Mostrando entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de septiembre de 2013

Más desorden, más creatividad

-
A la hora de trabajar o estudiar, el lugar donde lo hagamos tiene una importancia significativa en el tipo de pensamientos y acciones que generaremos. Según un estudio de la Universidad de Missouri, más desorden significa más creatividad, pues hay un menor apego a la rectitud y disciplina que inspiran los entornos ordenados.
Siempre bajo la mirada conservadora de prehistóricas cosmovisiones, el desorden en los dormitorios, hogares y lugares de trabajo es visto como algo impropio y producto de los malos hábitos del “humano que no fue correctamente educado”. La afirmación moral no podría ser más subjetiva, ya que la forma de organizarse no tiene ninguna teoría definitiva y mucho menos una práctica recurrente que haya sido comprobada como  la más efectiva para la mayor cantidad de personas. A algunas personas el orden las caracteriza y en base a esa prolijidad espacial ellos pueden lograr sus objetivos y hay otras que logran lo mismo o más siendo totalmente desordenadas en los diferentes hábitats en los que se encuentren. De hecho, según un estudio de la Universidad de Missouri en los Estados Unidos y publicado en la revista científica Psychological Science, el desorden tiene virtudes muy importantes, como la de potenciar la creatividad.
El estudio está basado en tres experimentos sobre los modos de trabajo y organización espacial de estudiantes universitarios. En el primero, un primer grupo de estudiantes completó un cuestionario en una sala muy desordenada. El segundo grupo lo hizo en una sala muy ordenada. A los diez minutos  de haber terminado el cuestionario, a los dos grupos se les ofreció una manzana o una barra de chocolate. A su vez, también se les dio la oportunidad de donar a caridad, si así lo deseaban. Como es fácil de suponer por lo que la coerción implícita de los entornos a los que estamos sujetos, los participantes de la sala ordenada eran dos veces más propensos a escoger la manzana y además donaron más dinero que los de la sala desordenada. Luego de este primer experimento, los autores del estudio dan con una no muy novedosa hipótesis: los espacios ordenados inspiran disciplina y rectitud ética.
Para el segundo experimento, los estudiantes fueron llevados a dos salas, una desordenada y otra inmaculada, y se les pidió que elaborasen nuevos usos para unas pelotas de ping  pong. Oh, sorpresa, los estudiantes que trabajaron en la sala más descuidada consiguieron los usos más creativos según los jueces que los evaluaron. La conclusión parcial fue que el orden y la formalidad también son virtudes rígidas, mientras que cierto desapego al “camino correcto a seguir” son fundamentales para desarrollar con mayor creatividad.
El tercer experimento invitaba a que los dos grupos de estudiantes eligieran componentes adicionales para su dieta, y quienes habían trabajado en entornos ordenados elegían al “clásico” en vez de al “nuevo”. El estudio sugiere que la homogenización es común y propia de la búsqueda de identificación y sensación de seguridad, pero que así como trabajar en un entorno ordenado produce una mayor aceptación de lo “dado” y hacerlo en un escritorio desordenado incita a la creatividad, la eficiencia se encuentra en una combinación subjetiva de ambos espacios. Es decir, el clásico y a la vez innovador desorden controlado.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Una niña en EEUU experimenta "inmortalidad biológica" por su rara enfermedad


© Desconocido
Una niña estadounidense padece de una rara enfermedad debido a la cual no crece, ni envejece. Pues pese a tener 9 años de edad tan solo pesa 5 kilos.

Según los padres de Gaby Williams, habitante de la ciudad estadounidense de Billings, ubicada en el estado occidental de Montana, tanto el cuerpo como el pelo y las uñas de la menor, han crecido muy lento desde que nació.

"En algunas personas, el proceso de desarrollo se retrasa y la tasa de cambio en el cuerpo es despreciable" debido a "la inmortalidad biológica", ha explicado el médico Richard F. Walker que ocupa de investigar el caso de Gaby.

"Si pudiéramos identificar el gen y luego en la edad adulta detener la inercia de desarrollo, encontrar un interruptor de apagado, al hacerlo se produciría una perfecta homeostasis y seríamos biológicamente inmortales", ha declarado.

De acuerdo al médico investigador, los enfermos que son uno de cada millón de niños, se enfrentan a graves dificultades, entre ellos, sordera, ineptitud para andar, hablar o comer.

No obstante, conforme a Walker, esa enfermedad no evita la muerte, ya que siempre hay problemas que podrían acabar con la vida del ser humano.

Descubiertos los procesos que dañan el ADN y conducen al cáncer


© National Human Genome Res.
Representación gráfica de la doble hélice del ADN.
Una investigación del Consorcio Internacional del Genoma del Cáncer, publicado por la revista Nature, recoge el primer compendio exhaustivo de los procesos de mutación que generan el desarrollo de tumores. Estos procesos explican la mayoría de las mutaciones encontradas en los 30 tipos de cáncer más comunes. Este nuevo conocimiento de los mecanismos moleculares responsables de esta patología podría ayudar a prevenir una amplia gama de cánceres.

Este importante hallazgo es el resultado de la colaboración internacional de equipos de investigadores de 14 países, entre ellos España, y ha estado coordinado por Michael Stratton del Sanger Institute (Cambridge, Reino Unido).

Todos los cánceres se originan por mutaciones en el ADN de las células del organismo durante la vida de una persona, de tal forma que dependiendo de los factores causantes, cada proceso mutacional deja un patrón particular, una firma distintiva de mutaciones, en el genoma de cada tumor.

Hasta ahora se conocían las firmas mutacionales producidas por agentes como el tabaco o la luz ultravioleta, responsables del desarrollo de ciertos cánceres, pero se desconocían los mecanismos implicados en la generación de la mayoría de los tumores.


Se culpa al uso milenario del tabaco por enfermedades como el enfisema pulmonar y cáncer en vías respiratorias, cuando los principales detonantes de estos males son la contaminación, el asbesto y los químicos añadidos a los cigarrillos comerciales, no el tabaco en sí. Cabe señalar que la primera campaña anti-tabaco surgió en la Alemania Nazi, ¿no nos dice esto algo sobre nuestro sistema político actual?
Sugerimos al lector leer también los siguientes artículos Fumar ayuda a protegerse contra el cáncer de pulmón y ¡Vamos todos a encenderlo! para tener una idea de porque ha arreciado la campaña antitabaco y tener la posibilidad de beneficiarse de su uso.

El equipo que trabaja en el proyecto en España está liderado por el Elías Campo, del Hospital Clínic - IDIBAPS y la Universidad de Barcelona y el Carlos López-Otín, del Instituto Universitario de Oncología de la Universidad de Oviedo. Sus aportaciones al estudio han consistido en la identificación de dos mecanismos fundamentales que causan mutaciones en la Leucemia Linfática Crónica: uno de ellos está relacionado con la edad y el segundo con la reparación del daño en el ADN.

"Se han identificado la mayoría de las firmas de mutaciones que explican el desarrollo genético y la historia de los cánceres analizados. Estamos ante uno de los primeros ejemplos de la nueva visión que puede ofrecer la secuenciación masiva y coordinada de genomas de diversos tipos de cáncer a través del Consorcio Internacional del Genoma del Cáncer", explica Elías Campo.

En total, el equipo científico español ha estudiado en detalle las firmas mutacionales de más de 100 genomas de pacientes con este tipo de leucemia, a cuyo análisis también han contribuido Xose S. Puente y Rafael Valdés.

En total se han investigado 7.042 genomas de pacientes con los tipos de cáncer más frecuentes y se han descubierto más de 20 firmas moleculares entre las mutaciones del material genético. Además, se han identificado los procesos biológicos subyacentes al desarrollo de la mayoría de estos procesos mutacionales.

"Algunas de estas firmas mutacionales están presentes en muchos tumores de distintos tipos, indicando que en todos ellos actúa un proceso biológico común, pero otras firmas son muy específicas de determinados tipos de cáncer. Curiosamente, algunos tumores sólo presentan dos firmas mutacionales, lo cual sugiere que son causados por un número limitado de mecanismos. Sin embargo, otro tipos de cáncer tienen hasta 6 firmas mutacionales distintas, indicando que los mecanismos que los generan son mas complejos", apunta el estudio.

En palabras de Carlos López-Otín, "sin la estrecha colaboración internacional de todos los grupos de trabajo implicados en este proyecto habría sido imposible obtener estos importantes resultados. El análisis detallado de la información ahora generada va a permitir desarrollar nuevas aproximaciones al estudio de los mecanismos moleculares que generan los distintos tumores".

"La definición de este mapa de procesos mutacionales -añaden los responsables del proyecto en España- supone un paso importante para descubrir el cómo y el porqué de la formación del cáncer. Este compendio de firmas de mutaciones y las consiguientes perspectivas en los procesos mutacionales subyacentes, tiene profundas implicaciones para la comprensión del desarrollo del cáncer con aplicaciones potenciales en la prevención y tratamiento de la enfermedad".

El Consorcio Español para el Estudio del Genoma de la Leucemia Linfática Crónica está financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad a través del Instituto de Salud Carlos III, y se enmarca dentro del Consorcio Internacional de los Genomas del Cáncer (ICGC)

Crean minicerebros de laboratorio a partir de células madre humanas


© Madeline A. Lancaster 
Sección de un 'organoide cerebral' con regiones diferenciadas. En rojo se observan células madre neuronales y en verde, neuronas.
Un equipo de científicos europeos ha desarrollado un sistema para producir 'organoides cerebrales' a partir de cultivos de células madre. El resultado es un tejido en 3D similar a las primeras etapas del cerebro humano, lo que permite estudiar su evolución y las enfermedades asociadas, como la microcefalia.

El desarrollo del cerebro humano es uno de los grandes misterios de la biología, pero un grupo de investigadores austriacos y británicos presentan esta semana en Natureuna técnica para generar tejido cerebral que ayudará a avanzar en su estudio.

El equipo, liderado desde el Instituto de Biotecnología Molecular (IMBA) de la Academia Austriaca de Ciencias, ha conseguido crear 'organoides cerebrales' partiendo de un cultivo de células madre pluripotentes. Estas se pueden obtener de embriones humanos o reprogramarse a partir de células adultas.

"Hemos generado un 'neuroectodermo', una capa de células de la que se deriva el sistema nervioso", destaca el autor principal, Jürgen Knoblich, del IMBA. "Luego, los fragmentos de este tejido se mantienen en un cultivo tridimensional y se embeben en gotas de un gel que actúa de andamiaje para que pueda crecer".

"Para favorecer la absorción de los nutrientes - continúa - , transferimos después las gotas de gel a un biorreactor giratorio, y en unas tres o cuatro semanas ya están formadas y definidas las regiones cerebrales".

Regiones cerebrales diferenciadas

En los 'organoides cerebrales' resultantes se pueden diferenciar regiones como corteza cerebral, retina, meninges o el plexo coroideo (porción del encéfalo que forma el líquido cefalorraquídeo).

Después de dos meses de desarrollo, los minicerebros alcanzan su tamaño máximo, aunque pueden sobrevivir indefinidamente - en la actualidad hasta 10 meses - en el biorreactor giratorio.

Según los investigadores, probablemente, y de momento, no crecen más debido a la falta de un sistema de circulación eficaz que lleve los nutrientes y el oxígeno al interior del organoide.

En cualquier caso, estos tejidos cerebrales en 3D se asemejan a las primeras etapas de formación del cerebro humano, por lo que facilitan los estudios sobre la evolución de este órgano esencial.

Además, el método permite estudiar algunas enfermedades neurológicas humanas de una forma que no lo hacen los modelos con ratas u otros animales de laboratorio, cuyo cerebro es menos complejo.

En concreto, los investigadores han logrado identificar y modelar con su técnica un trastorno que afecta el desarrollo normal del cerebro: la microcefalia, que conduce a tener un cerebro más pequeño en las personas que lo padecen.

Los autores sugieren que las células defectuosas que aparecen en los pacientes no experimentan el mismo crecimiento en los ratones, lo que podría explicar por qué los modelos en animales han sido incapaces de recoger la gravedad de este trastorno como se observa en los seres humanos.

"Me parece una técnica muy creativa e interesante, y mi predicción es que este nuevo enfoque tendrá un impacto importante en el futuro", concluye para SINC el neurobiólogo español Rafael Yuste, de la Universidad de Columbia (EEUU), que colidera el proyecto BAM/BRAIN para crear un mapa detallado de la actividad cerebral, financiado por la administración Obama con 100 millones de dólares.
Referencia bibliográfica:

Madeline A. Lancaster, Magdalena Renner, Carol-Anne Martin, Daniel Wenzel, Louise S. Bicknell, Matthew E. Hurles, Tessa Homfray, Josef M. Penninger, Andrew P. Jackson, Juergen A. Knoblich. "Cerebral organoids model human brain development and microcephaly". Nature 500: 7464, 29 de agosto de 2013. Doi:10.1038/nature12517.

Por primera vez dos cerebros humanos se comunican a distancia


© desconocido
Un equipo de científicos de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, logró por primera vez que los cerebros de dos personas se comuniquen a distancia. 

Los expertos controlaron el movimiento de las manos de un colega a través de señales enviadas por Internet, usando grabaciones eléctricas del cerebro y una estimulación magnética.

Según Andrea Stocco, ella movió su dedo sobre un teclado a partir de una señal mandada por el cerebro de un compañero que se encontraba en otra parte del campus universitario.

Para los especialistas, el innovador experimento permite por primera vez que la comunicación a distancia se concrete entre dos seres humanos, luego de más de diez años de investigaciones y pruebas.

Previamente, científicos de la Universidad estadounidense de Duke realizaron el mismo experimento entre dos ratas. Asimismo, expertos de Harvard lograron establecer contacto cerebral entre este animal y un humano.

Los investigadores afirman que el próximo paso será lograr una conversación más directa entre ambos cerebros y no solamente mandar un mensaje de emisor a receptor.

Investigaciones previas sostienen que un grupo de científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Estados Unidos, y del RIKEN, en Japón, lograron manipular un cerebro a través de una computadora.

Ese estudio muestra un experimento que según los expertos consiguió eliminar los malos recuerdos de la mente de un ratón.

Los científicos plantearon entonces que tras recibir una descarga eléctrica, borraron de la memoria del animal cualquier reminiscencia de un mal momento, incluido el lugar en el que había recibido la traumática experiencia.

De igual forma, los especialistas estudian desde 2011 la retroalimentación descodificada, es decir, descargar información en el cerebro humano.

jueves, 22 de agosto de 2013

Científicos japoneses: "Se podrá crear 'esperma femenino' y 'óvulos masculinos'" Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/103650-japon-esperma-femenino-ovulos-masculinos



El científico Katsuhiko Hayashi, de la Universidad de Kioto, en Japón, ha publicado una investigación con los resultados de la utilización de células de la piel de ratones para crear células germinales primordiales (PGC). Estas células constituyen el precursor común de las células sexuales masculinas y femeninas.


Aunque las técnicas utilizadas se encuentran todavía en fase inicial, las posibilidades de la medicina reproductiva son, según los expertos, "sorprendentes". Según la investigación del científico japonés y su equipo no solo se podrá lograr que las mujeres infértiles tengan hijos mediante la creación de óvulos a partir de células de la piel, sino que se podría crear esperma y óvulos tanto de hombres como de mujeres.


El proceso, explica el científico japonés, comienza con la extracción de células madre pluripotentes de embriones en etapa temprana y células somáticas (células que conforman el crecimiento de los tejidos y órganos de un ser vivo pluricelular), convirtiéndolas luego en células sexuales con "moléculas de señalización".


Estas células germinales se trasplantaron en los ovarios y los testículos de ratones vivos para que se desarrollasen. Una vez estas células estuvieron maduras se extrajeron y se utilizaron para fertilizarse entre sí in vitro.


La investigación inicial se llevó a cabo en octubre de 2012. Desde entonces, los científicos de todo el mundo han ido descubriendo el verdadero potencial de la investigación, y el equipo involucrado en la misma está explorando en la actualidad cómo su experimento puede aplicarse en humanos.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/103650-japon-esperma-femenino-ovulos-masculinos

martes, 13 de agosto de 2013

El ADN podría almacenar todo el conocimiento humano durante milenios

Los científicos británicos han descubierto un nuevo método revolucionario de guardar información en el ADN y aseguran que todos los datos del mundo cabrían en una pequeña parte de la cadena genética conservados durante milenios.
© Corbis / Digital Art
Durante los últimos años Ewan Birney y Nick Goldman, del Instituto Europeo de Bioinformática (EBI), en Cambridge, Reino Unido, están desarrollando la idea de almacenar información en el ADN. La razón que llevó a los investigadores a buscar nuevas formas de almacenamiento fueron las dificultades a las cuales se enfrentaría la ciencia para guardar cada vez más datos durante las próximas décadas.

"En algún momento, en un futuro no demasiado lejano, podríamos quedarnos sin espacio en los discos duros para guardar datos o sin dinero para seguir operando", explica Goldman. Según los científicos, para cualquier laboratorio esto sería una catástrofe.

Se sabe que todos los seres vivos almacenan toda la información en su ADN desde el inicio de la vida. La molécula del ADN, por su parte, está hecha de cuatro moléculas base: adenina (A), timina (T), citosina (C) y guanina (G). Los estudios han demostrado que estás moléculas son capaces de codificar en pequeños fragmentos cualquier información, utilizando combinaciones especiales. Así un solo gramo de ADN puede contener tantos datos como tres millones de discos compactos, que se transfieren a otros portadores en segundos.

Birney y Goldman afirman que el ADN también es increíblemente estable como material de almacenamiento y bajo unas condiciones controladas, su vida útil puede llegar a decenas de miles de años. Así los datos codificados en el ADN pueden pasar por varias civilizaciones, algo que permitiría conservar todo el conocimiento humano después de un hipotético Apocalipsis.

Los científicos creen que si algún día un desastre catastrófico acabara con nuestra civilización destruyendo, junto con los seres vivos, todos los dispositivos eléctricos, la humanidad tardaría unos 10.000 años en recuperarse para poder empezar el nuevo proceso de aprendizaje. Pero descubrir el ADN les abriría la puerta a un archivo inmenso de todos los descubrimientos científicos, literatura, videos, música, obras de arte y otros logros que ha conseguido la civilización anterior.

El único inconveniente que tiene el nuevo método es su costo, desmesuradamente alto. Leer un megabyte de datos almacenados en el ADN actualmente cuesta unos 200 dólares. Escribir la misma cantidad de información costará 12.400 dólares. Sin embargo, los científicos aseguran que en una década este costo se reducirá de una manera exorbitante. Además son inversiones que deben realizarse una sola vez.

viernes, 2 de agosto de 2013

Neurocientíficos logran implantar falsos recuerdos


© Desconocido
Muchos de sus recuerdos pueden ser falsos o estar lejos de lo que realmente ocurrió...
En Blade Runner, Rick Deckard (Harrison Ford) hace ver a Rachael (Sean Young) que es una replicante porque sus recuerdos no son reales, son inventados. Más allá del debate de cuánto manipula nuestra mente lo que recordamos "como real", lo cierto es que implantar recuerdos puede dejar de ser una cosa del cine. 

Neurocientíficos del Instituto de Tecnología de Massachusetts, MIT (EE UU) han demostrado que pueden implantar falsos recuerdos en el cerebro de ratones. También han encontrado que muchos de los rastros neurológicos de estos recuerdos son idénticos en su naturaleza a los de los recuerdos auténticos. Todo ello solo persigue comprender cómo se pierde memoria o cómo esta pasa a ser defectuosa.

"Si se trata de una memoria falsa o verdadera, el mecanismo neuronal del cerebro que subyace a la recuperación de la memoria es el mismo", dice Susumu Tonegawa, profesor de Biología y Neurociencia del Instituto Picower del MIT y autor principal del artículo.

El estudio, publicado en Science, proporciona una prueba más de que los recuerdos se almacenan en las redes de neuronas que forman huellas en la memoria de cada experiencia que tenemos, un fenómeno que el laboratorio de Tonegawa demostró el año pasado.

Los neurocientíficos han buscado durante mucho tiempo la ubicación de estas huellas de la memoria, también llamados engramas. En su par de estudios, Tonegawa y sus colegas del Instituto Picower para el Aprendizaje y la Memoria demostraron que podían identificar las células que forman parte de un engrama de una memoria específica y reactivarla usando una tecnología llamada optogenética.

Producir y recuperar recuerdos

Los recuerdos episódicos son fruto de asociaciones de varios elementos, los objetos, el espacio y el tiempo. Estas asociaciones son codificadas por cambios químicos y físicos en las neuronas, así como por modificaciones en las conexiones entre las neuronas.
Cuánto tiempo residen estos engramas en el cerebro ha sido una cuestión planteada durante largo tiempo en la neurociencia. "¿Es la información en varias partes del cerebro o hay un área particular del cerebro en la que se almacena este tipo de memoria? Esto ha sido una cuestión muy fundamental", plantea Tonegawa.

Los científicos necesitaban demostrar que la activación de grupos específicos de células del hipocampo son suficientes para producir y recuperar recuerdos, para lo cual el laboratorio de Tonegawa utilizó la optogenética, una nueva tecnología que permite activar o desactivar células selectivamente usando la luz.

Para este par de estudios, los investigadores diseñaron células del hipocampo de ratones para expresar el gen de canalrodopsina, una proteína que activa las neuronas cuando son estimuladas por la luz, además de modificar el gen de manera que canalrodopsina se produzca siempre con el gen c-fos, necesario para la formación de la memoria.

La tecnología desarrollada para este estudio nos permite diseccionar e incluso potencialmente intervenir en el proceso de la memoria mediante el control directo de las células del cerebro. Así, exploraron si podrían utilizar estos engramas reactivados para plantar falsos recuerdos en los cerebros de los ratones, cosa que lograron.

martes, 23 de julio de 2013

El Templo egipcio de Ramsés III, inspiración para un neurobiólogo



Javier de Felipe junto a las columnas del Templo de Ramsés III en Medinet Habu.
Javier de Felipe, neurocientífico del Instituto Cajal del CSIC, reconoce que cuando viaja muchas veces se siente inspirado por los lugares que visita: "Ver las ramas de los árboles me evoca el recuerdo de las neuronas". En Egipto, las columnas decoradas del templo de Ramsés III, en el sitio arqueológico de Medinet Habu, fueron "una inspiración fenomenal".

Los viajes, según el neurobiólogo Javier de Felipe, "también te sirven muchas veces para pensar en cosas que estás estudiando, hacer analogías y encontrar paralelismos". A él le ocurrió cuando visitaba Egipto. El Templo de Ramsés III, en Medinet Habu, le trajo a la mente la teoría sobre la organización columnar de la corteza cerebral.
"Según esta hipótesis, el cerebro está formado por unidades verticales. Estos cilindros atraviesan las capas de la corteza, que se numeran del I al VI", explica el científico. Varias líneas de investigación dirigidas por De Felipe dentro del proyecto Blue Brain Cajal giran en torno a estas columnas de neuronas.
Cuando el neurobiólogo visitó el templo, sus pilares le recordaron a los del cerebro.
"Las distintas capas de la corteza están implicadas en diferentes circuitos neuronales. Se podría hacer una analogía con las columnas historiadas del templo de Medinet Habu".
Las columnas están decoradas con pinturas y relieves que cuentan historias del faraón Ramsés III en diferentes alturas que, para Javier de Felipe, equivalen a las seis capas de la corteza cerebral. "Para una persona como yo, que estoy estudiando la corteza cerebral, un templo como este es una inspiración estupenda", dice De Felipe.

En busca de la piedra de Rosetta de los circuitos neuronales
"Son unas columnas preciosas, muy grandes, que te cuentan una historia. Son jeroglíficos, así que hasta que no encuentras la piedra de Rosetta no los descifras. De la misma forma, nosotros queremos descifrar los circuitos de las neuronas del cerebro".
La hipótesis de la organización columnar nació en 1938 con Rafael Lorente de Nó, y más tarde fue desarrollada por David Hubel y Torsten Wiesel, que recibieron el premio Nobel en Fisiología y Medicina en 1981. "Actualmente, la repetición ordenada de la columna cortical como elemento unitario representa la principal hipótesis sobre la organización funcional de la corteza cerebral", indica De Felipe.

El investigador está preparando un libro en el que cuenta esta y otras historias que combinan el arte, la ciencia y la neurobiología. Jardín de la Neurología. Sobre lo bello, el arte y el cerebro será una colección de imágenes y textos sobre el origen de la inteligencia, la cultura y el sentido de la estética.
"Salen dibujos muy bellos de neurociencia, legado del grupo de Cajal, rescatados y restaurados para que todo el mundo tenga acceso a ellos. Cuando estudiabas el cerebro tenías que ser un artista y no solo un científico, para dibujar las imágenes del microscopio".

lunes, 17 de junio de 2013

Corrupción de la Ciencia: el asunto Goodman: Monsanto intentando controlar las publicaciones científicas




© Desconocido
Richard E. Goodman en la Universidad de Nebraska
Richard Smith, ex editor de la revista British Medical Journal, bromeaba sobre su revista rival,The Lancet, y decía que en un lugar de realizar revisiones científicas lo que hacía era tirar un montón de papeles por las escaleras y las que llegaban al final era lo que se publicaba. En otra ocasión, Smith se enfrentó al reto de publicar en la revistaBritish Medical Journal aquellos artículos que habían sido retirados después de una revisión por pares para ver si alguien se daba cuenta. Respondió: ¿Cómo saben que no lo he hecho ya?

Como se desprende de lo que acabamos de contar de Robert Smith, los editores de las revistas tienen mucho poder e influencia en la Ciencia, teniendo oportunidades para el abuso. La Industria Biotecnológica sabe todo esto, e intenta influir y controlar las publicaciones científicas.

A veces cuentan con la cooperación voluntaria de los editores, que puede ser de forma descarada. En 2009, se descubrió que la editorial científica Elsevier estaba publicando una revista médica, con su comité editorial y todo, en la que aparecían artículos que hacían publicidad de la empresa farmacéutica Merck. Merck le proporcionaba los documentos, Elsevier los publicaba, y los médicos los leían, sin saber que la revista The Australasian Journal of Bone and Joint Medicine era simplemente un osito de peluche.

En septiembre de 2012 la revista científica Food and Chemical Toxicology (FCT) publicó un estudió que produjo una convulsión internacional (Séralini et al. 2012). El estudio, dirigido por el profesor Gilles-Eric Séralini de la Universidad de Caen, Francia, sugería que un maíz transgénico de Monsanto y el herbicida Roundup planteaban graves riesgos para la salud. El estudio de alimentación que se prolongó durante dos años encontró que las ratas alimentadas tanto con el maíz transgénico como con pequeñas cantidades de Roundup, provocaba daños orgánicos graves y un aumento en la tasa de tumores y muerte prematura. Tanto el maíz transgénico NK603 como Roundup están producidos por Monsanto. Corinne Lepage, ex Ministra de Medio Ambiente de Francia, afirmó que tal estudio era "una bomba".

Posteriormente se inició una campaña para desacreditar el estudio en los medios de comunicación y obligar a la revista a que se retractase de la publicación de dicho estudio. Muchos de los que enviaron comunicaciones a FCT ( que es publicada por Elsevier) tenían conflictos de interés con la Industria de los Transgénicos y formaban parte de grupos de presión, aunque este punto no se reveló públicamente.

La revista no se retractó de la publicación del estudio. Pero sólo unos meses más tarde, a principios de 2013, el Consejo de Redacción de FCT contrató a un nuevo "Editor asociado a la Industria de la Biotecnología", Richard E. Goodman. Se ocupó así un enclave estratégico para seguir el asunto Séralini.

Richard E. Goodman es profesor en Food Allergy Research and Resource Program, de la Universidad de Nebraska. Pero también un ex empleado de Monsanto, compañía en la que estuvo trabajando desde 1997 a 2004. En Monsanto trabajaba sobre la alergenicidad de los cultivos transgénicos y publicó varios artículos sobre cuestiones de alergenicidad y seguridad alimentaria de los transgénicos (Goodman y Leach 2004).

Goodman no tuvo relación, que se sepa, con la revista hasta febrero de 2013. Su nombramiento fue por la vía rápida, y se plantean algunas preguntas sobre la ocupación de este puesto en el Consejo de Redacción. ¿Intenta Monsanto decidir cuáles son los documentos sobre Biotecnología que se deben publicar en FCT? ¿Es un intento por parte de Monsanto y de la Industria Biotecnológica de controlar las publicaciones científicas?

Equiparar una revista científica con la Ciencia puede parecer una exageración. Pero una publicación revisada por pares, para la mayor de los científicos, es Ciencia. Una vez que un artículo se publica en una revista académica sirve de modelo, sea sobre la tectónica de placas o la estructura del ADN. El resto de la investigación, sin importar lo innovador que sea, es irrelevante. Un científico hizo una vez una observación mordaz sobre los datos de seguridad de la Industria Biotecnológica, que se consideran confidenciales, y en los que se basa la aprobación de productos químicos y de los alimentos transgénicos: "Si no se publican, no existen".

La conexión de Goodman con ILSI

La conexión con Monsanto del nuevo guardián de la Biotecnología en FCT no es la única. Goodman tiene una activa y continua participación en ILSI (Instituto Internacional de Ciencias de la Vida). ILSI está financiado por las grandes empresas de transgénicos y de Agroquímicos, como Monsanto. Dice elaborar métodos para la evaluación de riesgos de los alimentos transgénicos y contaminantes químicos, que después forman parte de las regulaciones gubernamentales.

ILSI se describe a sí misma como de interés público y sin ánimo de lucro, pero la infliltración en las Agencias de Regulación y su influencia sobre la política de evaluación de riesgos es algo muy controvertido tanto en América del Norte como Europa. En el año 2005, los sindicatos escribieron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) protestando sobre la influencia de ILSI en la aprobación de las normas sanitarias internacionales y de suministro de alimentos y agua. Como resultado, la OMS prohibió a ILSI participar en actividades de la OMS relacionadas con las normas de seguridad, debido a las fuentes de financiación. Y en Europa, en 2012, Diana Banati, por entonces jefe de la junta directiva de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), tuvo que dimitir por su participación no revelada en ILSI (Robinson et al. 2013).

El nombramiento de Goodman para el Consejo de Redacción de FCT es sorprendente, porque de hecho la revista ya cuenta con expertos en seguridad de los alimentos transgénicos. De los cuatro jefes de redacción, José L. Domingo es profesor de Toxicología y Salud Ambiental y autor de dos revisiones completas de los estudios sobre inocuidad de los alimentos transgénicos (Domingo 2007, Domingo y Bordonaba 2011). Ambas revisiones se mostraban escépticas con la tesis de que los transgénicos son seguros. En consecuencia, no está nada claro por qué FCT necesita un "Editor asociado de Biotecnología", pero está claro que Monsanto tiene interés en asegurarse que el asunto Séralini no vuelva repetirse.

El caso Paul Christou

FCT no es la única revista académica que parece haber caído en los intereses comerciales. Después de la campaña que se inició para conseguir que FCT se retractase de la publicación del estudio de Séralini, la revista Transgenic Research publicó una dura crítica del estudio y de los propios investigadores (Arjo et al., 2013). El principal autor de la crítica fue Paul Christou.

Christou y otros coautores dijeron del Editor de FCT que la publicación de estudio de Séralini suponía "una violación clara y flagrante de las normas de publicación científica". Insistieron en que el editor de la revista debía retractarse de la publicación de este estudio "en base a unos claramente erróneos y las fuertes evidencias de una mala conducta científica y de un abuso del proceso de revisión por pares. Incluso una retracción completa del artículo de Séralini no va a limpiar Internet de las imágenes de las ratas con inflamaciones tumorales".

Estos mismos autores insistieron en que el estudio de Séralini era fraudulento, que los investigadores no habían analizado los datos de una manera objetiva, y que el tratamiento dado a los animales durante el experimento fue inhumano.

No es la primera vez que Christou ataca los estudios científicos que plantean dudas sobre los cultivos transgénicos. En 2001, Ignacio Chapela y David Quist, de la Universidad de California, Berkeley, publicaron en la revista Nature que las variedades de maíz indígena mexicano estabancontaminados con genes transgénicos (Quist y Chapela, 2001). Este problema era, y sigue siendo, muy controvertido, ya que México es el centro genético del maíz. En paralelo con los ataques recibidos por el estudio de Séralini, se produce en Internet otra campaña contra Chapela y Quist, exigiendo también que la revista Nature se retracte de su publicación. Entonces Christou, cuando estaba en pleno ataque al estudio de Séralini, ataca también el de Chapela y Quist en un artículo titulado "No hay evidencias científicas creíbles para respaldar las afirmaciones de que el ADN transgénico haya contaminado las variedades tradicionales de maíz en Oaxaca, México" (Christou, 2002).

En respuesta a la campaña, el editor de la revista Nature, Philip Campbell, solicitó a Chapela y Quist más datos, y se preparó otra nueva revisión por pares. Sólo hubo un apoyo dentro del grupo de tres para que se produjese esa retracción, y nadie había presentado datos ni análisis que contradijeran los hallazgos de Chapela y Quist. Sin embargo, Nature afirmó: "Las pruebas disponibles no son suficientes para justificar la publicación del artículo original".

Algunas investigaciones posteriores realizadas con diferentes muestras encontraron genes transgénicos en las variedades indígenas de maíz mexicano ( Piñeyro-Nelson et al. 2009), mientras que otros no los encontraron (Ortiz-García et al. 2005).

Paul Christou por el contrario, no tenía ningún problema en que se le publicase una de sus críticas sobre la investigación transgénica. Es el editor en Jefe de la revista. Al igual que Goodman, Christou mantiene relaciones con Monsanto. Monsanto compró la compañía de semillas transgénicas Agracetus ( el antiguo jefe de Christou) y Monsanto tiene ahora patentes para la producción de cultivos modificados genéticamente, de los que Christou figura como inventor. Es una práctica normal normal señalar en los artículos científicos los conflictos de interés, pero Christou no los dio a conocer en su crítica al estudio de Séralini.

El asunto Ermakova

No sólo los editores pueden impedir la publicación de investigaciones en su revista que muestran los problemas con los cultivos transgénicos, sino que pueden bloquear su publicación en otras. En 2007, la revista académica Nature Biotechnology publicó un ataque al trabajo de la científica rusa Irina Ermakova (Marshall, 2007). Habían encontrado un retraso en el aumento del peso, mayor mortalidad y disminución de fertilidad en las ratas alimentados con soja transgénica tolerante al glifosato durante varias generaciones (Ermakova, 2006; Ermakova, 2009).

El editor de la revista Nature Biotechnology, Andrew Marshall, se puso en contacto con Ermakova, invitándola a responder a las preguntas sobre sus conclusiones, que sólo había expuesto en conferencias. Le dijo que tenía "la oportunidad de presentar sus opiniones y conclusiones, en lugar de que todo fuese por referencias". Ermakova estuvo de acuerdo.

Lo que siguió a continuación fue irregular y engañoso. El editor envió a Ermakova una serie de preguntas sobre su investigación, a las que ella respondió. Al cabo de un tiempo recibió lo que pensaba iba a ser su artículo, con la inclusión de su autoría.

Sin embargo, el artículo que finalmente fue publicado era muy diferente. En lugar de aparecer el nombre de Ermakova aparecía el de Marshall.En cada una de las respuestas que había dado Ermakova a las preguntas aparecía una larga crítica realizada por cuatro científicos protransgénicos (Marshall, 2007). La prueba enviada a Ermakova no incluía estos comentarios críticos. Se le negó posteriormente en la revista la oportunidad de ejercer la misma práctica. En la redacción final del artículo el editor de la revista conservó las referencias de los críticos, eliminando muchas de las de Ermakova, lo que daba la impresión de que sus afirmaciones estaban infundadas.

El tratamiento dado a Ermakova en Nature Biotecnology fue criticado por muchos científicos y en muchos medios de comunicación. Harvey Marcovitch, ex editor de una revista científica, y ahora director de la Comisión de Ética de las Publicaciones (COPE), que establece las normas éticas de las revistas académicas, comentó lo siguiente: "Es algo con lo que nunca me había encontrado". Y a pesar de decir que había cosas muy sorprendentes, no estuvo dispuesto a especular sobre lo que había pasado: "Quizás el editor estaba probando un nuevo tipo de redacción de los artículos, sin tenerlo todo planeado, o quizás es que hubo una especie de conspiración o como quieran llamarlo".

El Dr. Brian John, de GM-Free Cymru fue más contundente: "Estas publicaciones académicas sensacionalistas dan lugar a engaño, a la mentira, a la hipocresía y a una mala praxis editorial".

En medio de este alboroto, el editor Marshall mantuvo un intercambio de correos electrónicos con Ermakova. Se demostró que lejos de haber solicitado los comentarios a los cuatro científicos protransgénicos, estos por propia iniciativa se habían dirigido a la revista para exponer su crítica, y ninguno de ellos era toxicólogo. Los críticos se seleccionaron a sí mismos para juzgar la publicación de Ermakova, que nunca apareció en la forma en la que ésta lo había redactado, como errónea.

Nature Biotechnology tampoco reveló los conflictos de interés en los caían los críticos de Ermakova: Bruce Chassy, autor de dos publicaciones en ILSI,que definían metodologías para la evaluación de riesgos de los cultivos transgénicos, que posteriormente fueron incluidos en las directrices de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria; Vivian Moses, que fue presidenta de GropGen, un lobby del sector de los transgénicos que tiene a Monsanto entre sus patrocinadores; L. Val Giddings, consultor de la Industria, descrito como ex miembro de la Organización de la Industria Biotecnológica (BIO), de que Nature Biotechnology omitió decir que ocupaba un alto cargo en BIO, Vicepresidente para la Alimentación y la Agricultura, y que entre los financiadores de BIO se encontraban empresas relacionadas con los cultivos transgénicos, como Monsanto, Dow y DuPont; el último de los críticos era Alan McHughen, que desarrolló para Monsanto un lino transgénico denominado Triffid, que en 2009 se descubrió había contaminado los suministros de lino que llegaban a Europa desde Canadá. Si se hubieran dado a conocer estos conflictos de interés, los lectores podrían haber juzgado de una forma diferente la crítica a Ermakova.

Estos ejemplos muestran que existe una amenaza real de la Industria a las revistas científicas. Las posibilidades que tienen los investigadores de publicar estudios críticos son cada vez menores. Esto es especialmente cierto en las revistas que tienen un mayor prestigio o impacto en los medios o que influyen en la opinión pública. Por otro lado, son pocas las Instituciones Científicas que apoyan a los investigadores que discrepan de los puntos de vista de la Industria, como ocurrió con Chapela y la Universidad de Berkeley, que trató de negarle su plaza de profesor después de la publicación del controvertido estudio sobre el maíz. Incluso se les niega el acceso a las fuentes de financiación. Casi toda la financiación para la investigación en bioseguridad llega a los investigadores que mantienen vínculos con la Industria.

Esto afecta directamente a la calidad de los estudios que se realizan. Una reciente revisión de la literatura científica encontró que la mayoría de los estudios que concluyen que los alimentos transgénicos son tan seguros como los no transgénicos, habían sido realizados por empresas que los promovían o estaban asociadas a ellas (Domingo y Bordonaba, 2011). No es casualidad que Noruega, un país que no está presionado por la Industria Agrotecnológica, albergue la única entidad pública del mundo que realiza investigaciones sobre las consecuencias sociales, para la salud y el medio de la Ingeniería Genética.

Hay diferentes formas de mitigar o neutralizar la influencia de la Industria que trata de bloquear los estudios científicos independientes que se muestran críticos. La primera forma es la transparencia en la publicación. Los editores de revistas deben adoptar las directrices de la COPE y publicar todos los conflictos de interés existente entre su personal y los editores.

Así mismo, de conformidad con lo estipulado por la COPE, los revisores deben seleccionarse para que no existan conflictos de interés. Si esto resulta imposible debido a la existencia de patentes y fondos de investigación aportados por la Industria, se debe tener cuidado a continuación de seleccionar un panel equilibrado que represente los diferentes puntos de vista. FCT es miembro de la COPE, pero no publica información sobre los conflictos de interés de los editores, y la cita de Goodman sobre Domingo demuestra poco interés en solventarlo.

Es posible que sea necesario examinar de forma crítica el concepto de revisión por pares. Las limitaciones de las opiniones de los expertos, ya sean a nivel individual o en grupo, son de sobra conocidas en el campo de la Medicina basada en evidencias. Para solucionar este problema, organismos sin ánimo de lucro, como Cochrane Collaboration, han desarrollado metodologías sistemáticas y transparentes para revisar y evaluar la eficacia de las diferentes intervenciones médicas. El objetivo es permitir a los profesionales tomar decisiones clínicas bien fundamentadas. Los criterios de revisión se establecen de forma transparente, por lo que hay menos posibilidades de sesgo en la evaluación de los estudios. Cuando hay desacuerdos, el fácil identificar y resolver el problema. Cochrane también elabora normas para prevenir conflictos de interés entre los revisores y la junta editorial.

El enfoque Cochrane es muy respetado y sus lecciones sobre la Medicina basada en evidencias, los conflictos de interés, y la resistencia a la presión de la Industria, se están aplicando en otros campos, como el de la exposición ambiental peligrosa (Woodruff et al. 2011). No hay razón para que las revistas científicas, incluyendo aquellas que publican artículos sobre investigación en torno a los transgénicos, no puedan utilizar métodos similares para evaluar sus documentos, de modo que tengan un menor protagonismo aquellos expertos que se vean envueltos en conflictos de interés.

Aplicar este tipo de políticas supondría un fuerte apoyo entre la comunidad científica independiente. Pero este apoyo no puede existir fuera de la investigación médica.

FCT nombró a Goodman, un ex empleado de Monsanto y conocido defensor de los puntos de vista de la Industria, nombramiento que se hizo justamente después de la publicación del polémico artículo muy crítico con los productos de Monsanto. Los directivos de FCT pasaron por alto el ascenso gradual desde dentro.

Mientras tanto, otras dos revistas científicas destacadas han servido como plataforma para que sus editores sigan generando actitudes abusivas y poco científicas, sin ninguna repercusión en su línea editorial. Marshall sigue siendo editor de Nature Biotechnology. El hecho de que los editores de revistas tengan este comportamiento, sugiere poco apoyo a la investigación independiente, y que la rendición de cuentas dentro del mundo de la edición científica apenas existe.

Es poco probable que las revistas científicas aborden los defectos de la publicación científica. Para ello habría que enfrentarse a un acuciante problema: que la Ciencia Académica hace caja de la explotación de los conflictos de interés. Se ha convertido de hecho en un modelo de negocio subyacente en el campo científico. Las Universidades ofrecen asesoramiento independiente a los Gobiernos, mientras reciben fondos de las empresas de investigación. Las Empresas no dan ese dinero para generar un nuevo conocimiento, sino por la influencia que comporta.

Este tipo de incentivos también se realizan a nivel personal. Los científicos ocupan puestos académicos financiados por los contribuyentes, mientras se benefician de las patentes, reservas y labores de consultoría. Si las revistas y las Agencias Gubernamentales tomasen cartas en el asunto para resolver los conflictos de interés, las empresas no destinarían ese dinero para la investigación, porque los científicos que reciben fondos de parte de la Industria perderían influencia.

Pero si las revistas científicas no encuentran una forma de nivelar la publicación de estudios críticos, los pocos científicos que todavía son capaces de llevar a cabo una investigación independiente de interés público pueden empezar a buscar modelos alternativos de publicación: revisión por pares pública o investigación de código abierto... Tales enfoques de colaboración podrían incluso revitalizar la publicación científica.

A menos que se produzca una reforma radical, la publicación revisada por pares, de la que muchos dicen es la característica definitoria de la investigación, necesita de enormes cambios, Desde su origen como garantía de calidad e independencia, se ha convertido en un instrumento a través del cual sólo hay una visión, con un casi total control. Richard E. Goodman, nuevo Editor Asociado de FCT sobre Biotecnología, tiene ahora la oportunidad de tirar por la escalera sólo aquellos documentos marcados como "aprobados por el sector".

Referencias:

Arjo G, et al. (2013). Plurality of opinion, scientific discourse and pseudoscience: an in depth analysis of the Séralini et al. study claiming that Roundup Ready corn or the herbicide Roundup cause cancer in rats. Transgenic Research 22: 2 255-267

Christou P (2002). No credible scientific evidence is presented to support claims that transgenic DNA was introgressed into traditional maize landraces in Oaxaca, Mexico. Transgenic Research 11: iii - v

Domingo JL (2007). Toxicity studies of genetically modified plants: a review of the published literature. Crit Rev Food Sci Nutr 47(8): 721-733

Domingo JL and JG Bordonaba (2011). A literature review on the safety assessment of genetically modified plants. Environ Int 37: 734 - 742.

Ermakova I (2006). Genetically modified soy leads to the decrease of weight and high mortality of rat pups of the first generation. Preliminary studies. Ecosinform. 2006;1:4 - 9.

Ermakova I (2009). [Influence of soy with gene EPSPS CP4 on the physiological state and reproductive function of rats in the first two generations] [Russian text]. Contemporary Problems in Science and Education 5:15 - 20.

Marshall A (2007). GM soybeans and health safety - a controversy reexamined. Nat Biotechnol 25: 981 - 987.

Ortiz-Garcia S, et al. (2005). Absence of detectable transgenes in local landraces of maize in Oaxaca, Mexico. Proceedings of the National Academy of Sciences 102: 18242.

Pineyro-Nelson A, et al. (2009). Transgenes in Mexican maize: molecular evidence and methodological considerations for GMO detection in landrace populations. Mol Ecol 18(4): 750-761.

Quist D and IH Chapela (2001). Transgenic DNA introgressed into traditional maize landraces in Oaxaca, Mexico. Nature 414(6863): 541-543.

Robinson, C, et al. (2013). Conflicts of interest at the European Food Safety Authority erode public confidence. J Epidemiol Community Health.doi:10.1136/jech-2012-202185.

Séralini GE, et al. (2012). Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize. Food and Chemical Toxicology 50(11): 4221-4231.

Woodruff TJ, et al. (2011). An evidence-based medicine methodology to bridge the gap between clinical and environmental health sciences. Health Aff (Millwood) 30(5): 931-937.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Rupert Sheldrake: La ciencia debe cuestionar sus propios dogmas para expandirse


© Desconocido
El controvertido científico británico publica en España “El espejismo de la ciencia “, bajo el sello de la editorial Kairós
El último libro de Rubert Sheldrake, "El espejismo de la ciencia" (Kairós, 2013), analiza 10 dogmas científicos y su veracidad, con una intención de fondo: revelar la "cosmovisión" actual de la ciencia y sus limitaciones. En la siguiente entrevista, el científico, autor de la conocida hipótesis de la causación formativa, nos detalla algunos aspectos de su obra y nos habla de un posible desarrollo de la tradición científica.

Rupert Sheldrake (1942) es un controvertido biólogo y filósofo británico, desarrollador de la hipótesis de los Campos mórficos y autor de publicaciones e investigaciones relacionadas con temas como el desarrollo y la conducta o la percepción.

En 2012, Sheldrake publicó el libro The science delusion, en el que afirmaba que la "cosmovisión científica" se ha convertido en un sistema de creencias cuyos dogmas condicionan y limitan la labor científica, que debería estar basada en la indagación, la formulación y prueba de hipótesis, la atención a la evidencia, y la discusión crítica, según explica el propio autor en la siguiente entrevista.

La versión española de esta obra acaba de ser publicada por la editorial Kairós bajo el título El espejismo de la ciencia. En ella, se revisan y se ponen en cuestión 10 dogmas científicos de nuestra época. De estos dogmas, el principal, según Sheldrake, es la creencia en que la ciencia conoce la naturaleza de la realidad. El autor señala asimismo que la intención de este trabajo es alejar a la ciencia de sus creencias, para posibilitar su expansión y desarrollo.

El título del libro claramente lo ha situado en el mercado como un contra-manifiesto delEl espejismo de Dios, un famoso ensayo de 2006 escrito por el etólogo británico Richard Dawkins, profesor de Entendimiento Público de la Ciencia de la Universidad de Oxford, en el que se afirma que la fe en un creador supernatural se puede calificar como una falsa creencia mantenida frente a fuertes evidencias contradictorias.

Aunque Sheldrake ha defendido, en una entrevista en ForteanTimes, que la obra de Dawkins no inspiró su propia obra y que el título de esta se debe a "la insistencia de los editores", su objetivo parece similar: desmontar creencias para buscar verdad.

En términos generales, el trabajo de Rupert Sheldrake ha tenido una acogida desigual en la comunidad científica. Así, por ejemplo, algunos miembros de esta han considerado la hipótesis de la causación formativa como "pseudociencia", mientras otros, como el físico David Bohm, la han apoyado.

En "El espejismo de la ciencia" usted cuestiona dogmas científicos imperantes - vinculados al materialismo o al reduccionismo- y defiende una labor científica más libre para imaginar y lanzar nuevas propuestas. Por tanto, una labor científica capaz de profundizar en aspectos de la realidad que ciertas disciplinas o corrientes ni siquiera contemplan, a pesar de que su existencia haya sido constantemente observada (por ejemplo, la conciencia obviada por el materialismo- que ha considerado a los organismos como máquinas- o la variabilidad de constantes universales supuestamente inamovibles pero que ciertos experimentos han demostrado que no lo son tanto, como la velocidad de la luz). ¿Cómo sería esa ciencia alternativa, basada en los supuestos de libertad científica creativa que usted propone?

No pienso en un nuevo tipo de ciencia "alternativa", sino más bien en un desarrollo de la tradición científica en sí misma. La ciencia, en su sentido más positivo, supone indagar, formular y probar hipótesis, prestar atención a la evidencia, y fomentar la discusión crítica. Por esto abogo. Sugiero que la ciencia se expanda para incluir el cuestionamiento de dogmas que actualmente son incuestionados.

Para observar la variabilidad de constantes fundamentales, el mejor punto de partida serían las observaciones existentes de la constante de gravitación universal (G), conservadas en los archivos de laboratorios de todo el mundo. En lugar de promediarlos, como se ha hecho hasta ahora, estos datos brutos podrían publicarse online para que cualquiera que esté interesado tenga la oportunidad de buscar correlaciones o patrones. G varía en más de un 1%, según observaciones recientes, y este hecho ha sido asumido simplemente como errores aleatorios.

Pero podría resultar que G aumente, según algunos datos obtenidos en el mundo, o disminuya, según otros datos. Esto podría sugerir la existencia tanto de variaciones de la propia constante como de cambios en el entorno terrestre a medida que nuestro planeta viaja a través del sistema solar y de la galaxia. El próximo paso podría ser investigar estas fluctuaciones con más detalle para ver cómo se correlacionan en términos astronómicos.

En estudios sobre la conciencia, la investigación podría incluir la posibilidad de que la mente se extienda más allá del cerebro, en lugar de hallarse confinada al interior de nuestras cabezas. Yo sugiero que los campos mentales podrían extenderse más allá del cerebro, del mismo modo que los campos magnéticos se extienden más allá de los imanes o que los campos gravitacionales terrestre sobrepasan nuestro planeta.

A partir de su trabajo en el campo de la biología, usted ha concluido que las entidades materiales (entiéndanse como tal desde los átomos y las células, hasta los organismos e incluso - por extensión- las sociedades), se conforman por hábitos, siguiendo patrones de memoria o "campos mórficos" integrados, que trascienden el espacio-tiempo para pasar de unas entidades a otras de su misma especie. A este fenómeno de transferencia y de recepción de dicha memoria lo ha denominado usted "resonancia mórfica". Por otra parte, en algún momento en su libro usted señala que los campos mórficos se asimilan a los campos cuánticos en el sentido de que, al igual que estos, son "campos de probabilidad". Teniendo en cuenta que las ondas de los campos cuánticos "conectan el pasado y el futuro", como se explica en "El espejismo de la ciencia", ¿en qué temporalidad funcionaría la resonancia mórfica?

La resonancia mórfica presenta dos aspectos. Por un lado, posibilita que patrones organizados de actividad - como los electrones, las moléculas, las plantas o los animales- resuenen consigo mismos, con su pasado. Esta resonancia primaria ayuda a mantener la continuidad de la forma y del comportamiento de los organismos, y preserva su identidad en el tiempo.

Por otro lado, la resonancia mórfica permite a todos estos sistemas de actividad auto-organizados resonar con sistemas similares del pasado. Así, por ejemplo, cada cristal y cada animal se sincronizan con la memoria colectiva de los cristales o los animales que han sido similares a ellos en el pasado, lo que les ayuda a compartir su forma.

Además, cada organismo aprovecha la memoria colectiva de su especie y contribuye a ella. Desde este punto de vista, la memoria individual y la colectiva son dos aspectos del mismo fenómeno, que difieren en grado pero no en tipo.

¿Podría explicar el concepto de "propósito" aplicado a la biología? ¿Cree usted que la naturaleza es creativa?

Todos los organismos biológicos están dirigidos por un propósito, en el sentido de que su objetivo primario es la supervivencia y la reproducción. Un embrión siempre se desarrolla hacia un organismo adulto, y si está dañado, a menudo alcanza el mismo objetivo siguiendo rutas que difieren del proceso corriente.

Del mismo modo, el comportamiento animal es intencional. Si un perro hambriento ve un jugoso hueso, su comportamiento lo dirigirá hacia la consecución de éste, incluso a pesar de los obstáculos que encuentre en su camino. Encontrará otra manera de conseguir el mismo fin.

Las palomas mensajeras vuelan hacia su hogar, incluso si han sido alejadas de este 500 kilómetros, y situadas en un sitio donde nunca antes han estado. Esta navegación está dirigida por un objetivo: volver a casa, desde donde quiera que hayan sido liberadas.

La naturaleza es, por otro lado, claramente creativa. La evolución nos muestra una vasta variedad de plantas y animales que son el resultado de la creatividad evolutiva. La resonancia mórfica mantiene los hábitos de animales y plantas, pero en sí misma no produce nuevas formas o nuevos patrones de comportamiento. La evolución implica una interacción entre el hábito y la creatividad.

Otra cuestión tratada en su libro es la de la imposibilidad de ubicar la memoria humana en un punto concreto del cerebro. La explicación que da usted a este hecho es que nuestra memoria es un fenómeno resonante, como ha dicho, se originaría a partir de patrones de auto-resonancia (del pasado de cada individuo) y por patrones de memoria colectiva (heredados de la familia, de la sociedad o de la especie misma). Si cada ser humano se conforma, según su propuesta, por una confluencia de la memoria personal y de la memoria común, ¿cómo definiría usted la identidad?

La memoria humana, como otras formas de memoria de la naturaleza, implica tanto la auto-resonancia como la memoria colectiva, compartida con otros miembros de cada especie. La identidad depende de la auto-similitud, y la auto-similitud depende de la resonancia mórfica.

En la práctica, esta auto-similitud es preservada a través de la continuidad del cerebro y del cuerpo, que en sí mismos se renuevan continuamente, incluso las proteínas y otras sustancias de estos están cambiando de continuo. La más estable de las moléculas dentro de las células son las moléculas de ADN de los genes, que proporcionan en último término las bases de la continuidad individual.

Pero esto no significa que todas las características hereditarias de un organismo y todos los aspectos de la memoria individual estén codificados en el ADN. El ADN simplemente codifica la estructura primaria de las proteínas, y a veces está implicado en el control de la síntesis de proteínas. Sin embargo, proporciona una estabilidad subyacente que permite que la resonancia mórfica pueda tener lugar.

© Kairós
Rupert Sheldrake
En otra de las partes de su libro usted afirma que nuestras mentes "se extienden más allá de los cerebros, en el tiempo y en el espacio, y nos conectan con nuestros propios pasados a través de la memoria y también con los futuros virtuales, entre los que elegimos". ¿Existe alguna prueba científica que respalde esta afirmación? 

La mera experiencia revela que nuestras mentes se conectan con nuestro pasado a través de la memoria. La cuestión controvertida para la ciencia es cómo funciona esa memoria. La mayoría de los científicos asume que los recuerdos se almacenan en trazas físicas en el cerebro, aunque los detalles a este respecto han resultado engañosos durante más de un siglo. Como ya he dicho, sugiero que la memoria depende de la resonancia mórfica, más que encontrarse centrada en el cerebro, por razones que explico en El espejismo de la ciencia.

De nuevo, es la propia experiencia la que nos demuestra que nuestras mentes contienen futuros virtuales. Hacemos planes sobre lo que haremos mañana o el próximo año, y todas esas posibilidades alternativas co-existen en nuestras mentes. Todo el mundo tiene pruebas suficientes de esto. Las características virtuales no son detectables con instrumentos físicos porque existen en un entorno virtual, el entorno de la conciencia. Pero la conciencia es una realidad que debe ser reconocida por la ciencia. Negarla o ignorarla es permanecer intencionadamente ciegos.

De manera coherente con la propuesta inicial de El espejismo de la ciencia, en su libro usted expone los resultados de estudios realizados sobre fenómenos normalmente no atendidos por la ciencia, como la telepatía, los presentimientos, la sensación de sentirnos observados o la influencia de la mente sobre la salud física. A grandes rasgos, ¿cuáles han sido los resultados de estas investigaciones?

Hay bastantes evidencias de que la telepatía se da entre miembros de grupos animales vinculados unos con otros. Creo que este es un aspecto corriente de la comunicación animal, por ejemplo entre los miembros de jaurías de lobos. Los animales pueden asimismo formar lazos con personas, como en el caso de las mascotas. He hecho muchos experimentos que han demostrado que los perros pueden entender los pensamientos e intenciones de sus dueños de manera telepática, al igual que los gatos y otros animales domésticos.

En el terreno humano, también existen evidencias de telepatía entre muchas madres y sus bebés. El tipo de telepatía más común en el mundo moderno se manifiesta en las llamadas telefónicas, cuando la gente piensa en alguien que a continuación le llama. He realizado numerosos experimentos sobre esta cuestión, que aparecen recogidos en El espejismo de la ciencia, y que muestran que este hecho es real y no una simple e ilusoria capacidad.

Por ejemplo, en pruebas realizadas, dimos a una serie de participantes cuatro candidatos posibles a llamarles. Uno de ellos era escogido aleatoriamente por el autor del experimento, y el participante debía adivinar quien llamaba cuando sonaba el teléfono, antes de contestar (en estos tests se usó una línea telefónica sin identificador de llamada, por supuesto). Según la casualidad, la probabilidad de aciertos era del 25% (un acierto por cada cuatro llamadas), pero la tasa de aciertos alcanzó en realidad el 45%, una tasa mucho más alta.

Hay además muchas evidencias de la influencia de nuestras mentes en nuestra salud física. Por ejemplo, la gente que práctica la oración o la meditación regularmente tiende a tener mejor salud. También está ampliamente reconocida la importancia de las creencias y de la esperanza dentro de la medicina oficial, en lo que se denomina "efecto placebo". En pruebas clínicas, personas a las que se les han suministrados píldoras vacías y que creían que eran un potente medicamento nuevo a menudo mejoraron, incluso cuando estas píldoras no contenían ninguna sustancia activa. Este efecto fue consecuencia de las creencias o expectativas de los pacientes.

El título de su libro inevitablemente recuerda al de El espejismo de Dios, de Richard Dawkins. En esta otra obra, Dawkins afirma que la fe en un creador supernatural es una falsa creencia mantenida frente a fuertes evidencias contradictorias. ¿Insinúa usted con la elección de su título que la ciencia - o al menos una parte de esta- presenta los mismos defectos que achaca Dawkins a la fe religiosa?

La principal diferencia entre los dogmas religiosos y los científicos es que la gente religiosa sabe que sus creencias son creencias. Las personas que creen en el materialismo científico dogmático, a menudo no son conscientes de que sus creencias son creencias. Simplemente piensan que conocen la verdad. En este sentido, sus creencias son incluso más dogmáticas que las de los fundamentalistas religiosos.

Mi libro, El espejismo de la ciencia, cuestiona los 10 dogmas básicos de la ciencia y los examina científicamente. Resulta que estos dogmas no se corresponden con las evidencias y son falsos o demasiado limitados. Cuando nos liberemos de estas asunciones restrictivas y obsoletas será posible un tipo de ciencia mucho más interesante y emocionante.

El cese al Fuego en Gaza no detendría que se pueda hacer Regional esto mas adelante

 0:14: 🔥 El coronel Douglas McGregor advierte sobre la situación peligrosa en la que se encuentra Israel y la falta de apoyo de Estados Uni...