 o 4 cucharadas de Crisco."
Debido a que las afirmaciones que se hacían en la publicidad en aquel entonces no estaban tan reguladas, Procter & Gamble, afirmaban que su producto a base vegetal (conocido actualmente como aceite vegetal hidrogenado) era más saludable que las grasas de origen animal y los consumidores lo creyeron.

Tomo más de 90 años antes para que los investigadores finalmente descubrieran que este nuevo compuesto que supuestamente es "mejor para usted", el cual actualmente es mejor conocido como grasas trans, en realidad aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Como se indica en el artículo del Atlantic:
"Se estima que por cada aumento de dos por ciento en el consumo de grasas trans (que aún se encuentran en muchos alimentos procesados y comida rápida) el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca aumenta en un 23 por ciento. Por sorprendente que parezca, el hecho de que las grasas de origen animal representen el mismo riesgo no está respaldado por la ciencia."
No sólo eso, las investigaciones también han descubierto que las grasas trans contribuyen con el cáncer, problemas en los huesos, desequilibrio hormonal, enfermedades de piel, infertilidad, problemas para embarazarse, problemas con la lactancia, bajo peso al nacer, problemas de crecimiento y problemas de aprendizaje en niños.

Es tan malo para su salud que un panel gubernamental de científico determinara que las grasas llamadas trans hechas por el hombre son inseguras desde cualquier punto de vista...

Qué nos puede enseñar la historia

El artículo en The Atlantic, que es un extracto del libro llamado "The Happiness Diet" escrito por Drew Ramsey, MD y Tyler Graham, es una pieza fascinante de la historia y bien vale la pena leerlo completo. Se describe con gran habilidad el trasfondo cultural que hizo que esta "manteca falsa" fuera aceptada y adoptada, sin mencionar el enorme poder de la publicidad agresiva. Aquí le muestro un pequeño extracto de esta gran pieza. Para más información, por favor lea el artículo original o el libro llamado, "The Happiness Diet":
"...Gracias a Procter & Gamble, Estados Unidos impulsó la producción de un producto de desecho de cultivo de algodón, aceite de semilla de algodón...

Antes de ser procesado, el aceite de semilla de algodón es color rojo oscuro y tiene un sabor amargo debido a su fitoquímico natural llamado gosipol...y es tóxico para la mayoría de los animales, causando aumentos peligrosos en los niveles de potasio del cuerpo, daño de órganos y parálisis.

Una edición del Popular Science resume muy bien la evolución de la semilla de algodón: "Lo que era basura en 1960, era fertilizante en 1970, era alimento de ganando en 1880 y alimento y muchas cosas más en 1890."

Pero entro a nuestro suministro de alimentos poco a poco. No fue hasta que se inventó un nuevo proceso de hidrogenación, que el aceite de semilla de algodón llegó hasta las cocinas de los restaurantes y hogares estadounidenses.

Edwin Kayser, un científico alemán, le escribió a Procter & Gamble el 18 de octubre de 1907 sobre un nuevo proceso químico que podría crear un grasa sólida a partir de un líquido. Los investigadores de la compañía habían estado interesados en producir una forma sólida de aceite de semilla de algodón durante muchos años y Kayser describió su nuevo proceso como "de mayor importancia para los fabricantes de jabón".

La compañía compró los derechos a los patentes y creó un laboratorio en las instalaciones de Procter & Gamble, conocido como Ivorysale, para experimentar con nueva tecnología. Rápidamente, los científicos de la compañía produjeron una nueva sustancia blanca y cremosa a partir del aceite de semilla de algodón. Se parecía mucho a la grasa de cocina más popular de la actualidad: la manteca.

En poco tiempo, Procter & Gamble vendió esta nueva sustancia (actualmente conocida como aceite vegetal hidrogenado) a los cocineros caseros, remplazando así las grasas de origen animal."
El Mito sobre las grasas saturadas

El mito que dice que las grasas saturadas causan enfermedades cardíacas sin duda ha dañado un gran número de vidas en las últimas décadas. Aunque probablemente empezó como una estrategia de marketing para apoyar el uso de Crisco, esta creencia equivocada comenzó a solidificarse a mediados de la década de 1950 cuando el Dr. Ancel Keys publicó un artículo comparando el consumo de grasas saturadas con la mortalidad por enfermedades cardíacas.

Keys basó su teoría en un estudio realizado en seis países, en los cuales el consumo de grasas saturadas era tan alto que igualaba las tasas de enfermedades cardíacas. Sin embargo, él convenientemente ignoró la información de otros 16 países que no encajaba con su teoría.

Si hubiera elegido otro conjunto de países, la información habría demostrado que aumentar el porcentaje de calorías provenientes de la grasa reduce el número de muertes por enfermedad coronaria. Y, si se hubiera incluido la información de los 22 países que había disponible en aquel tiempo, el resultado hubiera sido que aquellas personas que consumen el porcentaje más alto de grasas saturadas tienen menor riesgo de enfermedades cardíacas.

Desafortunadamente, la idea de que las grasas saturadas son malas para el corazón se ha vuelto tan arraigada en la comunidad de salud que es muy difícil romper esta barrera de desinformación. Aun así, el hecho en cuestión es que la relación entre las grasas saturadas y las enfermedades cardíacas es sólo una hipótesis que no está respaldada.

Menos grasas saturadas en su alimentación = Mayor riesgo de enfermedades cardíacas

Desde la introducción de los alimentos bajos en grasa, las tasas de enfermedades cardíacas se han elevado progresivamente, aún cuando los estudio siguen desacreditando la investigación de Keys- descubriendo que las grasas saturadas en realidad refuerzan la salud del corazón. Por ejemplo:
- Un meta análisis publicado hace dos añosii , en el que se recompiló información de 21 estudios e incluyó cerca de 348,000 adultos, se descubrió que no hay diferencia en el riesgo de enfermedades cardíacas y derrame cerebral entre las personas que consumen más y menos grasas saturadas.

- En un editorial publicado en 1992 en el Archives of Internal Medicine, el Dr. William Castelli, ex director del estudio Framingham Heat, indicóiii :
"En Framingham, Mass., mientras más grasas saturadas se comían, más colesterol se comía, más calorías se comían, menor era el colesterol sérico de la persona. Contrario a lo que...Keys podría predecir...Descubrimos que las personas que comían más colesterol, más grasas saturadas, más calorías, pesaban menos y eran más activas físicamente."
- Otro estudio publicado en el 2010 en el American Journal of Clinical Nutrition descubrió que una reducción en el consumo de grasas saturadas debe ser evaluada en el contexto de la sustitución de otros macronutrientes como los carbohidratosiv.

Cuando usted sustituye las grasas saturadas con un consumo mayor de carbohidratos, en particular de carbohidratos refinados, usted aumenta la resistencia a la insulina y la obesidad, aumenta los triglicéridos y pequeñas partículas de LDL y reduce el colesterol HLD benéfico. Los autores afirman que los esfuerzos alimenticios para mejorar el riesgo de enfermedades cardiovasculares deberían basarse en la limitación del consumo de carbohidratos y en la reducción de peso.
El Mito del colesterol

Otro ejemplo de una alimentación trágicamente incorrecta es en la que se fomenta la idea de que el colesterol alimenticio es malo para su corazón. Al igual que las grasas saturadas, el mito creó un gran número de productos bajos en grasa que dañan la salud, el mito del colesterol ha dado lugar a un aumento de productos altamente procesados que dañan su salud pero son promocionados como alternativas más saludables.

Tomemos Egg Beaters como ejemplo. Lanzado en 1972, Egg Beaters ha sido promocionado como un sustituto saludable de los huevos de gallina. Básicamente contiene huevos blancos con saborizantes, vitaminas, espesativos de goma, que le proporcionan nada o muy poco colesterol y grasas saturadas y menos calorías que los huevos normales.

Esto es una tragedia, considerando lo nutritivos que son los huevos enteros- provenientes de gallinas criadas de manera orgánica. Por ejemplo, la yema de huevo tiene una de las concentraciones más altas de biotina.

Así que durante 40 años, muchos estadounidenses se han privado a ellos mismo de uno de los alimentos más nutritivos del planeta, mientras que los estudios epidemiológicos muestran continuamente que el colesterol alimenticio no está relacionado con las incidencias o mortalidad de las enfermedades coronarias, así que no hay razón para temerle a los huevos.

Su cuerpo NECESITA grasas saturadas

Regresemos al tema de las grasas saturadas contra las grasas trans que se encuentran en Crisco y otros aceites vegetales. Los alimentos que contienen grasas saturadas son:
- Carne
- Productos lácteos
- Aceites tropicales como el aceite de coco y el aceite de palma
Estas grasas saturadas de fuentes animales y vegetales proporcionan una fuente concentrada de energía en su alimentación y brindan los bloques de construcción para las membranas celulares y otra variedad de hormonas. Cuando se comen como parte de la alimentación, aumentan la saciedad disminuyendo la absorción.

Además, actúan como transportadores de importantes vitaminas solubles en grasa como la A, D, E y K. Las grasas alimenticias también son necesarias para conversión de caroteno a vitamina A, la absorción mineral y para otro gran número de procesos biológicos.

Las grasas saturadas son el combustible esencial para su corazón y también son utilizadas como combustible durante el consumo de energía. Además las grasa saturadas:
grasas saturadas1
Las grasas trans y el azúcar son los verdaderos culpables de las enfermedades cardíacas

Ahora, algunas investigaciones sugieren que existe una relación entre las grasas y las enfermedades cardíacas. El problema es que la mayoría de los estudios cometen un gran error al no diferenciar las grasas saturadas de las grasas trans. Además, el otro ingrediente principal en los alimentos procesados que desempeña un papel muy importante en las enfermedades cardíacas es el azúcar, en especial la fructosa.

La mayoría de los investigadores no han tomado en cuenta estas variables. Si los investigadores evaluaran más cuidadosamente los riesgos de enfermedades cardíacas midiendo los niveles de fructosa, grasas trans y grasas saturadas, probablemente validarían lo que yo he estado diciendo durante décadas.

Tanto la fructosa como las grasas trans son conocidas por aumentar los niveles de LDL, o colesterol "malo", mientras que disminuyen los niveles de HDL, conocido como colesterol bueno, que, por supuesto es completamente lo opuesto a lo que necesita para mantener una buena salud.

También puede causar coagulación de las arterias, diabetes tipo 2 y otros problemas de salud graves. Es importante darse cuenta que es prácticamente imposible lograr una alimentación adecuada si no incluimos las grasas saturadas. Sin embargo, lo que usted no necesita es grasas trans y fructosa, no consumir más de 15 gramos al día. Dado a que el adolescente promedio consume cerca de 75 gramos de fructosa al día, es fácil comprender por qué la obesidad y las enfermedades cardíacas están en niveles epidémicos.

Consejos sobre cómo comer grasas de manera saludable

Recuerde que usted necesita cierta cantidad de grasas saludables, mientras que al mismo tiempo debe evitar las variedades que no son saludables. La mejor manera de hacerlo es simplemente eliminando los alimentos procesados, que contienen altas cantidades de cosas dañinas para su salud como: el azúcar, carbohidratos y grasas peligrosas. Y no se deje engañar por los trucos en las etiquetas que ocultan el contenido de grasas trans.

En los últimos años, muchos fabricantes han quitado las grasas trans de sus productos. Sin embargo, la FDA permite que los fabricantes de alimentos puedan poner cualquier ingrediente que tenga menos de 0.5 gramos por porción. Así que mientras un producto puede afirmar no contener grasas trans, podría ser que en realidad contenga hasta 0.5 gramos por porción. Si usted come algunas porciones, estará ingiriendo una cantidad dañina de grasas poco saludables.

Así que para realmente evitar las grasas trans, usted necesita leer la etiqueta y asegurarse que contenga 0 gramos de grasas trans. Cheque los ingredientes y busque el siguiente, aceite parcialmente hidrogenado. Si el producto tiene este ingrediente, entonces contiene grasas trans.

Después de eso, estos consejos pueden asegurarle que está comiendo las grasas adecuadas para su salud:
- Utilice mantequilla orgánica (de preferencia hecha con leche cruda) en lugar de margarinas y aceites vegetales. La mantequilla entera es saludable pero ha recibido mala reputación no justificada.

- Utilice aceite de coco para cocinar. Es mucho mejor que cualquier otro aceite para cocinar y está lleno de beneficios de salud. (Recuerde que el aceite de oliva debe ser utilizado FRÍO, y para aderezo de ensaladas o pescado pero no debe cocinarse con él).

- Siga mi plan nutricional y automáticamente reducirá el consumo de grasa, ya que le enseña como centrarse en alimentos saludables en lugar de alimentos procesados.

- Para completar el consumo de grasa que necesita, asegúrese comer grasas crudas como la del aguacate, productos lácteos crudos, aceite de oliva y también tome una fuente de grasas omega-3 de origen animal y de alta calidad como el aceite de krill.
Y en sobre cuanta grasa necesita, la guía de recomendaciones gubernamental necesita se reconsiderada. El Instituto Nacional de Salud (NIH) recomienda cerca de 20-35 por ciento en el caso de los adultos y 25-35 por ciento en el caso de niños entre cuatro y 18 años. La guía de recomendacionesv del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos aconseja consumir menos del 10 por ciento de calorías provenientes de las grasas saturadas.

Como yo y otros expertos en nutrición hemos advertido, la mayoría de las personas realmente necesita más de 50-70 por ciento de grasas saludables en su alimentación para una salud óptima. Mi alimentación está compuesta por 60-70 por ciento de grasas saludables y tanto Paul Jaminet, PhD y autor de Perfect Health Diet y el Dr. Ron Rosedale, MD, un experto en tratar la diabetes por medio de la alimentación, están de acuerdo con que la alimentación ideal debe estar compuesta por más del 50-70 por ciento de grasas.

Referencias:

The Atlantic April 26, 2012

ii American Journal of Clinical Nutrition March 2010;91(3):535-46

iii Archives of Internal Medicine July 1992;152(7):1371-2

iv American Journal of Clinical Nutrition March 2010: 91(3): 502-509

US Department of Agriculture's dietary guidelines

Fuente: The Atlantic April 26, 2012


Comentario: Otra manera de obtener los beneficios de un estado de ayuno sin corres los riesgos mencionados en el artículo es la Dieta Cetogénica. Esta dieta simula el estado de ayuno, aumentando la producción de cuerpos cetónicos y obteniendo así todos los beneficios a partir de la cetosis, restringiendo el consumo de glucosa (carbohidratos) y consumiendo una cantidad moderada de proteínas y grandes cantidades de grasas saludables, evitando de esta manera la pérdida de nutrientes mencionada en este artículo. En este tipo de dieta también se recomienda el consumo del caldo de huesos, el cual provee al cuerpo de los nutrientes necesarios para una buena alimentación y ayuda a evitar los problemas relacionados con la carencia de los mismos.

Para leer más acerca de la Dieta Cetogénica pueden leer los siguientes artículos:

La cetosis es el estado fisiológico óptimo para el ser humano

¡Gracias Cetosis! (Parte 1)

¡Gracias Cetosis! (Parte 2)

¡Gracias Cetosis! (Parte 3)

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