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viernes, 27 de septiembre de 2013

Los señores de la soja. La agricultura transgénica en América Latina


Podemos afirmar que, si bien la soja ha sido una fuente de ingresos para los Estados y los grandes sojeros de la región, ha beneficiado fundamentalmente a un puñado de empresas extranjeras. Entre ellas, podemos mencionar a Monsanto, que licencia sus genes y vende el herbicida glifosato; y ADM, Cargill y Bunge, que se encargan del acopio, el procesamiento y la comercialización de la soja no sólo en la región, sino a nivel mundial.

Tristemente hemos visto que los excedentes de soja transgénica, que son rechazados por los consumidores de países opulentos, son colocados mediante programas de ayuda alimentaria en los países más pobres de América Latina y de otros continentes, para alimentar a los más pobres de los pobres, mientras se benefician repetidamente los mismos grupos económicos. Finalmente, observamos cómo hemos empezado a transitar un peligro aún mayor, con la promoción de los agrocombustibles.

Y es a estos grupos de poder que los gobiernos del Cono Sur representan en espacios como las negociaciones del Protocolo de Cartagena, debilitando la posibilidad de alcanzar una posición latinoamericana soberana. Todo esto, mientras las comunidades locales son expuestas a baños de glifosato o son desplazadas para ceder el paso a la soja.
Participan:

María Elizabeth Bravo. Diego Domínguez. Pablo Sabatino. Hugo Florencio Centurión Mereles. Javier Rodríguez. Carla Mariela Poth. Ana Lucía Bravo.
[Aquí puedes leer el documento]

miércoles, 21 de agosto de 2013

Víctimas de los agrotóxicos, en tiempos de soja


© AD
A fines del 2009 los indígenas de las cinco comunidades de Avá Guaraní, del Alto Paraná paraguayo, comenzaron a caer desmayados, como empujados por un dedo que los tiraba al estilo de fichas de dominó, que son derribadas una sobre la otra hasta terminar con todas tendidas en el piso. Horas antes habían sido "acomodados" por un avión que los había fumigado con agrotóxicos, por expreso pedido de un sojero brasileño, que quería ser amo y señor de sus tierras.

"Fueron fumigados porque un terrateniente los quería desalojar para sembrar soja. Luego la gente que cayó desmayada por esto, fue trasladada al hospital de Ciudad del Este donde la por entonces ministra de Salud, Esperanza Martínez, visitó a los afectados y afirmó que la intoxicación se debía a los agrotóxicos", así lo informa Magui Balbuena, integrante de la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Rurales (CONAMURI).

Según la dirigente, un tiempo más tarde la ministra tuvo que desdecirse por la presión de los sojeros, aunque los efectos de los agrotóxicos continuaban apareciendo, "cinco niños de la comunidad nacieron sin hueso en sus cabezas y murieron al instante". Ellos fueron los más afectados de los 200 indígenas contaminados por el "rocío" de agroquímicos.

"Lamentablemente no hay datos confiables sobre la cantidad de casos de contaminación con agroquímicos, pero hay doctores del hospital de Clínicas de Paraguay que nos informan que es alarmante la cantidad de linfomas producidos por la exposición a estos", resalta Balbuena.

Según Pablo Galeano de la ONG Redes de Uruguay, la falta de estadísticas públicas sobre este fenómeno, es común en la mayoría de países latinoamericanos productores de soja. Esto es sorteado, en general, por la labor de organizaciones de derechos humanos, campesinos, científicos y médicos preocupados por la contaminación, quienes son el primer punto de contacto con estas realidades.

En el caso de Paraguay, país que consume 22 millones de litros de pesticidas al año, la doctora Stella Benítez Leite realizó un estudio en el hospital regional de Encarnación, distrito con importantes extensiones de soja, donde comprobó que "hay una prevalencia de casos de malformación congénita en embarazadas que viven a menos de mil metros de zonas de fumigación o en lugares en los que se almacena agroquímicos".

En Brasil, líder en uso de agrotóxicos con mil millones de litros, se intoxican 5.600 personas al año, según la Red Social de Justicia y Derechos Humanos. En base a informes del ministerio de Salud de este país, se estima que todos los años se producen 2.300 "tentativas de suicidios" por efecto de agrotóxicos, de acuerdo a datos del periodista Raúl Zibechi, quien además informa que la mayoría se ocasionan en la región del sur, zona donde se concentra el grueso del cultivo de la oleaginosa del país.

Una excepción a la regla de carencia de estadísticas públicas, se observa en el caso de la provincia argentina de El Chaco, donde el Servicio de Neonatología del Hospital Perrando de Resistencia, afirma que en 1997 hubo 19,5 malformaciones cada 10 mil nacidos vivos, mientras que en 2008 la cifra se trepó a 85,3. Es importante notar que en el mismo lapso, la cosecha de la soja se multiplicó, también por cuatro.

Medardo Ávila Vázquez, Coordinador de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados de Argentina, sitio en el que se consumen 300 millones de litros de agroquímicos, afirma: "Existen casi 12 millones de personas fumigadas en el país. En esas zonas, la tasa de malformaciones es cuatro veces mayor a la de las ciudades. En los pueblos afectados, la primera causa de muerte es el cáncer con el 33% de los decesos, mientras que en las grandes ciudades la primera causa son los problemas cardiovasculares con el 27%, y recién la segunda es el cáncer con el 19 por ciento".[1]

Según la misma Red, algunos de los principales efectos de los agrotóxicos son los siguientes: Reducción de la edad media y talla de crecimiento, malformaciones congénitas, depresión, suicidios, afectación al sistema nervioso central, lupus, leucemia y otros tipos de cáncer, entre diversas afecciones.

Uno de los pesticidas más comunes y que más afecta a la salud de la población es el Roundup Ready, utilizado para el cultivo de la soja transgénica RR, única que resistente al herbicida, lo que genera mayor dependencia a la hora de plantar este poroto (Semilla y su veneno, son de la multinacional Monsanto).

La Unión Europea, por ejemplo, conoce que el glifosato, activo del Roundup Ready, es altamente nocivo para la salud desde 1998, pero igual permite su utilización, según lo informa un estudio de especialistas de las universidades de Cambridge, San Pablo y la escuela de Medicina de Londres (También afirman que Monsanto lo sabe desde 1980).

Por otro lado, el doctor en ciencias biológicas Fernando Momo destaca que existen "trabajos de alta calidad que demuestran que el glifosato daña la salud humana". Entre estos se encuentran los de científicos de la universidad Pierre et Marie Curie de Francia, investigadores de la Universidad Nacional de San Luis, y publicaciones en revistas de ciencia de Portugal y Polonia. Momo sostiene que algunos de estos trabajos"establecen una relación directa entre el uso del herbicida y el incremento de abortos en las esposas de los agricultores".

Uno de los estudios más serios consultado, fue el realizado por el Laboratorio de Embriología Molecular del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. En este trabajo, el primero en su tipo, se analizó "el efecto de este agrotóxico en embriones anfibios desde la fecundación hasta que adquiere las características morfológicas de la especie, un experimento totalmente comparable con lo que sucedería con el desarrollo embrionario de un humano".

Esta investigación consistió en incubar a los embriones, en dosis entre 50 y 1500 veces inferiores a las usadas en fumigaciones sojeras, lo que les produjo trastornos intestinales y cardíacos, malformaciones y alteraciones neuronales. Sobre la cantidad de glifosato volcado en las cosechas, el ingeniero agrónomo y ex asesor de la reforma agraria de Nicaragua y Perú, Guillermo Gallo Mendoza, sostiene que "a medida que es usado genera cada vez más malezas resistentes al herbicida y por ende obliga a utilizarlo en mayores cantidades".

"Primero se tira un litro por hectárea, pero con el tiempo se necesitan hasta siete u ocho para controlar las especies que compiten con la soja. Esto transforma a los ecosistemas ya que no solo está conformado por los vegetales y animales que uno ve sino que también por flora y fauna microscópica que mantiene su equilibrio en funcionamiento", resalta.

A propósito del daño ambiental, Fernando Momo explica: "Según estudios científicos de la universidad de Pittsburgh, el Instituto Tecnológico de Chascomús, entre otros, este herbicida produce daños también en los ecosistemas, lo que provoca disminución de su diversidad, una baja dramática de algunas poblaciones animales, y una pérdida irreparable de varios servicios ecosistémicos. En conclusión es peligroso tanto para la salud humana como para el ambiente".[2]

A pesar de los resultados palpables y las pruebas científicas, el negocio clama por el "alma de la tierra" y manda a ser parias contaminados, a millones de personas que no tuvieron mejor suerte que nacer cerca de la reina de los comodities, la misma que día a día, "rocía su rentabilidad" sobre una nueva fila de fichas del dominó.

Investigación

[1] Agrotóxicos: Los condenados rompen el silencio de Raúl Zibechi.

[2] "Efectos dañinos del glifosato sobre la salud de los seres humanos y del ambiente" de Fernando Momo.

martes, 13 de agosto de 2013

Entrevista con la doctora Kaayla Daniel: el lado oscuro de la soja


La doctora Kaayla Daniel se hace llamar "La Nutricionista Pícara" debido a su habilidad para desprestigiar mitos nutricionales sin piedad y en clave de humor. Kaayla es la autora del libro "The Whole Soy Story: The Dark Side of America's Favorite Health Food" [La Historia de la Soja: El Lado Oscuro del Alimento Saludable Favorito de América], respaldado por prestigiosos expertos en salud como el Dr. Joseph Mercola, Larry Dossey, Kilmer S. McCully, Russell Blaylock, Doris J. Rapp y Jonathan Wright. Su presencia como experto ha sido prominente en mercola.com, la página web líder en temas de salud y dieta natural. Kaayla es además la vicepresidenta de la Fundación Weston A. Price, está en el comité directivo del Farm-to-Consumer Legal Defense Fund [Fondo para la Defensa Legal de los Granjeros con Venta Directa al Consumidor], y recibió el premio a la integridad otorgado por la Fundación Weston A. Price en 2005. Ha sido invitada en programas como el Dr. Oz, el programa Healing Quest de la cadena televisiva PBS, en People´s Pharmacy de la cadena de radio NPR, y en muchos otros, además de aparecer en la prensa escrita. Es una oradora popular en Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá, y ha participado en numerosas conferencias, incluyendo BoulderFest, Wise Traditions, National Association of Nutrition Professionals y Biosignature de Charles Poliquin. Sigue a Kaayla en su página de facebook o en su página web, drkaayladaniel.com.

En esta entrevista con Freda Mooncotch de mykitchenpot.com, la doctora Daniel arremete contra uno de los mitos nutricionales más arraigados en la sociedad actual, que la soja en forma de alimentos altamente procesados es un alimento saludable. Te sorprenderá leer que, entre otras cosas, la soja puede tener un efecto devastador en el sistema endocrino. Esta entrevista ha sido traducida y publicada con permiso de Freda Mooncotch. Sin más os dejo con Kaayla y Freda.

Freda Mooncotch: Buenos días a todos, soy Freda Mooncotch, de mykitchenpot.com, muchas gracias por estar hoy con nosotros. Hoy tenemos un invitado muy especial, que llamará en breve, la doctora Kaayla Daniel, también conocida como "La Nutricionista Pícara", me encanta ese nombre. También ha escrito hace poco el libro "The Whole Soy Story: The Dark Side of America's Favorite Health Food", que es de lo que vamos a hablar hoy, entre otras cosas. Hablaremos sobre cómo todavía hoy en día se les da soja a los monjes asiáticos para disminuir sus hormonas sexuales, y mantener su deseo sexual a raya. No creo que la gente entienda los efectos que tienen la dieta vegetariana y la soja, ni para qué fueron creados. Nos embarcamos en estas cosas sin saber de dónde vienen, y nos creemos que son beneficiosas, cuando en realidad no lo son. Yo lo hice, fui vegetariana, y fui vegana, y me puse muy enferma. Toda la gente que conozco está apartándose de ello, y volviendo a comer carne porque también están enfermando. Hay muchos vegetarianos y veganos o crudiveganos prominentes en la sociedad vegana que están admitiendo que han empezado a comer carne porque estaban enfermando. Y lo mismo con sus hijos, habían empezado a ver efectos en sus hijos también. Estoy muy ilusionada por hablar de este tema, y me alegra que alguien más haya escrito sobre ello. Sally Fallon, la presidenta y fundadora de la Fundación Weston A. Price, ha dedicado mucho tiempo a educar a la gente acerca de la soja, y ahora hay alguien más hablando de ello, que además ha escrito un libro. Hablemos un poco de la doctora Kaayla Daniel. Tiene un doctorado en ciencias de la nutrición y terapias de anti-envejecimiento, y su libro "The Whole Soy Story: The Dark Side of America's Favorite Health Food" ha sido respaldado por expertos en salud de renombre. Ha aparecido como invitada en muchos programas de televisión. Y además la doctora Kaayla es muy divertida. Su blog es drkaayladaniel.com, donde tiene muchos artículos y vídeos. Hoy estuve leyendo uno de sus artículos sobre un nuevo cereal que han sacado a la venta en Canadá en la sección de suplementos deportivos de las tiendas de alimentos saludables. Lo llaman SexCereal, y han hecho una versión para hombres y otra para mujeres. La doctora Kaayla desmantela el producto de una forma muy divertida, repasando todos los ingredientes que contiene y explicando que muchos de ellos van a tener el efecto contrario en tu libido. Está claro que tenemos que dejar de recurrir a estas soluciones fáciles, y dejar de creernos que un cereal de desayuno va a arreglar nuestros problemas sexuales. Hoy en día hay 44 millones de personas en todo el mundo tomando estatinas. Si tomas estatinas, en particular si eres un hombre, tu libido se va a ver afectado. Y no hablemos de los antidepresivos, y el resto de medicamentos. Un tazón de cereales no va a arreglar esos problemas, hay que trabajar a un nivel más profundo, no concentrarse exclusivamente en los síntomas. Ése es el problema que tenemos hoy en día con la medicina alopática, en la que nos centramos en los síntomas, poniendo tiritas. En promedio cada persona toma entre 13 y 17 medicamentos. Y después nos preguntamos por qué no tenemos un libido normal. Y por si eso fuera poco, nuestra dieta está llena de alimentos procesados, ingredientes genéticamente modificados, soja, y todo eso. Tenemos un verdadero problema entre manos. Estoy esperando a que la doctora Kaayla llame. [...] Aquí está. Hola doctora Kaayla.

Dra. Kaayla Daniel: Hola Freda.

Freda Mooncotch: Ya te he presentado, y he hablado un poco de tu trabajo, y de que se te conoce como La Nutricionista Pícara, que es un nombre que me encanta. También he hablado de tu artículo sobre los cereales SexCereal. 

Dra. Kaayla Daniel: Gracias.

Freda Mooncotch: Es un placer tenerte con nosotros. Tú hablas de uno de mis temas favoritos, la soja. Soy ex-vegetariana y ex-vegana, y nosotros consumimos muchísima soja, desgraciadamente. Yo lo estoy pagando ahora. No es la única causa de mis problemas, pero es muy importante que tanto los hombres como las mujeres sepan que la soja está en todas partes, y está increíblemente procesada. Sin embargo, hay toda una comunidad de personas que prácticamente viven a base de soja y tofu. Así que voy a dejar que nos hables de tu libro, The Whole Soy Story, The Dark Side of America's Favorite Health Food, y si después quieres podemos hablar de algunas otras cosas al estilo de lo que haces en tu blog, que es muy divertido. Realmente tienes un gran sentido del humor y haces que todo esto sea divertido. Yo tengo un estilo más serio.

Dra. Kaayla Daniel: De acuerdo. Yo pienso que reírse es la mejor medicina, y la situación que tenemos con la comida en Estados Unidos, y de hecho en casi todo el mundo, es cada vez más deprimente, así que a veces la única manera de lidiar con ello es con una buena carcajada.

Freda Mooncotch: Estoy totalmente de acuerdo. Hoy estaba mirando mi página de facebook, donde pertenezco a distintos grupos, y la verdad es que tuve que cerrarla. Es tan deprimente, lo que les está ocurriendo a los granjeros. Pero no quiero derrumbarme porque entonces no podría transmitir un mensaje de esperanza, quiero permanecer positiva como todos aquellos que están luchando en el Farm-to-Consumer Legal Defense Fund, pidiéndole al gobierno todas esas cosas. Pero es fácil venirse abajo. Por eso tú eres como un soplo de aire fresco.

Dra. Kaayla Daniel: Bueno, muchas gracias, todos contribuimos. Y como sabes, todos votamos con nuestros dólares. No se trata solo de pedirle cosas al gobierno. Votamos cada vez que elegimos no comprar un alimento transgénico, o que tenga la posibilidad de ser trangénico. Tenemos que apoyar a las empresas que hacen las cosas de forma correcta. No es una tarea fácil, pero es la manera de votar todos los días.

Freda Mooncotch: Tienes toda la razón. Sé que Sally Fallon ha trabajado mucho educando a la gente acerca de la soja. Y siempre que hablo de este tema con algún vegetariano, me preguntan si esa información la he sacado de Sally, porque normalmente no les gusta nada lo que dice, por algún motivo, la han encasillado de cierta manera y no van a escuchar nada de lo que ella diga. Por eso es importante que haya otra persona más hablando de este tema. ¿Por qué no es el alimento saludable que todo el mundo piensa que es? ¿Y qué efecto tiene en los niños? Sé que es un factor en niñas que llegan a la pubertad de forma prematura, incluso con tres o cuatro años, debido a la soja que hay en las leches de inicio para bebés. He leído que en especial entre poblaciones empobrecidas, donde la gente tiende a consumir alimentos baratos suministrados por el gobierno, es donde más se están experimentando problemas hormonales. Unos de los problemas que se está volviendo muy común es la feminización en hombres, que están desarrollando pechos. El doctor William Davis, que escribió el libro Wheat Belly [N. del T. Barriga "triguera"], dice que las operaciones para la disminución del pecho son las más efectuadas en cirugía estética en hombres hoy en día. Háblanos de todo eso.

Dra. Kaayla Daniel: En primer lugar diría que la soja es solamente uno de los muchos estrógenos ambientales que están causando la feminización en hombres y en muchos casos la masculinización en mujeres. La soja no es el único problema. Tenemos estrógenos en el agua del grifo, estrógenos que vienen de los pesticidas, la utilización de hormonas en la producción de carne, los pesticidas que hay en los vegetales producidos de forma convencional, el cloro y el flúor en el suministro público de agua. La lista de productos químicos presentes en el ambiente que nos están dañando y produciendo alteraciones endocrinas y caos hormonal es una lista muy larga. Pero en general cuando se habla de estrógenos en el ambiente, siempre se habla del BPA [N. del T. Bisfenol A] en las latas, y de los problemas con los plásticos. Es muy raro que se contemple a la soja como parte de este problema. Pero la soja es un factor sobre el que tenemos un gran control. Podemos decidir si la vamos a consumir o no, y si se la vamos a dar a nuestros niños. Y aún más importante, si vamos a utilizar una leche de inicio que contenga soja para alimentar a nuestros bebés. Éstas son decisiones que podemos tomar todos, pero la mayoría de la gente no sabe lo peligrosa que es la soja en términos de alteraciones endocrinas.

Freda Mooncotch: La verdad es que asusta. Estoy pensando ahora mismo en toda la soja que he consumido. [risas] Mi hijo tiene 21 años y está en la universidad, donde los jóvenes son un blanco perfecto para los defensores del vegetarianismo y el veganismo. Mi hijo y sus amigos están bien informados, y están contentos comiendo carne. Pero otros chicos de su edad se convencen muy fácilmente. Y no tienen ni idea de lo que esto puede suponer para su fertilidad y su estado de ánimo. Estos críos no comen nada bien, no es como si estuvieran comprando las mejores verduras, lo que hacen es comer comida basura. Y la soja está en todos los alimentos procesados. Para que mis oyentes lo entiendan, la soja está en todas partes. La soja, el trigo y el maíz transgénico están en todos los alimentos procesados, en forma de distintos ingredientes. La gente no lo entiende. En tu libro, ¿cómo explicas qué es la soja?

Dra. Kaayla Daniel: El libro acabó siendo un proyecto muy largo. Cuando lo empecé pensé que iba a ser un proyecto bastante fácil y rápido, y en lugar de eso me llevó varios años. Y terminé leyendo miles de estudios porque es un tema bastante complejo. Yo creo que lo primero que la gente tiene que entender es que la soja se consumía en Asia tradicionalmente en pequeñas cantidades, como un condimento en la dieta, no como un alimento básico. Y como un alimento tradicional dentro de la dieta en Asia es un alimento bueno, incluyendo miso hecho a la antigua usanza, y utilizado en la sopa de miso, o en salsas y cosas así. Y el natto, que es un producto fermentado, el tempeh, y incluso pequeñas cantidades de tofu, que no está fermentado, pero que está hecho a partir del haba de la soja entera. El tofu está bien si se come como lo hacen en Asia, en pequeñas cantidades, como unos pocos cubitos en una sopa de miso. Todos éstos son alimentos perfectamente aceptables, como parte de una dieta variada. Pero esa es una situación muy diferente de la que tenemos en el mundo hoy en día, donde existen todos estos alimentos procesados derivados de la soja, de origen industrial, que ponen en más del 60% de los alimentos procesados y en prácticamente el 100% de la comida rápida. Por eso son tan difíciles de evitar. Y además se promocionan como productos saludables, pero la realidad es que no se han consumido nunca en la historia, sino que se introdujeron después de la segunda guerra mundial. Por si esto fuera poco, el 90% de los cultivos de soja son transgénicos. Y eso es un gran problema. Ahora bien, muchos veganos y vegetarianos, y otras personas preocupadas por la salud, piensan que el problema de la soja se debe a que es trangénica. Y si vas a comer soja, espero que te asegures de que es soja de cultivo ecológico, que seguro que es menos perjudicial que la soja transgénica. Pero toda la soja, ya sea ecológica o híbrida o transgénica, tiene un alto contenido en estrógenos. No son estrógenos de mamífero, no son humanos, sino estrógenos de origen vegetal. Estos estrógenos, aunque no son iguales a los estrógenos humanos, producen un enorme caos hormonal en el cuerpo humano. 

Freda Mooncotch: Hablemos de eso un poco más. Tal y como has dicho, el consumo de soja moderna no existía antes de la segunda guerra mundial. He escuchado que la dieta vegetariana se usaba para esterilizar a la gente y disminuir su apetito sexual. Y he leído en tu blog que en la actualidad en Asia se da soja a los monjes, para conseguir un resultado similar.

Dra. Kaayla Daniel: Hay muchos rumores acerca del uso de la soja para esterilizar a la población, en concreto con la población de las cárceles, aunque ese es un problema aparte. Hay varias demandas judiciales en la actualidad en el estado de Illinois, donde los prisioneros están siendo alimentados con una dieta muy alta en soja. Hay rumores de que estas dietas se utilizan para reprimir, esterilizar, feminizar, etc. Yo no he encontrado confirmación de ninguna de esas cosas. Pero desde luego que se van a producir algunos de esos efectos. La soja puede dañar todo el sistema reproductivo, puede producir infertilidad, y ciertamente puede producir pérdida de libido. Y en Asia sabemos que se utiliza soja a propósito en los monasterios zen porque los monjes se dieron cuenta de que cuando el consumo de soja se incrementaba, el comportamiento libidinoso disminuía. Es decir, que la soja se puede utilizar como una ayuda al celibato. Y del mismo modo, las mujeres japonesas, si se enteran de que su marido las está engañando, le sirven al marido raciones extra de tofu y otros alimentos hechos con soja porque de este modo el marido pierde el deseo, la habilidad, o ambas cosas. [risas]

Freda Mooncotch: ¡Ahí lo tenéis chicas! [risas]

Dra. Kaayla Daniel: Efectivamente, ésa es la mejor manera de castigar a los novios o maridos que engañen. [risas]

Freda Mooncotch: Recuerdo haber leído en el libro de Randy Roach, "Muscle, Smoke & Mirrors" [N. del T. Músculos, humo y espejos], yo soy una gran admiradora de Randy Roach, que todos estos culturistas, no solo los culturistas vegetarianos o veganos, sino todos los culturistas, hombres y mujeres, toman muchos batidos de suero o soja en polvo. Y no hablemos de los metales pesados que contienen. Pero es interesante porque yo siempre pensé que la proteína de soja había sido introducida por la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Pero según Randy, y corrígeme si me equivoco, fue la industria del culturismo la que realmente la promovió en los años 1950, cuando se dieron cuenta de que había mucho dinero en la venta de suplementos para mejorar el rendimiento deportivo, proteínas en polvo y suplementos. Así que empezaron a fabricar estos suplementos en el garaje, utilizando jarabe de chocolate Hershey's, y haciendo toda una serie de afirmaciones sobre los beneficios para la salud, de que su proteína en polvo iba a producir un aumento de masa muscular, o perder bla bla bla, y ahí es cuando de verdad la soja se empezó a vender. ¿Has encontrado algo parecido en tus investigaciones?

Dra. Kaayla Daniel: Me encanta el libro de Randy, es un libro fantástico. Efectivamente sabemos que la proteína de soja en polvo y los batidos en polvo se han promocionado como una opción saludable, baja en grasa y alta en proteína, para la comunidad de culturistas, de atletas, o sencillamente para gente que va al gimnasio. El hecho es que se promociona porque es un ingrediente muy barato, y pueden vender estos productos como saludables cuando en realidad no lo son. Pero si miramos aún más atrás, a algunos de los grandes culturistas como Vince Gironda, que no consumía proteína de soja, de hecho decía cosas sobre la proteína de soja que no eran muy respetuosas, por decirlo así, y consumía algo así como 30 huevos al día. Y si miras a algunas de sus fotos, era todo un tiarrón, ¿sabes? Porque todo era natural, creado con buena comida y mucho trabajo, y no con esteroides u otros métodos artificiales para crear un montón de músculo voluminoso. Era un hombre atractivo. La situación ahora es que no solo los culturistas son un blanco de la promoción de la soja en polvo, sino muchas otras personas, personas muy ocupadas, con poco tiempo. Barritas energéticas de soja, hamburguesas vegetales, y después tienes a esa otra gente que se cree que está haciendo algo saludable al comerse una bolsa entera de edamame, se lo comen como si fueran palomitas. Y es cierto que el edamame puede ser mejor que una barrita energética de soja, pero cuando lo consumes en grandes cantidades, la cantidad importa, y hay otras cosas ahí aparte de los estrógenos, como los inhibidores de proteasas, que hacen que sea difícil digerir proteínas y causan sufrimiento pancreático y otros problemas. Un consumo alto de soja produce problemas de salud de varias maneras. Antes has mencionado a los Adventistas del Séptimo Día. Lo que es muy interesante es que fueron a muchos lugares de Asia, empezando en los años 20. Y debido a que los Adventistas del Séptimo Día son vegetarianos, promovieron dietas vegetarianas, incluyendo mucha soja, y en muchos casos lo hacían con la mejor de las intenciones, porque veían a mucha gente pasar hambre, y creían de verdad que los productos hechos con soja eran una solución al hambre. Creían que la leche de inicio de soja podía salvar a muchos bebés. Su intención era buena, pero las cosas no son como ellos pensaban. Una cosa que me gustaría enfatizar es que la gente piensa que alimentos como la leche de soja y la leche de inicio de soja llevan consumiéndose miles de años, y que son consumidos por millones de personas en Asia. Y eso es totalmente incierto. La leche de soja ni siquiera aparece en los registros escritos hasta el año 1877. Y no fue promovida en Asia de ningún modo hasta que los misioneros Adventistas del Séptimo Día llegaron desde América. Los misioneros pusieron en marcha plantas de producción de leche de soja y de otras cosas. Así que la leche de soja y otros productos procesados modernos son resultado de la inventiva americana, que no llegó hasta no hace mucho.

Freda Mooncotch: ¿No se utilizaba la soja principalmente en agricultura, para fertilizar el suelo entre dos cultivos?

Dra. Kaayla Daniel: Si, es un abono verde, un fijador de nitrógeno, que es para lo que la soja es buena. Además de ayudar a políticos con problemas de bragueta y doblegar maridos que engañan a sus mujeres, la soja tiene un uso muy bueno en términos de fertilizante. Es estupenda. Tradicionalmente, la gente solía plantar soja después de haber recolectado un cultivo, y después de arar la dejaban en la tierra. Y esto se hacía una vez cada dos años o algo así. Si la gente utilizara la proteína de soja como fertilizante ése sería un buen uso, pero prácticamente nadie lo hace porque lo que promueven es el uso de fertilizantes químicos comerciales. Ésa es una de las razones por las que los productos de proteína de soja se promueven con tanta fuerza como algo bueno para comer.

Freda Mooncotch: Y después está el problema de alimentar al ganado con soja. Lo están utilizando como suplemento con todo tipo de animales. Sé de mucha gente que se esfuerza mucho para evitarla.

Dra. Kaayla Daniel: La soja es un alimento completamente antinatural para el ganado. Y uno de los mayores problemas, además de provocar problemas de salud en los animales, es que cada vez hay más gente que es extremadamente alérgica a la soja. Y algunas de estas personas incluso reaccionan a la carne de animales que han sido alimentados con soja, o a huevos de gallinas alimentadas con soja. Y puede ser difícil conseguir productos de animales que no hayan sido alimentados con soja. Una vez más hemos de votar con nuestros dólares, debemos hacer saber a los granjeros que estamos dispuestos a pagar más, ya que ellos van a gastar más dinero para usar un pienso que no contenga soja. La USDA [N. del T. Departamento de Agricultura de Estados Unidos] ha llevado a cabo estudios durante décadas, donde científicos brillantes trataron de averiguar la manera de procesar la soja de modo que los animales crecieran más sanos y mejor. Y básicamente al final se dieron por vencidos porque hay un límite en la cantidad de soja que le puedes dar a un pollo, o a un cerdo, o a una vaca, antes de que se enferme prematuramente y muera prematuramente. Les afecta al tiroides igual que a los humanos, se vuelven letárgicos y engordan. Y eso podría considerarse una ventaja para la industria de cría de animales en confinamiento.

Freda Mooncotch: Eso es, pero no para las personas. Es una ventaja para ellos, para su bolsillo, y su margen de beneficios. Pero a la larga no es una ventaja. La gente piensa que están haciendo algo bueno para su salud, comiendo soja, y tofu, especialmente si lo hacen en grandes cantidades. Las hamburguesas de mentira hechas con tofu procesado, los nuggets, y todo eso. Pero, ¿qué impacto tiene en su tiroides y en su metabolismo? ¿Y en su estado de ánimo? Como Julia Ross dice, hay una epidemia de mal humor. ¿Qué papel juega la soja en esa epidemia? [...]

Dra. Kaayla Daniel: La soja contribuye a un montón de problemas, pero una vez más quiero decir que no es el único demonio que hay en el suministro alimenticio. Y todos estos problemas se juntan, hay tantísimos factores. Hay cosas como las excitotoxinas, el GMS [N. del T. Glutamato Monosódico] y el aspartamo, hay tantos aditivos en los alimentos, y después nos animan a comer la menor cantidad de colesterol posible, o nada de colesterol, nos apartan de la grasa saturada y nos conducen hacia los aceites vegetales, que a menudo están rancios y también producen toda clase de problemas. Por eso la soja es una parte del suministro industrial de alimentos, que cada vez se aleja más de lo que la madre naturaleza había planeado para nosotros. En su lugar tenemos al padre tecnología, dispositivos ingeniosos que son muy rentables pero que no promueven nuestra salud. Por ejemplo, la madre naturaleza nos dio leche entera. Estamos hechos para beber la leche como un producto entero. Pero padre tecnología, sin embargo, tuvo la genial idea de que deberíamos beber leche desnatada, y así podemos vender la leche desnatada, y nos queda la nata. Por supuesto, la gente necesita la nata que estaba originalmente en la leche, pero se beben la leche desnatada. Y después tienen unos antojos enormes, y adivina qué compran. No la leche entera, que sería mucho mejor, sino helado. Y el helado tiene un montón de azúcar. Y por supuesto el helado da muchos beneficios. ¿Por qué vender un solo alimento de verdad cuando podemos vender las distintas partes? Y esto mismo ocurre con muchos otros alimentos. Ocurre también con la soja, por ejemplo. En lugar de vender productos hechos con habas de soja enteras como el tofu, que no es algo que recomiende comer en grandes cantidades, pero un poco de vez en cuando no es un problema. Al menos es un producto sin fraccionar. Nadie está obteniendo un beneficio enorme vendiendo tofu. Pero pueden hacerse ricos si cogen esa pequeña haba de soja y la dividen en el aceite de soja, la proteína de soja, y la lecitina de soja, que son tres productos en lugar de uno.


Comentario: El ser humano es el único "animal" que toma leche de otro animal. Para más información acerca de los efectos de la leche en la salud, vea:

Freda Mooncotch: Eso es. Son unos cabrones inteligentes. ¡Perdón! [risas]

Dra. Kaayla Daniel: Y la gente paga más por cosas como claras de huevo, ya separadas.

Freda Mooncotch: Si, es totalmente alucinante. Alguien como yo, con problemas de tiroides de toda la vida. Yo que pensé que siendo vegetariana..., pero no estaba funcionando, así que pensé que lo estaba haciendo mal, y me hice vegana. Y me fastidié el tiroides aún más. Afortunadamente llevo casi dos años sin tomar medicación, he estado trabajando con Pam Killeen, y nutriendo mi glándula tiroides con alimentos de verdad, completos, como decías, volviendo a nuestra dieta tradicional ancestral. Y también apoyando mis glándulas adrenales y mi tiroides con distintos suplementos. Y está funcionando muy bien, estoy muy contenta. Me siento mucho mejor de lo que nunca me sentí con las medicaciones para el tiroides. Cualquiera que tome medicación para el tiroides o cortisol para problemas adrenales sabe que estás muy cansado. Puede ayudar en algunas cosas, pero no elimina el problema. No conozco a nadie con problemas de tiroides que tome synthroid, o las otras medicinas con T3 y T4, como Levoxyl, o lo que sea, que no se sienta fatigado. Y se ven obligados a mantenerse despiertos con café, o cafeína, y azúcar, pero no aguantan el día entero. ¿Qué es exactamente lo que la soja le hace al tiroides?

Dra. Kaayla Daniel: Los estrógenos vegetales que hay en la soja afectan a una enzima llamada peroxidasa, y necesitamos esa enzima para poder producir correctamente las hormonas tiroideas, T3 y T4. Por eso si andamos tonteando con esa enzima, debido al consumo de soja, nuestro tiroides acabará dañado. Durante 70 años se han hecho numerosos estudios que indican que la soja puede ser un problema para el tiroides, y que contribuye al hipotiroidismo con síntomas tan familiares como la fatiga, que es un síntoma muy típico. Muchos defensores de la soja dicen que la soja no es perjudicial, que lo único que necesitamos es suficiente yodo. El yodo es una parte del problema. Si eres deficiente en yodo, y muchas personas lo son hoy en día, y si sigues una dieta vegana tienes una enorme probabilidad de tener una deficiencia en yodo. Así que ahí lo tienes, son dos problemas a la vez, la deficiencia en yodo y el alto consumo de soja. Pero los estudios muestran que el consumo de soja te puede freír el tiroides tras cierto periodo de tiempo, tengas o no suficiente yodo.

Freda Mooncotch: Vaya, ¿habéis oído eso? ¡Necesitas tu tiroides! Estamos en unos tiempos en los que pensamos que podemos operarnos y quitarnos partes del cuerpo, como si no las necesitáramos. ¿Tienes un problema con eso? No te preocupes, te lo quitamos. Yo tengo dos amigas a las que les han quitado el tiroides. Una de mis amigas solía estar muy delgada, y era muy guapa, una belleza. Le quitaron el tiroides y ahora tiene muchos problemas con el peso. No come casi nada, y aún así tiene mucho sobrepeso. La gente la mira, y la apuntan con el dedo, le dicen que come demasiado. Y realmente no es así, para nada. Ni siquiera tiene apetito, para empezar. Realmente lo siento por estas personas. Nos creemos que no necesitamos esas cosas, y en lugar de llegar a la causa del problema, nos concentramos en los síntomas. Éso no lo necesitas, así que te lo quitamos. Y después te daremos un montón de medicamentos.

Dra. Kaayla Daniel: ¿Y sabes qué? Nunca funciona igual que el diseño original de la madre naturaleza, el comer una dieta equilibrada. Todo ha cambiado, el estrés del mundo moderno está dañando nuestras glándulas adrenales. El tiroides nunca es un problema aislado, las glándulas adrenales juegan siempre un papel. Y la soja no es la única cosa que destruye el tiroides. Está el cloro y el flúor en el agua corriente, todo tipo de medicamentos, cosas como el bromo que se añade a los productos de panadería, una larga lista. Por eso la última cosa que queremos hacer es comer soja en exceso.

Freda Mooncotch: Estoy de acuerdo. Nos quedan tres minutos. ¿Cuál sería la última cosa que les dirías a los oyentes? ¿Alguna recomendación?

Dra. Kaayla Daniel: Me gustaría llamarles la atención sobre el hecho de que hay muchos estudios que supuestamente demuestran que la soja es un alimento saludable, que promueve la longevidad, la buena salud, que proporciona energía, etcétera. Muchos de esos estudios han sido realizados por la industria, que es la que está detrás de la promoción de la soja como un alimento saludable. Es un producto muy rentable y altamente industrializado. Lo que realmente necesitamos para estar sanos es lo que la madre naturaleza diseñó para nosotros. Alimentos de verdad, completos, comida lenta, una dieta rica y variada, y apoyar a nuestros granjeros locales, apoyar la agricultura sostenible, y disfrutar de una vida equilibrada y un estilo de vida tradicional en la medida en que podamos.

Freda Mooncotch: Si, estoy de acuerdo. Y animo a todo el mundo a leer tu libro, y a visitar tu página web, drkaayldaniel.com. Podéis visitarla y encontrar ahí su libro, además de ver su vídeos, y sus divertidas entradas de blog. [...]

Dra. Kaayla Daniel: Gracias Freda.

lunes, 29 de julio de 2013

La República Unida de la Soja recargada


© Desconocido
En el año 2003, la corporación Syngenta publicó un aviso publicitando sus servicios en los suplementos rurales de los diarios argentinos Clarín y La Nación bautizando con el nombre de "República Unida de la Soja" a los territorios del Cono Sur en los que se sembraba soja -Integrados por Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia-. A partir de allí, esta declaración explícita de neocolonialismo quedó como "marca de fábrica" del proyecto que desde las corporaciones se estaba instrumentando.

Durante el año 2012 se produjo en estos países una embestida de las corporaciones del agronegocio sobre los territorios y las instituciones imponiendo nuevos transgénicos, mayores riesgos por aplicación de agrotóxicos y cambios en las políticas que sólo tiene precedentes en la primera imposición de los transgénicos, durante la segunda mitad de los años 90. Esta nueva avanzada corporativa se da en un marco distinto, ya que ahora ocurre con la presencia en toda la región (por lo menos hasta junio del año pasado) de gobiernos "progresistas" críticos del neoliberalismo y que en algunas de sus políticas han comenzado a modificar las políticas neoliberales impuestas en los años 90 con una mayor presencia del Estado regulando la economía y asumiendo un rol activo en aspectos sociales, educativos y sanitarios.

Sin embargo, en términos de modelo agrícola y producción de alimentos no sólo no ha habido en todo este tiempo un cambio de modelo ni una autocrítica a los problemas producidos por la implantación masiva del cultivo de soja transgénica con alto altos niveles de uso de agrotóxicos. Por el contrario, este modelo se ha ido consolidando y es defendido a rajatabla por todos los gobiernos de la región que lo asumen como política de Estado, en todos los casos. Los graves problemas que han surgido o se han agudizado, tales como los impactos de los agrotóxicos, los desplazamientos de campesinos y pueblos originarios, la concentración de la tierra o la pérdida de producciones locales, son considerados "efectos colaterales" y se abordan, cuando la presión social lo consigue, de manera fragmentada y puntual. No incluimos en este análisis a Bolivia, pues si bien la región de la "medialuna", con Santa Cruz de la Sierra a la cabeza, es parte de la "República Unida de la Soja" las posiciones, políticas y debates planteados desde el Gobierno de Evo Morales se diferencian ampliamente del resto de los gobiernos (y esto le vale el enfrentamiento con estos sectores del poder de la medialuna que claramente han planteado su intención separatista).

Ya en otros A Contrapelo 1 2 3 hemos ido denunciando que este avance fue consolidando la imposición del modelo productivo de los agronegocios, y el Cono Sur se ha convertido en la región donde más transgénicos se siembran en el mundo y en la que mayor cantidad de agrotóxicos se aplican per cápita a nivel global. En este A Contrapelo intentaremos brindar algunas luces que ayuden a comprender cómo se está produciendo este avance y sus consecuencias a nivel de las comunidades campesinas y la sociedad en general.

Los impactos del "modelo" no reconocen fronteras entre el campo y la ciudad y se sienten profundamente en ambos espacios: las poblaciones fumigadas en los territorios rurales y en las zonas periféricas de las ciudades, las y los campesinas/os desplazadas que día a día migran para engrosar los cordones de pobreza de las grandes urbes, las economías regionales destrozadas con su correlato de los altos precios de los alimentos en las ciudades, los alimentos contaminados enfermando a unos y a otros. En fin, una catástrofe socio-ambiental que hace agua por todas partes y que ya no permite "mirar para otro lado".

Los responsables de esta cadena destructiva son un puñado y tienen nombre y apellido: Monsanto y algunas corporaciones biotecnológicas más a la cabeza (Syngenta, Bayer); terratenientes y pooles de siembra que controlan millones de hectáreas (Los Grobo, CRESUD, El Tejar, Maggi son algunos de los principales); Cargill, ADM y Bunge transportando los granos al otro lado del mundo. Y, por supuesto, los gobiernos de cada uno de los países que apoyan de manera entusiasta este modelo. A ellos se suman un extenso número de empresas que aprovechan el "derrame" y proveen servicios, maquinaria agrícola, fumigaciones, insumos, etc.

En números concretos, esta región cubre en la actualidad una superficie de más de 46 millones de hectáreas de monocultivo de soja transgénica, fumigadas con más de 600 millones de litros de glifosato y provoca una deforestación de -como mínimo- 500 mil hectáreas por año.

© Friends for Earth
Quema de un bosque cerca de Mariscal Estagarribia , en la región de Boquerón de Paraguay. La agricultura industrial en esta región tan seca está volviendo tierra de cultivo magro este vasto bosque.
Si bien las consecuencias de este modelo se expresan a nivel regional de manera contundente e interconectada, intentaremos diseccionar sus impactos para analizarlos de manera más profunda. El telón de fondo del golpe de Estado en el Paraguay resulta insoslayable, pues es allí donde los poderes fácticos han actuado de manera más brutal y explícita. Sin embargo, su carácter ejemplificador es válido para toda la región y sin duda ha intentado marcar un rumbo y un límite a los gobiernos de la región.

Repasemos un decálogo (con complementos) de los resultados concretos e indiscutibles de esta última embestida del agronegocio.

El agronegocio mata

Este hecho se ha expresado de manera continua durante estos últimos años y, tal como lo hemos expresado, fue en Paraguay donde más duramente se han sentido sus impactos. Quizás podamos ubicar el pico de violencia en la matanza de Curuguaty, perpetrada el 15 de junio del 2012 en donde - y como resultado de tensiones y represión estatal y paraestatal- murieron once campesinos y seis policías. La matanza fue utilizada para emprender el juicio político y dar el golpe institucional que terminó con la gestión del presidente Lugo.

Previo al Golpe, y más aun posteriormente, se desencadenó una ola represiva sobre los dirigentes campesinos que -en la nueva etapa- se comenzó a expresar bajo la forma de asesinatos selectivos que cobraron la vida de los líderes campesinos Sixto Pérez, Vidal Vega y Benjamín Lezcano, acribillados en un lapso de 8 meses de gobierno de Federico Franco.4 La CONAMURI (Coordinadora Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas) ha dicho que en el caso del asesinato de Benjamín Lezcano se observa "el mismo modus operandi que se practicó en los casos de Sixto Pérez - el 1°de septiembre pasado, en Puentesiño (Dpto. Concepción) - y de Vidal Vega - el 1°de diciembre último, en Curuguaty (Dpto. Canindeyú). El objetivo, igualmente, parece ser común: descabezar las organizaciones campesinas".5

En Argentina, durante los últimos tres años se produjeron en Santiago del Estero tres asesinatos de campesinos ligados directamente al avance del modelo sojero (Sandra Ely Juárez, Cristian Ferreyra y Miguel Galván) y en la provincias de Formosa y Salta el hostigamiento a las comunidades es permanente y sostenido.6

En Brasil, también el movimiento campesino y especialmente el MST (Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra) han sufrido la violencia del agronegocio y recientemente la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) divulgó un informe preliminar de la violencia en 2012 contabilizando 36 muertes motivadas por conflictos agrarios.7 Durante el año 2013 ya son tres los dirigentes del MST que han sido asesinados (Cícero Guedes dos Santos, Regina dos Santos Pinho y Fabio dos Santos Silva).

Todo esto se da en el marco de una avanzada de la criminalización de las luchas sociales que no sólo se expresa en la persecución y estigmatización de los movimientos sino también en forma concreta en la avanzada de leyes represivas. El caso de la aprobación de la Ley antiterrorista en Argentina en diciembre del 2011 se suma a las leyes ya existentes en varios de los países de la región.

El agronegocio contamina

© Grain
Marcha de protesta en Buenos Aires por el asesinato de Cristian Ferreyra, noviembre del 2011
Una de las grandes mentiras que desde las corporaciones, los medios masivos y un sector de la academia se utilizó para justificar la introducción de las semillas transgénicas, fue que las mismas ayudarían a emplear menos agrotóxicos en la agricultura. Tal como muchas organizaciones lo anunciaron durante las últimas dos décadas, la realidad ha marcado absolutamente lo contrario y hoy en día el incremento del uso de agrotóxicos es cada vez más alarmante y sus impactos en toda la región son cada vez más difíciles de ocultar.

Todo esto no puede extrañarnos si asumimos el hecho evidente de que quienes impulsan las semillas transgénicas son las corporaciones dedicadas a la venta de agrotóxicos, con Monsanto a la cabeza, y que las semillas transgénicas que más se cultivan tienen como característica diferencial la resistencia a herbicidas.

Brasil está al frente de las estadísticas convirtiéndose desde el año 2008 en el mayor consumidor per capita de agrotóxicos del mundo y responsable del 20 % de todos los agrotóxicos usados en el planeta; con un consumo per cápita de 5,2 litros de agrotóxicos cada año.8 9. La escalofriante cifra de 853 millones de litros de agrotóxicos empleados durante el año 2011, con un crecimiento del mercado brasileño del 190 % en la última década, es más que elocuente. El 55 % de este consumo de agrotóxicos se empleó en cultivos de soja y maíz, siendo la soja responsable del 40% del consumo total.10 Solamente el glifosato representa cerca del 40% del consumo de agrotóxicos en Brasil.

Argentina no se ha quedado atrás. Durante el año 2011 se aplicaron 238 millones de litros de glifosato que implican un incremento del 1190 % con respecto a la cantidad utilizada en el año 1996, año en que se introdujo la soja transgénica resistente al glifosato en el país.11

En Paraguay, que es el sexto productor mundial de soja transgénica, el uso de glifosato en las cifras del año 2007 significó la aplicación de más de 13 millones de litros de este agrotóxico.12

En Uruguay, también de la mano del avance de la soja transgénica las cifras llegan a un mínimo en el año 2010 de más de 12 millones de litros.13 Es justamente en Uruguay donde en la actualidad, y a raíz de la contaminación del agua en la ciudad de Montevideo, la población urbana está comenzando a reaccionar con alarma frente a la falta de disponibilidad de agua potable para el consumo.

© Glyn Thomas / Friends of the Earth
Silvino Talavera, de once años, hijo de Petrona Villasboa, murió a consecuencia deque resultó rociado con plaguicidas durante una fumigación, mientras transitaba en bicicleta por un camino que conecta dos campos de soja [soya], a 80 metros de su casa en Pirapey, Itapúa, Paraguay.
El balance regional nos permite suponer un mínimo de aplicación de más de 600 millones de litros de glifosato, cifra escalofriante y que tiene su correlato en las innumerables denuncias que se producen cada día por los daños ya mencionados a la salud, a los ecosistemas, a la agricultura y a las comunidades que semejante baño de agrotóxicos produce.

El glifosato, ampliamente promocionado por su "baja toxicidad" por Monsanto, está siendo cuestionado por múltiples motivos entre los cuales debemos destacar:

- El impacto en las comunidades ya es imposible de ocultar y son miles las personas que desde los "pueblos fumigados" denuncian los problemas de salud que sufren por su aplicación: nacimientos con malformaciones en aumento, intoxicaciones agudas fatales, problemas respiratorios, enfermedades neurológicas, aumento de los casos de cáncer, abortos, enfermedades de la piel, etc.

- Las investigaciones científicas independientes confirman esta grave problemática y los estudios que vinculan al glifosato con desarrollo de tumores y malformaciones en el desarrollo de embriones han sido publicadas en los últimos años en las más prestigiosas revistas científicas.

- Los efectos sobre la salud de los "coadyuvantes" usados en la preparación del Roundup, principalmente el surfactante Poea(polioxietilamina), también están demostrados y se lo asocia con daño gastrointestinal y al sistema nervioso central, problemas respiratorios y destrucción de glóbulos rojos en humanos.

- Los daños ambientales del glifosato también se encuentran ampliamente confirmados en la realidad de los territorios y en las investigaciones realizadas: su vínculo con la destrucción de biodiversidad es innegable al mismo tiempo que su efecto tóxico sobre anfibios está demostrado y publicado.

Pero tan grave como estas cifras, son las del incremento del uso de otros agrotóxicos que se emplean asociados al glifosato o para compensar su falta de acción frente al surgimiento inevitable de malezas resistentes. Así es como el empleo del paraquat ha crecido llegando a utilizarse 1,2 millones de litros en Argentina y 3,32 millones en los cinco países productores de soja. Es importante recordar que el paraquat está vinculado a desórdenes neurológicos y por esta razón fue prohibido en 13 países de la Unión Europea en el año 2003.14

Sin lugar a dudas, el empleo de agrotóxicos es otra de las formas que tiene el agronegocio de matar.

El agronegocio impone los transgénicos

La introducción de nuevos transgénicos ligados al uso de nuevos agrotóxicos es parte de la estrategia de las corporaciones, y ha estado a la orden del día durante el año 2012.

El anuncio oficial de la presidenta argentina Cristina Fernández en el Council of Americas el 15 de junio del 2012 sobre las nuevas inversiones de Monsanto en Argentina preanunció lo que sería durante el resto de año una catarata de proyectos, anuncios e intentos de modificación de la legislación que marcó la agenda oficial y corporativa durante los meses siguientes.

Así fue que en agosto del 2012 el Ministro de Agricultura Norberto Yahuar anunció junto a ejecutivos de Monsanto la aprobación de la nueva soja rr2 "Intacta", que trae como novedad la acumulación de la resistencia al glifosato con la producción de la toxina Bt. O sea que la única novedad es la conjunción de las dos únicas características que la industria biotecnológica logró poner en el mercado en 20 años de existencia.

Pero además de este anuncio existen aprobaciones y ensayos de campo de otros transgénicos, entre los que destacan los de soja y maíz resistentes a nuevos herbicidas, entre ellos el glufosinato y el 2,4 D. Andrés Carrasco, investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) de Argentina planteaba hace pocos meses con claridad la problemática: "hay un aspecto interesante a considerar en lo inmediato en la Argentina, es que 5 de esos 10 eventos transgénicos aprobados, 3 de maíz y 2 de soja, combinan la resistencia al glifosato con otra al glufosinato de amonio (un bloqueante de la síntesis del aminoácido glutamina) para reforzar los efectos de aquel. La necesidad de asociar en las nuevas semillas el glifosato con el glufosinato, da cuenta de las inconsistencias de la tecnología de los transgénicos tanto en su construcción como en su comportamiento en el tiempo. Sin embargo, se sigue huyendo hacia delante intentando remediar las debilidades conceptuales de la tecnología transgénica, con soluciones que tienden a ser cada vez más peligrosas".15

En Paraguay, a pocos meses del golpe institucional, el Ministerio de Agricultura aprobó el maíz transgénico que venía siendo resistido por las autoridades del gobierno depuesto y que enfrenta un rechazo explícito y contundente por parte de las organizaciones campesinas, debido a la amenaza que representa para las muchas variedades locales de maíz cultivadas por pueblos indígenas y campesinos. Así fue como en octubre del 2012 se aprobaron cuatro variedades de maíz transgénico de Monsanto, Dow, Agrotec y Syngenta.16 Ya en el mes de agosto el presidente de facto Franco había autorizado por decreto la importación de semillas de algodón Bt-rr, probando claramente para quién gobernaba.

En Brasil la escalada comenzó a fines del año 2011 cuando se anunció la aprobación por parte de la CTNBio (Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad) del primer frijol transgénico comercial "íntegramente desarrollado en Brasil" y resistente al mosaico dorado del frijol. Este evento, por ser desarrollado por una institución pública como el Embrapa y por poseer características distintas a los transgénicos más difundidos (Bt y rr) fue utilizado como bandera pro transgénica destacando su importancia "social y alimenticia".17 Sin embargo, su aprobación ha sido fuertemente cuestionada por funcionarios públicos, la comunidad científica y la sociedad civil. Así es que Renato Maluf, presidente del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Consea), cuestiona su rápida liberación en respeto al principio de la precaución. "Creemos que es una temeridad la prisa por liberar un producto que consumirá toda la población y sobre el cual no tenemos certeza de seguridad alimenticia y nutricional", lamentó. Mientras tanto, Ana Carolina Brolo, asesora jurídica de la organización humanitaria Tierra de Derechos, coincidió con Maluf al indicar que "fue una aprobación comercial que tuvo como característica la falta de respeto a la legislación nacional e internacional de bioseguridad".18

El balance general es que la avalancha de nuevos transgénicos se ha intensificado y en la mayor parte de los casos la misma implica su cultivo ligado a agrotóxicos, en algunos casos los mismos que ya se están utilizando (glifosato fundamentalmente) y, en otros, la introducción de nuevos herbicidas aún más tóxicos y peligrosos (dicamba, glufosinato, 2,4 D). En Brasil el Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA), integrante de la Vía Campesina, denunció en abril del 2012 la pronta aprobación de semillas transgénicas de soja y maíz resistentes al herbicida 2,4 D.19 Estas mismas semillas ya se encuentran en etapa de experimentación a campo en Argentina.

El agronegocio se propone controlar de manera absoluta las semillas

La imposición de nuevas leyes de semillas también ha estado a la orden del día en toda América Latina, pero tuvo en Argentina, y con una ligazón directa al acuerdo con Monsanto antes mencionado, uno de los focos de acción más visibles y activos. El mismo día del anuncio de la aprobación de la soja rr2 "intacta" el Ministro de Agricultura anunció el envío de un Proyecto de Ley de Semillas para que fuera tratado en el Congreso antes de fines del 2012.

El proyecto nunca se hizo oficialmente público, ni se sometió a un debate amplio, si no que fue discutido a puertas cerradas dentro del Ministerio de Agricultura por una parte de los sectores del agronegocio argentino. Sin embargo, su contenido trascendió las fronteras del Ministerio y su análisis permitió confirmar lo que ya se podía presumir luego del anuncio oficial: la nueva Ley busca subordinar la política nacional de semillas a las exigencias de la UPOV y las transnacionales.

El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) denunció que "La ley propuesta no protege los conocimientos ni la biodiversidad, sólo fomenta la privatización y protege la propiedad sobre lo que es un patrimonio colectivo de los pueblos, especialmente de las comunidades campesinas y los pueblos indígenas; abre las puertas para que se profundice la expropiación y privatización de la biodiversidad agrícola y silvestre de Argentina; ilegaliza o restringe gravemente prácticas que han estado en vigencia desde los inicios de la agricultura, como es el seleccionar, mejorar, obtener, guardar, multiplicar e intercambiar semilla libremente a partir de la cosecha anterior; fortalece las condiciones para que se profundice la introducción de nuevos cultivos transgénicos y su expansión, al otorgar propiedad sobre variedades sin exigir prueba efectiva de mejoramiento y en base a la simple expresión de un carácter y otorga a las empresas semilleras el poder de policía, ya que deja en sus manos el asegurar que las disposiciones de la ley se observen adecuadamente".20

La movilización de diversos sectores logró que se postergara su presentación y debate en el Congreso Nacional; pero la amenaza de su imposición permanece latente.

Es muy claro que controlar este primer eslabón de la agricultura es uno de los objetivos principales de las corporaciones para de esta manera poder tener control sobre todo el sistema agroalimentario y garantizarse así un monopolio sin fisuras. Y también es claro que este control impacta de manera directa sobre los pueblos, impidiendo el ejercicio de la soberanía alimentaria y condenando al hambre a millones.

El agronegocio destruye los bosques

La deforestación en toda la región ha cobrado una escala dramática y aún con medidas que intentan detenerla (como la Ley de Bosques en Argentina o las regulaciones que se generan en Brasil) la misma no sólo no se ha detenido sino que durante estos últimos años se ha intensificado, teniendo como principal detonante el avance de la frontera agrícola (o el desplazamiento de la frontera ganadera como consecuencia de lo anterior).

Un vez más, Brasil encabeza las posiciones con 28 millones de hectáreas de pérdida neta de bosques para el período 2000-2010 21 con una desaparición de 641.800 hectáreas de bosques amazónicos entre agosto del 2010 y julio del 2011 22 festejada como un gran triunfo por las autoridades nacionales.

Las cifras para Argentina nos dicen que "entre 2004 y 2012 las topadoras arrasaron 2.501.912 hectáreas, el equivalente a 124 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires. Otra forma de decir lo mismo: en Argentina se arrasan 36 canchas de fútbol por hora. Los datos surgen del cruce de relevamientos oficiales y de oenegés. El último informe de la Secretaría de Ambiente de la Nación relevó el período 2006/2011 y contabilizó que se arrasaron 1.779.360 hectáreas de monte nativo".23

En Paraguay la situación es quizás una de las más graves en términos de porcentaje de deforestación: por un lado, la deforestación histórica en la región oriental que significó que entre 1945 y 1997 se perdiera el 76.3% de la cobertura boscosa original por su conversión a tierras para la producción agropecuaria.24 Y por otro, la actual deforestación en le región occidental (bosque chaqueño) donde el año 2011 culminó con una pérdida de 286.742 hectáreas de bosques, lo que superó en un 23% a la cifra de 232.000 hectáreas deforestadas durante 2010.25

Una mirada global a esta tragedia nos permite cobrar mejor dimensión de los que está ocurriendo: un estudio publicado por la FAO en el año 2011 26 señala que el promedio anual de pérdida neta de bosque en el período 1990 y 2005 es de cerca de 5 millones de hectáreas (en el mundo), de los cuales 4 millones se encuentran en Sudamérica.

Aquí también el agronegocio vuelve a matar: a los ecosistemas únicos de la región y a todos los pueblos que durante milenios han vivido, crecido y convivido con los bosques, cuidándolos y alimentándolos.

El agronegocio concentra la tierra en pocas manos

La concentración de la tierra es otro de los fenómenos que ha caracterizado los últimos años de implantación de la soja transgénica en todo el Cono Sur. Países en los que ya la concentración de la tierra era enorme vieron durante estos años como esa concentración se profundizaba y se reducía el número de manos que la controlaban.

© Glyn Thomas / Friends of the Earth
Caseríos precarios a la orilla de la carretera, ocupados por gente expulsada de su tierra por los monocultivos de soya en el Alto Paraná, Paraguay.
Fue también Paraguay, uno de los países con peor distribución de la tierra en América Latina, donde el impacto se hizo sentir más y hoy ostenta la escalofriante cifra de un 2 % de los productores controlando el 85 % de la superficie agrícola. Esta situación se agrava aún más cuando desde los países vecinos - fundamentalmente Brasil, pero también Argentina- se está produciendo una embestida sobre sus territorios para avanzar con el cultivo de soja transgénica.

Veamos algunas de las cifras en cada uno de los países 27 :

- En Paraguay, en el 2005, el 4% de los productores de soja manejaron el 60% del total de la superficie con este cultivo.

- En Brasil, en el 2006, el 5% de los productores de soja manejaron el 59% del total del área dedicada a ese cultivo.

- En Argentina, en el 2010, más del 50 % de la producción de soja estuvo controlada por el 3% del total de productores, a través de extensiones de más de 5.000 hectáreas.

- En Uruguay, en 2010, el 26% de productores controló el 85% del total de tierras con soja. En ese mismo año, el 1% del total de los productores tuvieron a su cargo el 35% de la superficie cultivada con soja.

El modelo impuesto ha significado una profunda transformación en la forma en que se produce la concentración de la tierra ya que en la actualidad y en su mayor parte la misma no es adquirida si no arrendada por los grandes productores. Por otro lado, los productores ya no son personas físicas identificables sino pooles de siembra alimentados en su mayor parte por grupos de inversión especulativos.

Las consecuencias para las comunidades locales, campesinos y pueblos indígenas son siempre las mismas: la expulsión de sus territorios, en muchísimos casos a través del uso directo de la violencia, como ya hemos compartido analizando otras facetas de este modelo.

Si bien las cifras de los expulsados son difíciles de evaluar porque no existen estadísticas certeras para cada país y mucho menos a nivel regional, algunos investigadores han encontrado, por ejemplo, que en Paraguay el avance de la soja llevaría a una cantidad de familias campesinas expulsadas que alcanzaría el número de 143 mil, más de la mitad de las 280 mil fincas con menos de 20 hectáreas registradas en el censo agropecuario de 1991 28 como consecuencia del avance de las soja para alcanzar las 4 millones de hectáreas que el agronegocio se propone. Para Argentina este modelo ha generado un éxodo rural sin precedentes que para el año 2007 ya suponía la expulsión de más de 200.000 agricultores y trabajadores rurales con sus familias del agro argentino (26). En Brasil, desde la década de los años setenta del siglo XX la producción de soja ha desplazado a 2,5 millones de personas en el estado de Paraná y a 300.000 en el de Río Grande do Sul.29

El agronegocio busca consolidarse como dictador en la República Unida de la Soja

El golpe institucional en Paraguay demuestra cómo el agronegocio, con las corporaciones actuando junto a los terratenientes y cómplices a nivel nacional, no se detiene frente a los avances y los límites, que aun tímidamente, intentan instrumentar algunos gobiernos.

En Paraguay el gobierno del presidente Lugo, aún con minoría parlamentaria, intentó desde algunas áreas de gobierno (Ministerio de Salud, Ministerio de Medio Ambiente, Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas - Senave) poner límites a algunas cuestiones graves como lo son los impactos de las fumigaciones y la aprobación de nuevos transgénicos, en especial el maíz rr y el algodón Bt. También estableció un diálogo con las organizaciones campesinas en la búsqueda de frenar la histórica violencia existente en el campo fruto de la tremenda concentración de la tierra que existe en el país.

Los poderosos sectores del agronegocio agrupados en la UGP (Unión de Gremios de la Producción), que cuenta con el apoyo de corporaciones como Monsanto y Cargill, desató una guerra contra las autoridades responsables de estas áreas, pidiendo su cabeza y amenazando y ejecutando acciones públicas en ese sentido.

La matanza de Curuguaty fue la excusa que encontraron para derrocar -de la mano de sus aliados parlamentarios- al presidente Lugo en menos de dos horas de sesión y así imponer sus intereses en todos los ámbitos.

Así fue como junto con el presidente Lugo salieron todos los funcionarios comprometidos con estos procesos de cambio y rápidamente se impusieron las medidas que el agronegocio pretendía: fin a los límites a las fumigaciones, aprobación de nuevos transgénicos, promesas de cambio en la Ley de Semillas, etc.

La reciente elección que consagró al empresario Horacio Cartés como nuevo presidente llevando nuevamente al gobierno al partido Colorado fue el último paso para consagrar la impunidad y el poder ilimitado del agronegocio.

Sin embargo, en el resto de los países de la región la situación - si bien no presenta la cruda realidad de Paraguay- también es evidente la manera en que el agronegocio establece las políticas públicas en las cuestiones referidas al agro y la alimentación e interfiere en cualquier intento de modificación de las mismas desde otras perspectivas diferentes a las de sus intereses corporativos.

Todo esto confirma algo que a nivel global se está haciendo evidente y que se denuncia en todo el mundo: la democracia es incompatible con el dominio del control corporativo y es necesario desmantelar sus estructuras para poder pensar y avanzar en cualquier proceso de democratización que privilegie el bien común.

El agronegocio somete y coloniza a las instituciones de investigación y que regulan la ciencia y tecnología en cada país.

Las universidades e institutos de investigación de toda la región, salvo honrosas excepciones, se encuentran colonizadas por el poder y los fondos de las corporaciones del agronegocio que las utilizan como engranaje para imponer sus transgénicos y sus modelos de producción industrializados.

Durante el año 2012 cobró estado público y fue denunciado por la sociedad civil el acuerdo de Monsanto con el INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria) en Uruguay para incluir en el germoplasma de soja local que maneja el instituto transgenes propiedad de la empresa.30La firma del acuerdo fue cuestionada por la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), la gremial que agrupa y representa a los productores familiares en la Junta Directiva del INIA y por diversas organizaciones de la sociedad civil, entre ellas REDES-Amigos de la Tierra. El convenio, no accesible al público, suscitó un pedido de informes por parte de legisladores del Frente Amplio (FA).

También con posterioridad al golpe en Paraguay, el nuevo ministro de Agricultura y Ganadería del país guaraní, Enzo Cardozo anunció que "Paraguay va a producir su propia semilla transgénica que va a estar a disposición de todos los productores". La producción estaría a cargo del Instituto Paraguayo de Tecnología Agropecuaria (IPTA), que recibiría "transferencia tecnológica" de Monsanto, para la cual el gobierno comandado por el presidente de facto Federico Franco pagaría un monto a convenirse.31

Pero Monsanto ya posee acuerdos de "cooperación" con instituciones públicas en Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil desde mucho antes de esta última avanzada y las utiliza como mano de obra barata para sus investigaciones y como cadena directa para realizar la "extensión rural" de sus transgénicos. De la misma manera muchos de los funcionarios políticos actúan como brazo ideológico de las corporaciones en sus intentos de imponerse, siendo un caso paradigmático el del Ministro argentino de Ciencia y Tecnología Lino Barañao, que no pierde ocasión para ejercer su descarado lobby pro-transgénico.

El agronegocio es una forma más de extractivismo que está saqueando los territorios

La agricultura industrial es una actividad extractivista porque sus principios se basan en considerar a los suelos un sustrato inerte del que se extraen nutrientes (proteínas y minerales) sobre la base de la utilización de tecnología y productos químicos sin respetar a los suelos como organismos vivos ni reponer los nutrientes extraídos de forma natural.

Este extractivismo se expresa de manera brutal con el cultivo de soja transgénica pues ni el discurso de la "siembra directa" puede encubrir la cruda realidad de que la soja no devuelve ni remotamente la cantidad de nutrientes que extrae a los suelos, ni puede la siembra directa sostener la estructura y capacidad de retención de agua de los mismos.

Ya en otros documentos hemos compartido la forma en que en Argentina se están degradando los suelos y se están extrayendo millones de toneladas de nutrientes y miles de millones de litros de agua.32

Veamos algunas de las cifras concretas solamente para Argentina (los valores no están disponibles para los otros países):

El monocultivo de soja repetido año tras año en los campos produce una intensa degradación de los suelos con una pérdida de entre 19 y 30 toneladas de suelo en función del manejo, la pendiente del suelo o el clima.

La soja produjo durante la temporada 2006/2007 (con una producción de 47.380.222 toneladas) una extracción neta de:

- 1.148.970,39 toneladas de nitrógeno,

- 255.853,20 toneladas de fósforo,

- 795.987,73 toneladas de potasio,

- 123.188,58 toneladas de calcio,

- 132.664,62 toneladas de azufre y

- 331,66 toneladas de boro.

También cada cosecha de soja que se exporta se lleva 42 mil quinientos millones de metros cúbicos de agua por año (datos de la temporada 2004/2005).

El agronegocio actúa en complicidad con los grandes medios masivos de comunicación

Todo este proceso de imposición cuenta en toda la región con un aliado poderoso: los medios de comunicación corporativos y dominantes que actúan como brazo comunicacional incondicional del agronegocio (la única condición son la millonarias publicidades con que se llenan páginas y horas de radio y televisión).

Los mecanismos con los que funciona esta alianza se reducen a algunos lineamientos básicos que podemos resumir en:

- La ponderación absoluta de la agroindustria como panacea para la producción de alimentos creando una ligazón absoluta con el "progreso", el "desarrollo" y el bienestar de la sociedad.

- La cooptación del discurso del desarrollo sustentable para convertir, desde la propaganda, en "sustentable" cualquier iniciativa desde miradas parciales y fragmentarias.

- La negación absoluta de todo debate o información sobre las luchas sociales de resistencia, los debates científicos o económicos o los impactos en las comunidades y en el ambiente.

- La estigmatización y criminalización de los movimientos y organizaciones sociales mostrándolos como "subversivos", violentos, antisociales o "atados al pasado".

Quizás uno de los países donde esta alianza es más evidente es en Paraguay, donde la mencionada UGP está vinculada al Grupo Zuccolillo, dueño del poderoso diario ABC Color que fue uno de los medios desde donde se montó la campaña golpista contra Lugo. Zuccolillo es además presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa SIP.33

Y por si esto fuera poco: el agronegocio cambia el clima

El vínculo entre la Crisis Climática que estamos sufriendo a nivel global y la agricultura industrial se halla ampliamente demostrado y presenta cifras alarmantes: como mínimo, entre el 44 y el 57 % de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) se deben a la cadena de producción agroindustrial en sus distintas etapas.

Es evidente que un territorio donde la agricultura industrial se ha impuesto de manera brutal tiene que ser uno de los principales contribuyentes a esta crisis global. Pero también resulta evidente en toda la región que la conjunción de los problemas globales con aquellos regionales tal como la deforestación están trayendo consecuencias gravísimas, que se sufren en las zonas rurales con extensos periodos de sequía y ciclos de inundaciones, y en las ciudades con lluvias, fenómenos climáticos extremos e inundaciones para los cuales no existe infraestructura capaz de contener y cuyas principales víctimas son justamente los expulsados del campo.

Consideraciones finales

Esta dramática realidad encuentra en toda la región una amplia y articulada movilización que está enfrentando el despojo desde la resistencia local, la movilización, la denuncia pública, la construcción de alternativas y la lucha en todos los frentes posibles que van desde las vías legales hasta la desobediencia civil y la recuperación de territorios por parte de las comunidades despojadas.

Si bien es cierto que existe aún una gran fragmentación de las luchas sociales, también es una realidad que ninguna de ellas se queda en el análisis, en la mera lucha puntual, sino que se está construyendo una mirada integral que pone a la soberanía alimentaria en el centro de las luchas y a la autonomía y el bien común como horizontes.

Esperamos que este A Contrapelo sume una semilla a los nuevos cultivos y culturas que en el Cono Sur están germinando.

Notas

1"¿Las corporaciones del agronegocio gobiernan en América Latina?, GRAIN, 25 de junio de 2007

2"¿Monsanto prepara el desembarco final sobre las semillas en América Latina?", GRAIN, 27 de abril de 2007

3"Monsanto y las regalías semilleras en Argentina", GRAIN, 8 de octubre de 2004

4"El asesinato selectivo de líderes campesinos, una práctica más frecuente", BASE-IS, 15 de marzo de 2013

5"Plan de exterminio", Reportaje a Magui Balbuena de CONAMURI por Radio Mundo Real, 23 de febrero de 2013

6"El árbol y el bosque", Biodiversidadla, 10 de abril de 2013

7"Un militante del MST es asesinado", MARCHA, 3 de abril de 2013

8"A luta constante contra os agrotoxicos", Brasil de Fato, 11 de enero de 2013

9"Especial sobre agrotoxicos", Brasil de Fato, junio 2012

10"Agrotóxicos, segurança alimentar e nutricional e saúde", Associação Brasileira de Saúde Coletiva, 2012

11"Producción de soya en el Cono Sur de las Américas", GENOK, 31 de julio de 2012

12"Alimento sano, pueblo soberano", CONAMURI, noviembre del 2011

13 Ibid. 11

14 Ibid. 11

15Un nuevo veneno, el glufosinato, lettro de Andrés Carrasco, Biodiversidadla, 31 de agosto de 2013

16Aprobado el uso de 4 tipos de semillas transgénicas de maiz, Paraguay.com, 25 de octubre de 2012

17"Aprueban la producción y comercialización del primer transgénico brasileño", Agro Noticias FAO, 16 de septiembre de 2011

18"Fríjol transgénico desata polémica alimentaria", IPS, 30 de septiembre de 2011

19"Brasil: MPA denuncia próxima aprobación de transgénicos resistentes al 2,4-D", Vía Campesina , 24 de abril de 2012

20"¡NO a la privatización de las semillas en Argentina!", MNCI - CLOC-VC Argentina - GRAIN - AT - ACBIO, 2 de octubre de 2012

21"¿Tiene sentido declarar un Día Internacional de los Bosques?", Boletín N° 188 del WRM, 3 de abril de 2013

22"Deforestación en Amazonia cayó a mínimo histórico", Hoy, 5 de junio de 2013

23"El árbol y el bosque", Mu 63, 15 de marzo de 2013

24"Paraguay: cómo se pierde el 90% de los bosques de un país, Vanessa Sánchez, Soitu.es, 11 de agosto de 2008

25"Continúa sin pausa la deforestación en el Chaco paraguayo", EA , 20 de febrero de 2012

26"Sudamérica, la peor en deforestación a nivel mundial", BBC Mundo, 30 de noviembre de 2011

27 Ibid. 11

28"Los refugiados modelo agroexportador", Javiera Rulli, Repúblicas Unidas de la Soja, GRR, 2007

29"Una reflexión sobre la reciente expansión del cultivo de la soja en América Latina", Segrelles Serrano, José Antonio, Grupo Interdisciplinario de Estudios Críticos y de América Latina, 25 de junio de 2007

30"Una reflexión sobre la reciente expansión del cultivo de la soja en América Latina", Segrelles Serrano, José Antonio, Grupo Interdisciplinario de Estudios Críticos y de América Latina, 25 de junio de 2007

31"La espada de Monsanto sobre América Latina", Marcha, 4 de octubre de 2012

32"Extractivismo y agricultura industrial o como convertir suelos fértiles en territorios mineros", GRAIN, Revista Biodiversidad, sustento y culturas N° 75, enero 2012

33 Ibid. 31

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