Mostrando entradas con la etiqueta orwell. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta orwell. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de junio de 2013

El miedo a un supuesto terrorismo convierte a EE.UU. en un país orwelliano


© Portada del libro original
Una pesadilla hecha realidad...
La reciente revelación de la existencia de dos programas secretos de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en inglés) ha atizado un debate en EE.UU. sobre el delicado equilibro entre el derecho a la vida privada y la seguridad nacional.

Durante una audiencia hoy ante el Comité de Asignaciones del Senado, el director general de la NSA, Keith Alexander, insistió en que la vigilancia de registros telefónicos, por un lado, y de datos de millones de usuarios de internet, a través del programa PRISM, han ayudado a conjurar "decenas" de atentados dentro y fuera del país.

Según la Cuarta Enmienda de la Constitución, el Gobierno no puede hurgar en la vida privada de las personas, ni allanar su vivienda o confiscar sus bienes, sin tener una causa razonable y un mandato.

El Gobierno del presidente Barack Obama defiende a la NSA al explicar que la recopilación de datos personales ha sido limitada y ha fortalecido la seguridad nacional.

Que los estadounidenses acepten la intrusión del Estado refleja en parte el impacto que durante años han tenido tanto las redes sociales como la ubicuidad de los dispositivos electrónicos, según algunos expertos.

Con un simple "click" y a velocidad del rayo, los estadounidenses encuentran en sitios como Facebook y Twitter un destino para compartir su última merienda, los detalles más íntimos de su vida privada y hasta la confesión de delitos.

Así, en una cultura donde ya no hay secretos ni escondites, las encuestas sugieren que a muchos poco les importa ser vigilados por el "Gran Hermano".

Harry R. Lewis, profesor de Ciencias de Computación en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Harvard, dijo al diario The Washington Post que no le sorprende la aparente pasividad de los estadounidenses en este caso.

"La gente está tan dispuesta a decir 'caramba, no he hecho nada malo, así es que no me molesta si el Gobierno escudriña las llamadas telefónicas y los correos electrónicos de todo el mundo", afirmó Lewis, coautor de un libro sobre el impacto de la "explosión digital" en la cotidianeidad de los estadounidenses.

Debido a que el espionaje es casi imperceptible -a través de cámaras ocultas en sitios públicos, por ejemplo- la información digital que produce no da al público la idea de que se viola su vida privada, según Lewis.

Una encuesta nacional del Centro de Investigación Pew y el Washington Post indicaron el lunes pasado que el 56% de los estadounidenses considera "aceptable" que la NSA rastree los archivos telefónicos como parte de una investigación antiterrorista.

Aunque la opinión pública está más dividida en torno a la vigilancia de correos y otras actividades en internet para evitar atentados, estas opiniones han permanecido sin cambio desde 2002, según esa encuesta.

Pero la Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU) ha entablado una demanda en Washington contra los directores de varias agencias del Gobierno federal por el programa de los registros telefónicos que la NSA puso en marcha bajo la llamada "Ley Patriota", la ley que fue aprobada sin pestañear por el Congreso un mes después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La ACLU arguye que la recopilación de datos de las llamadas -fecha, hora, y lugar, pero no su contenido-, viola los derechos constitucionales de los estadounidenses a la libertad de expresión, asociación y vida privada.

En ese sentido, una encuesta divulgada hoy por Huffington Post señaló que el 45% de los estadounidenses cree que Obama ha hecho una labor deficiente para proteger sus derechos constitucionales, un 15% la califica "favorable" y un 23% "buena". Solo un 11% la califica de "excelente".

Edward Snowden, el extécnico de la CIA que reveló los programas de la NSA, ha sido vitoreado como un "héroe" por grupos defensores de la libertad de expresión, y vilipendiado como un "traidor" por la clase política.

En todo caso, el escándalo que persigue a la NSA también ha dejado "ganadores": La novela "1984", la obra seminal en la que el ensayista británico George Orwell advierte contra una vigilancia absoluta en un Estado totalitario, se ubica en una lista de los libros más vendidos deAmazon.

Escrita hace 60 años, las ventas de la novela de ciencia ficción, en la que Orwell cristaliza el concepto del "Gran Hermano", se han disparado en un 150% en Amazon, según los datos más actualizados en la página web de la tienda cibernética.

miércoles, 6 de marzo de 2013

El mapa de la tortura




© Desconocido
Si cabía alguna duda sobre el alcance de la tortura que ejecuta la CIA y el gobierno de los Estados Unidos sobre el mundo, ya está aclarada. Un mapa revela todos sus lugares no tan secretos... Varios medios internacionales publicaron un informe del Instituto Open Society, titulado Globalizando la Tortura: detenciones secretas y rendiciones extraordinarias de la Agencia Central de InteligenciaEl documento revela un mapa de dónde la CIA realiza actividades relacionadas con la tortura. El mapa cuenta una historia , ilustra en cuántos lugares tiene algún tipo de instalación o servicio, como cárceles secretas o permiso para realizar vuelos secretos. La polémica no se hizo esperar.

Otro medio digital muy leído en Estados Unidos, The Huffington Post, publicó un comentario del profesor Greg Grandin, de la Universidad de Nueva York... Dice el autor que 54 países participaron de varias maneras en el sistema de tortura que Estados Unidos impone al planeta. Casi ninguna parte del mundo se salva de tener en sus fronteras lugares donde se practica la tortura o se encarcela sin juicio. Ni norteamérica, donde está ubicado esta especie de comando central de la tortura, ni Europa, ni Medio Oriente, ni África ni Asia. Casi el mundo entero, sin embargo hay una parte que no alberga la tortura ejercida por Estados Unidos. El mapa lo dice con claridad: el horror de la tortura no se acepta en Latinoamérica. Grandin titula su artículo: La excepción latinoamericana.

Ni un solo país de la región, que antes Wahington llamaba su traspatio, participa en el abuso y el terrorismo de estado ejercido por el gigante del norte. Ni siquiera Colombia, un país tan cerca políticamente de Estados Unidos, y quien tiene en su territorio varias bases militares, tiene entre sus territorios, según afirma el mapa, lugares donde se practique la tortura. El análisis de este historiados norteamericano resulta muy interesante cuando refiere, que solo hay una gran mancha en el mapa de nuestra región: la Base Naval de Guantánamo, un territorio ilegalmente ocupado por Estados Unidos en Cuba, donde mantienen un centro de tortura, pero el autor no se queda callado con respecto a este tema el caso de la ilegal Base Naval de Guantánamo subraya el punto, "ya que Teddy Roosevelt se adjudicó ese territorio en perpetuidad a principios del siglo XX". Un lugar que ocupan ilegalmente, y que además usan para actividades ilegales, donde mantienen detenidas a personas sin juicio.

Llama la atención que Latinoamérica quede libre de este flagelo, teniendo en cuenta que la historia reciente demuestra que fue el centro de operaciones para ensayar lo que ejecutan ahora, ya que en los años 60, 70 y 80 se aplicaron probablemente las más férreas dictaduras de la historia, debido a la aplicación del plan Cóndor, diseñado desde Washington. Cientos de miles de personas en Latinoamérica fueron torturadas, asesinadas, desaparecidas o encarceladas sin juicio, debido en gran parte a la organización y el apoyo proveído por Estados Unidos a los regímenos totalitarios de aquel momento. Grandin recuerda que tres de los actuales presidentes de la región fueron víctimas de esta barbarie: el uruguayo José Mujica, la brasileña Dilma Roussef y el nicaraguense Daniel Ortega.

Cuando el principal conflicto de la guerra fría terminó en 1991, organizaciones derechos humanos comenzaron a desmantelar todos estos hechos. Pero, a pesar de la cercanía a Estados Unidos y al pasado reciente de tortura y crimen, hoy Latinoamérica y el Caribe no albergan, ni promueven, ni realizan tortura bajo los auspicios de Estados Unidos ni de nadie... Pocos años después de 1991 una generación de gobiernos de izquierda tomaron poder, y limitaron la influencia de Washington en la región. Cuando los ataques del 11 de septiembre, momento en el que comenzó la guerra contra el terror, y la nueva excusa de Washington para llevar la guerra y la tortura a donde quisieran, ya en América Latina presidía Hugo Chávez, más tarde ganó la presidencia de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva, y después en Argentina fue elegido Néstor Kirchner. Luego en Ecuador ganó Rafael Correa, quien sin miedo y con absoluta firmeza expulsó a los militares estadounidenses de la base aérea de Manta.

Habrá quien piense que el hecho de que ese mapa publicado por el Instituto del Open Society, no incluya a Latinoamérica, es porque Estados Unidos no quiere tener en la región centros de tortura. No obstante, las evidencias cuenta algo distinto. Washington lo necesita e incluso lo ha pedido. Se sabe por cables de Wikileaks, que el Departamento de Estado norteamericano intentó que Brasil acogiera a prisioneros de la Base Naval de Guantánamo, a lo que Lula se negó muchas veces.

Cabe preguntarse: ¿Por qué en tantos lugares y no en Latinoamérica? Es el resultado del logro de gobiernos democráticos que defienden la soberanía por encima de todo, hasta por encima de las presiones económicas del país más rico del mundo. Es también una muestra de coherencia entre todos los países que integran la región, que ahora está más unida que nunca. Es una excelente noticia que al menos en esta parte del mundo, Estados Unidos no imponga su reino del terror, y es aún una mejor noticia, que esa parte del mundo sea nuestra América Latina.

El cese al Fuego en Gaza no detendría que se pueda hacer Regional esto mas adelante

 0:14: 🔥 El coronel Douglas McGregor advierte sobre la situación peligrosa en la que se encuentra Israel y la falta de apoyo de Estados Uni...