martes, 2 de abril de 2013

Más explotación: ¿Esta es la nueva Europa?


© Desconocido
La crisis económica, dura en intensidad y larga en el tiempo, ha supuesto una merma de los beneficios con que operaban los capitales (extraordinarios, en las actividades financieras e inmobiliarias), reduciendo asimismo los espacios disponibles para su valorización. Las políticas implementadas por los gobiernos y por la troika han buscado restablecer los márgenes de ganancia, trasladando los costes de la crisis a la población trabajadora y creando nuevas fuentes de negocio para esos capitales. Tan sólo eso es lo que hay detrás del equívoco y confuso lenguaje oficial relativo a las políticas de austeridad y reformas estructurales.

En realidad, esas políticas son herramientas al servicio de un formidable proceso de redistribución regresiva de la renta, de un expolio social sin precedentes. Con independencia de que sus aspectos más extremos podrían suavizarse (flexibilizarse) cuando la urgencia de la coyuntura lo permita y cuando se haya culminado la primera gran oleada confiscadora, el núcleo duro de las estrategias de ajuste presupuestario y devaluación salarial han llegado para quedarse.

La devaluación interna, eufemismo que en realidad significa política de rentas salariales, designa quien debe pagar la crisis, los trabajadores, y ocupa un lugar medular en la recomposición de las ganancias empresariales. La "moderación salarial" ya dominaba la dinámica laboral europea desde hace más de tres décadas (¿es esa la Europa que algunos reivindican como salida de la crisis?). Ahora, con la introducción de la última generación de reformas laborales, con la permanente amenaza que pesa sobre los puestos de trabajo y con la presión a la baja de los ingresos de los trabajadores que suponen unos niveles de desempleo históricamente elevados, los salarios nominales se estacan o retroceden... abriéndose un camino que los empresarios recorren con satisfacción de mejora para los beneficios; sin necesidad de que lo haga la inversión productiva y sin que el consumo interno se dinamice.

La competencia a través de los salarios se instala en la Unión Europea, del mismo modo que ya impregna la dinámica de las empresas transnacionales, donde ya es habitual la competencia salarial entre los distintos centros de trabajo que integran el grupo corporativo. La lógica del ajuste salarial como mecanismo competitivo (¡¡lo verdaderamente importante es tener un empleo, cualquiera que sea su calidad!!) sitúa a Europa, a sus trabajadores, en una posición de extrema vulnerabilidad, pues, inmersos en esa lógica, para que las economías ganen cuota de mercado, se obliga a los trabajadores a perder derechos y capacidad adquisitiva.

Además de la presión sistemática y sistémica sobre los salarios, en la situación actual cobran una importancia creciente aquellos mecanismos de acumulación que podemos denominar como "extensivos" (sin eufemismos: más explotación), en oposición al crecimiento alimentado por la obtención de mejoras en la productividad. La jornada de trabajo tiende a alargarse al tiempo que se intensifican las cadencias y ritmos de producción, lo que de hecho significa una reducción de los salarios reales de los trabajadores. Igualmente, con el mismo objetivo de utilizar más extensivamente la fuerza de trabajo, se prolonga la vida laboral.

En resumen, intensificación de la explotación laboral, más que renovación y modernización de las capacidades productivas. Estos son los pilares sobre los que se está levantando la nueva Europa comunitaria, la que están impulsando las oligarquías productivas y financieras y las élites políticas, las que rigen los destinos del norte y del sur del continente europeo.

Héroes populares y revoluciones frustradas


La reciente y controvertida muerte del líder venezolano Hugo Chávez ha dado lugar a extensos escritos sobre su persona, su gobierno, su país, y su intervención en medio de una latinoamérica sometida a los designios de los países más poderosos, y un mundo tendiente a la hegemonía centrada en un pequeño y oscuro grupo de sujetos y organismos que manejan los hilos del poder en perfecta sincronía con sus particulares intereses.
© Desconocido
El presidente venezolano cautivó durante más de una década al mundo
Mucho se ha dicho, y mucho se dirá; abundan las loas al héroe desaparecido, y los certeros ataques a sus cuestionados modos de gobernar. Algunos lo encumbran como representante de valores casi olvidados en nuestra moderna sociedad. Justicia, igualdad, libertad, y otras bellas palabras se asocian con adornos dignos de una aventura épica al fallecido líder. Otros, sus detractores, describen y detallan el reguero de injusticia, censura, demagogia, y despilfarro irresponsable que ha signado su extenso paso como presidente de los venezolanos.

¿Quién dice la verdad? ¿Qué nos ocurre que podemos afirmar de un mismo sujeto que posee características tan dispares, tan opuestas?¿Cuál es el verdadero rostro de estos carismáticos líderes que con sus seductoras figuras cautivan la voluntad de grandes masas populares, y provocan el odio extremo de sectores enteros de la sociedad?

En latinoamérica hemos conocido varias figuras similares al líder venezolano. Sólo en el siglo XX hemos visto pasar a Porfirio Díaz y Álvaro Obregón en México, Juan Domingo Perón en Argentina", Getúlio Vargas, fundador del Estado Novo en Brasil, y Rafael Trujillo, "El Benefactor" de los dominicanos. Todas figuras que han dejado una profunda huella en la historia de sus países y también en las crónicas históricas del mundo.

Cuando recorremos con una mirada objetiva y sin pasiones el paso de estos controvertidos héroes por la conducción de sus pueblos, emergen un conjunto de circunstancias comunes que pueden observarse siempre acompañándolos. La primera, y quizá la más notable, es la polarización de la sociedad. Las masas populares, integradas fundamentalmente por los sectores más postergados de la sociedad, lo apoyan incondicionalmente. En contrapartida, los sectores oligárquicos o mejor acomodados de la población ejercen una brutal oposición. También son observables otros componentes que frecuentemente van asociados al paso de estos carismáticos líderes: la preocupación - al menos en los momentos iniciales de su intervención - por equilibrar la distribución de las riquezas sobre todo en los sectores más marginados, el uso de bellos discursos evocando a héroes del pasado o sentimientos ligados a las raíces nacionales, actos demagógicos tendientes a lograr el beneplácito de las masas, el empleo de grandes recursos destinados al despliegue de un aparato de control y propaganda, y una marcada oposición al accionar imperialista de los grandes poderes globales concentrados en unos pocos. Todos son rasgos que de algún modo u otro signan los mandatos de estas figuras.

¿Pero qué lleva a estos destacados personajes a encumbrase como líderes indiscutibles de sus pueblos?

Ascenso y caida

Hagamos un esfuerzo colectivo por entender cómo comienzan y terminan estos extraordinarios períodos donde estos notables personajes cambian, aunque sea durante un corto lapso, el curso de los acontecimientos. Para tamaña tarea empecemos por delinear el contexto socio-económico que suele hacer las veces de catapulta para impulsar el advenimiento de estas figuras al gobierno.

Un rápido recorrido por los momentos históricos previos al surgimiento de estos singulares líderes populares nos enseña un estado extremo de estrés social: la caída abrupta de la confianza del pueblo en sus gobernantes, crecientes y descontroladas protestas y huelgas acompañadas por violencia y represión, grandes sectores sociales sufriendo extrema pobreza y carencia de acceso a las necesidades básicas de salud y alimento, fraudes y corrupción en la clase política y los sectores donde se encuentra concentrado el poder, ... en fin, reina la inestabilidad social y una sensación de que el "orden institucional" puede desbaratarse en cualquier momento. El enojo de las masas se hace inmanejable y todo parece precipitarse hacia un abismo.

Es justo en medio de este caldeado clima social, y cuando las circunstancias parecen conducir a un inevitable colapso, que aparecen estos carismáticos líderes. Hay que entender que estamos hablando de momentos de crisis extrema y prolongada, no de eventuales crisis temporales que a fuerza de "remiendos" de poco alcance, propaganda, y distracción, los gobernantes de turno suelen sacar adelante y diluir. Los casos a los que nos referimos son aquellos en los cuales la miseria y el sufrimiento se han extendido a grandes sectores sociales, han durado décadas, y todos los métodos de control de daños de los gobiernos que han manejado los hilos durante años se hacen ineficaces para controlar el enojo y la frustración de las masas. Es por eso que estas singulares figuras no son tan frecuentes; el caldo de cultivo necesario para su surgimiento debe ser muy específico, no se trata de masas disconformes simplemente.

Entonces cuando las circunstancias propicias se combinan con algunos factores singulares, como la cultura, y por supuesto, la existencia de una persona capaz de calzar los zapatos del líder popular, se llegan a estos puntos de inflexión históricos, en donde el rumbo de los acontecimientos parece cambiar de curso.

Al principio, cuando aparecen en escena, cautivan a las masas con una retórica simple, hablándole al pueblo con su mismo léxico. Tienen la extraordinaria habilidad, conscientes o inconscientes de ello, de crear una paradoja que es aceptada sin la más mínima resistencia por las masas sufrientes: se presentan como uno más de ellos, y al mismo tiempo se erigen como su mesías, como líderes únicos que encarnan atributos poco comunes que los transforman en los salvadores, los adalides de los oprimidos.

Paulatinamente el pueblo que poco tiempo atrás se encontraba en estado de shock, traumatizado por sus carencias, y desesperado por la incertidumbre respecto a su futuro, comienza a sentirse comprendido, y deposita toda su confianza en "el salvador", en este hombre que interpreta sus necesidades, que le promete devolverle lo que por derecho le pertenece. Y así comienza un romance sin igual, en donde el pueblo abraza con afecto y devoción a su benefactor, y éste, desde su trono legítimamente ganado, gobierna para su gente prodigando dones, equilibrando desigualdades y dando oportunidades a quienes no las tenían.

Las abultadas masas populares, presas de un profundo sentimiento de gratitud, entran en un estado letárgico en donde prima la devoción y laidolatría hacia su protector. El amado líder,entronizado por su pueblo, alimenta un sentimiento creciente de predestinación a la grandeza.

Pero lo que parece el final de un hermoso cuento de hadas, el ansiado "y fueron felices para siempre", es apenas el comienzo de una novela dramática que anticipa un final triste y doloroso.

Una vez instalado en el poder, el carismático líder se ve en la compleja situación de gobernar en un contexto que no le es favorable en absoluto. Sectores que durante años han gozado de privilegios extraordinarios, de pronto se ven despojados de ellos y se constituyen en sus acérrimos enemigos. En general suelen contar con recursos económicos suficientes como para desplegar un vasto ejército con un objetivo bien preciso: derrumbar a cualquier costo su gobierno. Estos grupos poderosos suelen poseer directa o indirectamente medios de comunicación de alcance masivo. Allí se libra la gran batalla. Paralelamente estos mismos grupos representan fronteras adentro intereses foráneos de grandes corporaciones y gobiernos extranjeros. Como testaferros de éstos, esta oligarquía enfurecida cuenta con un eficiente aparato de propaganda puertas afuera que desdibuja globalmente lo mucho o poco que el líder y su gobierno popular hayan hecho por el pueblo. También como testaferros cuentan con recursos extras facilitados por su "patrones" extranjeros.

En este contexto la figura del paladín de los desamparados entra en franca erosión. Ahora, bajo el fuego de las huestes oligárquicas que ponen en evidencia todos sus defectos, errores, y omisiones - pasados desapercibidos hasta el momento por el pueblo agradecido, la imagen se deteriora, los enemigos se multiplican, y obtener el apoyo de las masas se transforma en una labor de tiempo completo. Así el héroe popular ingresa en una partida nada fácil de ganar. Los enemigos mienten, exageran, sacan de contexto, desinforman, ... él no puede hacer menos que eso. Poco a poco se gesta el ejército del gobierno. Canales de televisión, radios y diarios, son la primera avanzada. Recursos del estado son invertidos para alimentar todo este aparato. Al mismo tiempo, para minar los esfuerzos de la oposición se recurre a la censura, la coacción, la apropiación y manipulación de los organismos que fiscalizan el desempeño del estado, y se lleva la demagogia a extremos inconcebibles.

Los incondicionales, en su mayoría los más abandonados por anteriores gobiernos, acompañan a su "patrón" sin cuestionamientos, sin considerar ni siquiera sus más obvios errores. Pero un sector de la sociedad, movilizado en parte por una afinado aparato de difusión y propaganda que no da tregua, y en parte lícitamente preocupado por los excesos cada vez más frecuentes y evidentes por parte del gobierno, se distancia, y sin ser realmente conscientes toman partido por la oposición, por ese monstruo herido que se niega a dejarse domesticar. No suele haber lugar para posturas racionales y objetivas, distanciadas de ambos bandos, posturas propias de quienes pueden vislumbrar un panorama algo más amplio y real que la versión parcializada a conveniencia de uno u otro lado. 

De este modo se libra una sangrienta batalla donde el único vencido es el pueblo en su totalidad: los partidarios del "gran benefactor", y los sectores sociales opositores. Los únicos vencedores, como es fácil prever, son las oligarquías, esas camarillas adineradas que siempre trascienden las épocas, los partidos políticos, las ideologías, las personas y los gobiernos. Ellos están ahí siempre, pueden esperar uno, dos, o tres mandatos. Saben que no importa cuánto se tarde, siempre hay una forma de desbancar a un héroe popular. Persuasión, extorsión, difamación y campañas de mentiras, son sólo parte de su abundante arsenal. Cuando todo esto falla es posible que lleguen al asesinato. De una u otra manera el tiempo de estas figuras se termina. Los años felices se desvanecen lentamente y sólo queda para algunos el recuerdo idealizado de un Robin Hood encarnado. Por décadas esta poderosa imagen seguirá influyendo en los acontecimientos.

Sobre héroes y seguidores

Lo que resulta por demás interesante es que muchos de nosotros hemos sentido admiración, o cuando menos simpatía, por estas notables figuras populares. Su aparición en medio del caos, su real o aparente oposición a los intereses del "imperio", su preocupación por los más desamparados, ... ¿cómo no ha de despertar en nosotros agradables e intensos estados emocionales? Es el héroe arquetípico, el valiente que enfrenta sólo a capa y espada a todos los villanos. 

Pero somos seres complejos que además de sentir emociones tenemos el potencial de ser racionales, y es necesario - me animo a decir indispensable - entender de dónde provienen estas emociones para no perder contacto con la realidad.

Vivimos asqueados por el horror sembrado a diestra y siniestra por un pequeño grupo de psicópatas que domina a voluntad el mundo. Muerte, miseria, enfermedad, engaño, nos rodean a diario y nuestra tolerancia finalmente colapsa. En esta particular circunstancia estos singulares personajes son como destellos de luz, de justicia, de virtud... en fin, una especie de remanso, y como tal no podemos evitar sucumbir a la tentación de recostarnos a descansar en él.

Pero es nuestra obligación permanecer lo más cercano a la verdad como nos sea posible. Estas figuras populares son encantadoras en la mayoría de los casos, pero albergan aspectos tan oscuros como cualquier ser humano, y por lo general no pueden o no quieren hacerse conscientes de ellos.
 Su ego suele ser desmedido. Buena parte de su accionar es tendiente a mantener su condición de superhombre. La adoración de las masas obnubiladas fortalece su convencimiento en que un destino grandilocuente ha sido reservado para él. Su autoimagen, distorsionada por la dinámica de esta apasionada relación con su pueblo, crea una barrera infranqueable entre su mundo personal y subjetivo, y la realidad. En poco tiempo todas sus energías son invertidas en mantener esta condición de ser único, irrepetible. No hay sucesores, no hay reemplazos.

Entre el amado líder y su pueblo se desarrolla una relación simbiótica en donde las debilidades de uno y otro se refuerzan dando como resultado un distanciamiento de la realidad cada vez más pronunciado. Ambos alimentan fantasías, ambos ingresan en un estado narcótico donde la realidad es distorsionada para ajustarse a las expectativas y necesidades de cada uno.

¡Patocracia, siempre patocracia!

Y sí, son los psicópatas en la cima del mundo los que siempre alzan la copa del triunfo. En un mundo patocrático, es decir, gobernado por psicópatas, todo lo que procede de él es creado con el único fin de mantener funcionando la monstruosa maquinaria de manipulación y control.Sin conocimiento, sin libertad, y sin conciencia, no hay forma de provocar, o al menos posibilitar, un cambio sustancial.

Los líderes populares emergen en medio de circunstancias que apenas alcanzan a entender, sólo perciben los síntomas de una enfermedad, pero no comprenden realmente donde se origina. En consecuencia apenas alcanzan a mitigar temporalmente algunas de las manifestaciones visibles de esa afección, pero ni remotamente se acercan a la cura.

Estos singulares personajes surgen dentro de un sistema que los anticipa, y que de hecho esta deliberadamente diseñado, no sólo para frustrar cualquier intento de hacerle daño, sino para sacar provecho de su eventual y esporádica aparición. Su relativamente corto paso por los pasillos de la historia, son válvulas de presión que se activan justo en el momento en que la caldera social está por explotar. ¿Qué podría ocurrir si las masas colapsaran, si desapareciera toda esperanza, si el descrédito por la democracia y las instituciones fuera tal que ya nadie creyera en ellas, si no confiaran más en gobernantes ni representantes ni en que nadie pueda salvarlos?

La aparición de estas figuras condena a las masas populares a seguir viviendo inmersos en una ilusión, a renovar las esperanzas perdidas en "el gobierno del pueblo, para el pueblo, y por el pueblo", a creer en una falsa justicia divina que por fin los favorece, a vislumbrar ingenuamente un mejor futuro y relajar su escasa voluntad, a dejar nuevamente que otros conduzcan su destino, a permanecer en una infantil ignorancia que los reduce a poco menos que desprotegidas criaturas demandantes de un paternal guía.

¿Qué más podría desear este perverso consorcio de psicópatas que tras bambalinas gobiernan el mundo? Los héroes populares llegan justo a tiempo para hacer su trabajo sucio, para acomodar la estantería justo cuando todo está a punto de desbaratarse. ¿Cuál es el precio que debe pagar el sistema? Casi nada, apenas unos millones aquí y otros allá, unos pocos años de algún recurso negado, y no mucho más. ¿Cuál es el precio que paga la gente común? Su vida. Apenas desaparece el líder popular y cae tras él lo mucho o poco que hizo, al pueblo nada le queda, sólo un irreal recuerdo que para empeorar lo malo, más adelante será de inestimable utilidad para que otros sujetos funcionales al sistema sigan manipulando a las masas durante años argumentando ser los herederos del héroe desaparecido.

En estas condiciones, siempre el sistema de control prevalece. Los héroes populares, incluso aquellos pocos que exhiban verdadera nobleza de espíritu y posean un sincero deseo de hacer algo por los más desprotegidos, en tanto jueguen sobre el tablero creado por el propio sistema, inmersos en una ilusión de autodeterminación, creyéndose poseedores de voluntad y libertad, e ignorantes de la realidad que subyace a cualquier conflicto político o ideológico, ... en definitiva, mientras permanezcan alejados de la realidad objetiva y sumidos en un espejismo de subjetividades, poco o nada podrán hacer por su amado pueblo. Es más, posiblemente a la larga empeoren su situación: la actitud paternalista comúnmente ligada a estas figuras populares, adormece a las masas y contribuye a profundizar la debilidad de conciencia ya de por sí hábilmente conseguida por el funcionamiento eficiente de un sistema de control que paradójicamente intentan combatir.

El líder popular lleva a cabo su labor revolucionaria desde dentro del sistema, usando sus recursos, y ajustándose a su dinámica. No hace mucho tiempo atrás en otro editorial de SOTT afirmábamos:
El mismo sistema de control que domina nuestras vidas y somete nuestros bríos, empobrece países, saquea recursos, enferma sociedades, envenena nuestros alimentos, mata a nuestros hijos, y quebranta nuestra voluntad, se presenta ante nuestros ojos como una madre generosa ofreciéndonos todo tipo de alternativas para cambiarlo. El activismo, sea éste político o social, es una de las alternativas más comunes. Desde este lugar se supone que podemos operar el cambio que anhelamos. El sistema nos brinda acceso a todo tipo de organizaciones desde donde, en teoría, podemos movilizar las fuerzas creativas que harán un mundo mejor, un mundo libre de dolor, sin injusticias, donde a nadie le falte alimento, donde no haya guerras, y donde nos ayudemos unos a otros fraternalmente. De este modo este sistema nos enseña desde las etapas tempranas de nuestro desarrollo que para cambiarlo debemos hacerlo desde dentro, usando su dinámica, sus organismos, sus reglas, y sus recursos.

¿No hay algo extraño aquí? ¿No parece cuando menos contradictorio que un sistema creado para coaccionar sobre nuestra libertad y someter nuestra voluntad nos invite amablemente a ejercer desde dentro justamente nuestra libertad y nuestra voluntad para cambiarlo? ¿No despierta sospechas el hecho de que sea el mismo sistema de control el que nos facilite los medios para afectar ese control que justamente constituye su razón de ser?

Consideremos por un momento lo expuesto hasta aquí. ¿No sería más lógico considerar que los medios que nos ofrece un sistema de control para acabar con ese mismo sistema de control no sean más que un engaño?
Es una trampa mortal, todo es parte de una estrategia sublime, producto de una inteligencia que roza lo sobrenatural. Los héroes populares son una pieza esencial del sistema de control.

La revolución interior

A menudo líderes y seguidores marchan juntos enarbolando la bandera de la revolución. Realmente están convencidos de que son protagonistas de un momento único en la historia donde el curso de los acontecimientos cambia total y definitivamente a favor de la justicia, la igualdad y la libertad de los individuos.

Pero como ya hemos señalado, los eventos que se suceden tras la llegada de estas figuras cautivadoras son fundamentalmente paños fríos tendientes a bajar la fiebre social. No hay cambios sustanciales ni permanentes. No hay revolución. Y no hay revolución porque quienes participan de estos movimientos sociales no saben realmente contra qué o para cambiar qué se pone en marcha esta rebelión. No entienden que el enemigo no es la pobreza, ni la desigualdad, ni tampoco el capitalismo, o las bancas internacionales, ni siquiera el imperio mismo; estos son sólo la profunda huella que deja en la sociedad el paso de un gigante invisible que controla y somete a la humanidad sin que esta note acaso su existencia. Como toda huella es sólo un indicio, una señal que nos permite apenas sospechar su tamaño y poderío.

El hombre, cautivo de una ceguera en parte autoinflingida, ni siquiera ve la huella, sólo tropieza con ella. Deambulando por la vida sin entender la naturaleza de su existencia ni de la realidad, el ser humano cae en un pozo, se da un duro golpe, se levanta como puede, y hasta en ocasiones logra salir de él; pero sólo en casos extraordinarios descubre que no era un pozo, sino una enorme huella. Aún bajo el influjo de estos destellos de conciencia no hay garantías de que este singular sujeto interprete correctamente su descubrimiento. Sólo una auténtica vocación por la verdad, acompañada de una férrea voluntad desarrollada a fuerza de autoconocimiento y trabajo interior, posibilitará que este hombre vislumbre acaso la existencia de la monstruosa bestia. Y sólo compartir con humildad su conocimientos con otros individuos similares a él hará posible una auténtica revolución, la revolución del espíritu, la revolución interior.

El separatismo consensuado: fragmentación del conocimiento y el adoctrinamiento hacia la estupidez


"La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo." Isaac Newton
© Desconocido
Existe un mundo y una verdad objetiva. Y dentro de este mundo hay múltiples ramificaciones que componen lo que podemos considerar la Realidad. Y debido a que la Realidad está fragmentada, cada civilización, cultura, religión, grupo e/o individuo le da una interpretación particular a dichos fragmentos que proviene de su idiosincrasia. Por tanto, ésas interpretaciones pueden ser erróneas, carentes de datos, enmarcadas por el marco subjetivo característico de la humanidad. Además, desde la persona normal de la calle pasando por el investigador más ávido, podemos observar que existe la costumbre de enfocarse en muy pocos aspectos de la totalidad de lo que compone la Realidad, y peor aún, no suelen relacionar unos aspectos con otros. Cuando se habla de meteorología, no se habla de sociología. Cuando se trata de conspiraciones, no suele hablarse de psicología. Si estudiamos asuntos que guardan relación con el desarrollo del ser humano - lo que se suele llamar espiritualidad-, no se habla de la Patocracia.

Con estas palabras quiero iniciar un pequeño análisis de lo que supone para el conjunto humano centrarse tan sólo en una serie de aspectos de la Realidad y obviar otros tantos que verdaderamente, si de forma global se hiciera el ejercicio de atar cabos y de comprender que la Realidad es una y que es nuestra labor buscar las relaciones entre sus fragmentos, llegaríamos a tener el mapa completo, y así podríamos vivir con conocimiento y actuando en consecuencia en cada situación concreta o momento histórico determinado.

Saber y comprender

"Con el pensamiento ordinario, la gente no distingue entre saber y comprensión. Piensan que cuanto más saben tanto más deben comprender. Es por esto que acumulan el saber o lo que ellos así llaman, pero no saben cómo se acumula la comprensión y no les importa saberlo." G.I. Gurdjieff

El primer problema que nos encontramos a la hora de abordar cualquier temática, es el de la comprensión. En esta época tenemos acceso a una cantidad ingente de información. Existe un infinito abanico de opciones a la hora de informarnos sin precedente en la Historia. Pero el que haya una amplísima disposición de información a nuestro alcance, no significa necesariamente que seamos más inteligentes o que estemos más preparados ante las circunstancias de la vida. Sencillamente sabemos más cosas. ¿Y acaso no significa que el que sepamos más cosas seamos de alguna manera superiores que nuestros ancestros? No. Porque saber no es lo mismo que comprender.

El estudio de la Realidad no se basa únicamente en el acopio de información y datos. Es necesario integrar el conocimiento aprendido dentro de uno mismo.

Saber es poseer información sobre algo concreto sin necesidad de haberlo comprendido ni llevado a su aplicación. Se pueden saber muchas cosas, poseer mucha información leyendo libros o escuchando conferencias, pero la simple información no produce resultados transformadores en el Ser de ningún individuo. Escribió el profesor de filosofía Jacob Needleman:
"[...] Las ideas filosóficas no cambian nada en la vida de un individuo. Sin el conocimiento práctico de cómo llevar las grandes ideas al corazón e incluso a los tejidos del cuerpo, la filosofía no nos puede llevar muy lejos."[del Cristianismo olvidado]
Los estudios sobre la Realidad, para que puedan ser útiles y transformadores en una persona, han de ser comprendidos, es decir, integrados en el propio Ser. El conocimiento aprendido tan sólo es válido de esta manera. Comprender, entonces, es integrar dentro de sí una información concreta, convirtiéndola en parte de uno mismo. A diferencia del saber, que tan sólo tiene relación con el intelecto, la comprensión es la asimilación de una información tanto en el plano intelectual como en el plano emocional e incluso físico.

El estudio de la Realidad no termina en la comprensión. La comprensión transporta al estudiante al conocimiento práctico de la información asimilada e integrada. El Conocimiento es la aplicación práctica del saber y la comprensión en el momento, situación y ámbito requerido. El Conocimiento es el saber-hacer. ¿De qué nos sirve saber algo si luego no tenemos el conocimiento apropiado para utilizarlo?

Para comprender de forma práctica lo que estamos hablando, vamos a ejemplificarlo. Imagínense a una persona que abre la TV y se dispone a ver el noticiero. El presentador nos "informa" - o desinforma- sobre las atrocidades que se están cometiendo en una zona de guerra. Generalmente, la reacción de esta persona suele ser la de cierto desinterés, ya que a continuación darán las novedades deportivas del día y aquí paz y después gloria. En parte, esto ocurre porque la mass media actúa con ése propósito, y en parte también porque nuestro televidente no está comprendiendo lo que ocurre. Apenas tiene algunos datos, y aunque sabe que se están cometiendo asesinatos e injusticias, en realidad no le importa demasiado. Si hiciera un ejercicio de comprensión, primeramente se preguntaría por qué ocurren estas cosas. Informándose un poco más y haciendo un ejercicio de empatía hacia ésa situación, podrá meterse al menos mínimamente en la piel del suceso, y por tanto, comprender una parte de lo que ocurre. Y ése hecho, aunque pueda parecer a primera vista poco importante, es un acto que cambia la percepción sobre el tema por el que se ha interesado.

Extrapolemos este ejercicio a nuestra vida cotidiana. Imaginemos de nuevo a nuestro hipotético televidente, que en su lugar de trabajo tiene un encontronazo con un compañero porque éste le ha hablado mal, le ha faltado el respeto gritándole y lleva todo el día de mal humor. Bien, nuestro muchacho/a tiene la opción de entrar en ése juego de "a ver quién puede más", o evitar la situación como pueda. Después de la discusión, tiene la opción de preocuparse únicamente de la falta de respeto que ha sufrido, de qué pensarán los demás de lo que han visto, de sus propias emociones, etc.; o la alternativa de ejercer un acto de comprensión.

Bien, si nuestro chico/a hiciera un ejercicio de empatía para comprender - y no sólo saber- porqué su compañero ha actuado así, si fuera empático con la situación que vive este compañero, podría adquirir una nueva calidad perceptual en cuanto a él y esto podría extenderse a otras situaciones y personas. Percibiría a las personas de otra manera porque dejaría de ser egoísta y comenzaría a comprender las características y situaciones de los demás. Este acto amplia la comprensión y conocimiento de la Realidad en lo referente a nosotros mismos y lo que vivimos. 

Separatismo consensuado

De forma un tanto extraña - por describir de alguna manera el siguiente hábito-, la especialización en todas las ramas del conocimiento ha provocado de forma consciente o inconsciente la aparición de un separatismo consensuado entre unas y otras ramas del saber. Ya he comentado al principio que cuando se habla de una rama de la ciencia, no se suele relacionar con otra -o no suficientemente-, ya que a veces pareciera que una rama pueda ser incluso antagonista de una que estudie cosas diferentes. Sí, el concepto de "separatismo consensuado" es un oxímoron en toda regla, pero es una realidad que no sólo la encontramos en el campo de la ciencia, sino en el conjunto social, ya que las personas tenemos la tendencia de clasificar los componentes de la Realidad sin unirlas entre ellas; es más, las separamos. Y todos están de acuerdo en que es lo correcto. Por tanto, el separatismo consensuado es la costumbre de separar el conocimiento sin que apenas se cree un nexo de unión entre las partes, siendo así aceptado por la mayoría.

Voy a ponerles algunos ejemplos. Tan sólo son ejemplos que me he encontrado en mi vida, pero espero que sean útiles para comprender de qué estamos hablando.

Por circunstancias de la vida, he tenido bastante contacto con personas que buscan la espiritualidad - o lo que creen que es espiritualidad-. Estas personas, ya de entrada, suelen demarcar de forma pronunciada una barrera entre los "asuntos del espíritu" y la problemática social en la que puedan estar viviendo. Viven sumergidos en una burbuja en la que no existe ningún interés por conocer el ambiente en el que cohabitan con los demás, porque consideran que hay que enfocarse tan sólo en lo espiritual, en el Alma, y que pensar en las cosas malas que ocurren es rebajarse y disminuir sus vibraciones de conciencia - sé que es una ensalada de palabras sin sentido, pero les aseguro que lo he oído más de una vez-.

Pero si estas personas no conocen qué ocurre en el mundo real en el que viven, pueden ser víctimas de su ignorancia. Porque quizá están consumiendo alimentos perjudiciales para su salud, o compran productos que han sido fabricados por niños en condiciones terribles; o tienen su dinero guardado en un banco que alimenta la proliferación de armas nucleares. En este contexto, ¿de qué sirve centrarse en los "asuntos espirituales" si con pequeños actos estamos contribuyendo de una forma u otra a que los escenarios de maldad continúen en el planeta?

También, y esto es generalmente común, he conocido a personas indignadas con el sistema capitalista y que abogan por un cambio, pero que no llegan a comprender - aunque se las informe de ello- de que el culpable de la coyuntura actual no es el capitalismo per se, sino que la causa es la Patocracia, y que el capitalismo es un síntoma de ello. Pero igualmente, parece ser complicado que la población haga relaciones entre la psicopatología y la política o en el análisis de los Sistemas, ya que incluso llegan a mofarse de ello y a rechazarlo tajantemente.

Y en este caso, si no se hace la apropiada relación entre política y psicopatología, siempre seremos víctimas de la Patocracia, ya sea bajo el nombre de capitalismo, socialismo, etc.

Nadie está exento de caer en el separatismo consensuado. Es un hábito muy arraigado en la civilización. Cada persona o grupo percibe la Realidad de una manera concreta, y ése marco en el que se mueven no les permite ver más allá de lo impuesto. Así que es difícil encontrar a grupos que se preocupen de temas espirituales y política al mismo tiempo, o de ufología y psicología a la vez, o de nutrición y religiones. Si las ramas del conocimiento son unidas objetivamente entre sí, podemos ver que todo lo que existe está relacionado, y que centrarnos o especializarnos en tan sólo unas pocas ramas del saber no nos ayuda demasiado a la hora de comprender la Realidad en su conjunto.

Profundizando en el aspecto individual de cada persona, nos encontramos con otro ejemplo de separatismo consensuado y que afecta a la comprensión de uno mismo y el entorno. Uno puede llegar a darse cuenta de lo destructivo que es el sistema o que la sociedad como conjunto se encuentra en un proceso de acelerada degradación; impera el consumismo, el individualismo, la vanidad, la competitividad entre compañeros, la ausencia de espíritu crítico, etc., etc. Todo el mundo culpa a los políticos, a Hollywood, a la televisión y a todo aquello que pueda condicionar a la población. Pero, ¿alguien piensa en que la corrupción de una sociedad se inicia con la escolarización? La escolarización es algo que se menciona en la crítica social, pero para la población parece que sigue siendo una vaca sagrada. La escolarización es el adoctrinamiento hacia la estupidez. John Taylor Gatto, en su libro "Historia secreta de la educación", comenta:
La gente corriente envía sus hijos a la escuela para que sean inteligentes, pero lo que enseña la escuela moderna es la estupidez. Es una idea religiosa fuera de control. No tiene que aceptar esto, sin embargo, para darse cuenta de que esta clase de economía estaría amenazada si demasiada gente inteligente supiera demasiado. [...]

La estupidez a la antigua acostumbraba a ser simple ignorancia. Ahora la ignorancia ha sido transformada en categorías matemáticas permanentes de estupidez relativa como «dotados y con talento», «grupo principal» o «educación especial». Categorías en que el aprendizaje es racionado para bien de un sistema de orden. La gente estúpida ya no es simplemente ignorante. Ahora es adoctrinada, su mente condicionada con dosis sustanciales de desinformación preparada comercialmente con propósitos tranquilizadores.

Jacques Ellul, cuyo libro Propaganda es una reflexión sobre el fenómeno, nos avisó de que los niños prósperos son más susceptibles que los otros a los efectos de la escolarización, porque se les promete más confort y seguridad permanentes a cambio de la rendición total:

"El juicio crítico desaparece completamente, porque de ninguna forma puede jamás existir juicio crítico colectivo [...] El individuo no puede seguir juzgando por sí mismo porque inevitablemente relaciona sus pensamientos con todo el complejo de valores y prejuicios establecidos por la propaganda. Respecto a las situaciones políticas, se le dan hechos juicios de valor investidos con el poder de la verdad por [...] la palabra de expertos."

La nueva estupidez es particularmente mortal para los chicos de clase media o media-alta, ya hechos superficiales por múltiples presiones para conformarse, impuestas por el mundo exterior a sus padres normalmente ligeramente arraigados. Cuando llegan a adultos, están convencidos de que tienen que saber algo porque sus títulos y licencias eso dicen.

Permanecen así convencidos hasta que un divorcio inesperadamente brutal, una reducción de personal a media edad o ataques de pánico sin sentido perturban el equilibrio precario de su humanidad incompleta, de sus vidas adultas nacidas muertas. [...]

Ellul lo describe así:
"El individuo no tiene ocasión de ejercer su juicio sea en cuestiones de principio o en sus implicaciones. Esto lleva a la atrofia de una facultad no ejercida con facilidad bajo [las mejores] condiciones [...] Una vez el juicio personal y las facultades críticas han desaparecido o se han atrofiado, no reaparecerán simplemente cuando la propaganda se suprima [...] se necesitarían años de educación intelectual y espiritual para restaurar esas facultades. El que está sometido al influjo de la propaganda, al ser privado de una propaganda, adoptará inmediatamente otra. Esto le ahorrará la agonía de encontrarse vis a vis con un acontecimiento sin una opinión confeccionada."
Una vez los mejores niños son rotos por un sistema así, se desintegran moralmente, pasando a ser dependientes de la aprobación del grupo. Una alumna de mérito nacional de mi propia familia escribió una vez que su sueño era ser «una pequeña parte de una gran máquina». Eso me rompió el corazón. Lo que los chicos atontados por la escolarización no pueden hacer es pensar por sí mismos o estarse tranquilos alguna vez durante mucho rato sin sentirse locos. Los chicos y chicas idiotizados muestran dependencia explotable de muchas formas por las personas mayores especialistas en ello.
Se puede llegar a tildar de exagerado considerar que la estupidez se enseña, pero si analizamos la creatividad, el pensamiento crítico y los juicios de valor del ciudadano de a pie, constataremos que por desgracia dicha apreciación es muy cierta. Piensen en la predisposición a comportarnos de forma gregaria, o de cómo somos fácilmente manipulables - recuerden el efecto de la tercera persona para no caer en la idea de creerse uno mismo como "no manipulable-. La pusilanimidad y el consecuente gregarismo son características sociales que borran por completo la capacidad de pensar por uno mismo, y por tanto de tener la opción de vivir libremente.

"Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo." Goethe

La gran fábrica de la información mundial manipuladora de cerebros


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La gran fábrica de la información mundial manipuladora de cerebros está dirigida por intereses privados que se hacen pasar como "públicos" (de toda la sociedad). Las guerras políticas y económicas del capitalismo, en las sombras, alimentan una manipulación psicológica permanente y nutre la parte mayoritaria del universo de la "información mundial" (vendida por la prensa del sistema como si fuera "objetiva").

En general, y a nivel planetario, son los monopolios mediáticos (menos del 5% del total de los medios mundiales) los que dictan las reglas y establecen los parámetros de la información a escala global.

Así como las grandes corporaciones económicas fijan las reglas del mercado y forman los precios, las grandes corporaciones mediáticas fijan las reglas y determinan a diario (a través de la cartelización monopólica) lo que "es noticia" y lo que "no es noticia" en el mercado de la información a nivel local e internacional.

Generalmente, cuando una información rompe las mallas de lo establecido, cuando revela aspectos funcionales o intereses del sistema capitalista que subsisten detrás de los gobiernos, de las corporaciones empresariales, o de la estructura dominante del negocio informativo, se la califica inmediatamente de "teoría conspirativa".

En este escenario, los medios y periodistas del sistema son los primeros elaboradores y difusores de "teorías conspirativas" presentadas como información objetiva a nivel planetario y masivo.

De manera tal que, todo lo que "informa" la prensa masiva está manipulado y orientado por intereses privados que se hacen pasar como "públicos" (de toda la sociedad).

Las guerras políticas y económicas del capitalismo, en las sombras, alimentan una manipulación psicológica permanente y nutre la parte mayoritaria del universo de la "información mundial" (vendida por la prensa del sistema como si fuera "objetiva").
Pongamos un ejemplo preciso: Las "fuentes" que utilizan los medios y los periodistas del sistema no son "desinteresadas".

Toda la información que recoge la prensa convencional proviene de funcionarios, políticos, militares, lobbistas y ejecutivos de empresas, que utilizan la información masiva para manipular intereses electorales, políticos y económicos.

Las mayoría de las "fuentes" citadas por el periodista asalariado es siempre el poder.

Ejemplo: Los informes sobre "terrorismo", producidos y lanzados en serie por la CIA y los servicios de inteligencia, son aceptados como "fuentes confiables" por la estructura y los periodistas de la prensa convencional. Las noticias sobre Irak, Afganistán y la zonas ocupadas, se nutren de informes y voceros oficiales del propio ejército invasor.

En ese escenario, de manipulación de la información con fines económicos y políticos, todas las noticias (sin excepción) que circulan por el universo masivo de la comunicación periodística comercial (local e internacional) son "conspirativas" y su función es precisa: Alimentar las guerras políticas y económicas del poder.

Desde lo político, esa información no está orientada a la búsqueda de la "objetividad" sino a direccionar conducta social, tanto para el consumismo económico, para beneficio electoral, o para generar consenso masivo a aquellos procesos que benefician a las corporaciones económicas y a los gobiernos del sistema capitalista.

Por falta de contra información masiva, las mayorías planetarias (ignorantes de la manipulación) consumen esas noticias como si fueran parte de una realidad emergente de procesos y de hechos que se suceden como producto de una dinámica "natural" del mundo.

En resumen, mientras por un lado la prensa convencional y masiva califica de "teorías conspirativas" a la información que revela sus intereses y estrategias funcionales ocultas, por otro, utiliza la "información conspirativa" (vendida como si fuera "información objetiva") para sostener al sistema capitalista que paga por sus servicios.

En definitiva, destruir al enemigo con el mito de la "teoría conspirativa, controlar y convertir al individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control político y económico, son los dos objetivos clave de la estructura mediática mundial que determina y decide lo que las mayorías deben entender (y consumir) como "información objetiva".

Comentario: En las palabras del padre de la propaganda:
La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones organizados de las masas es un elemento de importancia en la sociedad democrática. Quienes manipulan este mecanismo oculto de la sociedad constituyen el gobierno invisible que detenta el verdadero poder que rige el destino de nuestro país.

Quienes nos gobiernan, moldean nuestras mentes, definen nuestros gustos o nos sugieren nuestras ideas son en gran medida personas de las que nunca hemos oído hablar. Ello es el resultado lógico de cómo se organiza nuestra sociedad democrática. Grandes cantidades de seres humanos deben cooperar de esta suerte si es que quieren convivir en una sociedad funcional sin sobresaltos.

A menudo, nuestros gobernantes invisibles no conocen la identidad de sus iguales en este gabinete en la sombra. Nos gobiernan merced a sus cualidades innatas para el liderazgo, su capacidad de suministrar las ideas precisas y su posición de privilegio en la estructura social. Poco importa qué opinión nos merezca este estado de cosas, constituye un hecho indiscutible que casi todos los actos de nuestras vidas cotidianas, ya sea en la esfera de la política o los negocios, en nuestra conducta social o en nuestro pensamiento ético, se ven dominados por un número relativamente exiguo de personas [...] que comprende los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos quienes mueven los hilos que controlan el pensamiento público, domeñan las viejas fuerzas sociales y descubren nuevas maneras de embridar y guiar el mundo. - Edward Bernays, Propaganda
¿Te estás dejando manipular? ¿Piensas que no eres manipulable? Te invitamos a leer La naturaleza de las revoluciones y la esclavitud de la psique II para un análisis revolucionario de la mente.

Norcorea anuncia un ataque "en cualquier momento" contra EEUU y Corea del Sur


El tablero del conflicto nuclear de Corea del Norte con EEUU y las potencias aliadas adquiere un nuevo teatro de operaciones con la peligrosa escalada militar que se desató luego de que dos bombarderos de EEUU con capacidad nuclear, invisibles a los radares, volaran sobre la península de Corea. Los expertos miran hacia la frontera que separa a Norcorea de Corea del Sur, y ya se habla de un desenlace militar de características imprecisas que podría generar una crisis de alto impacto en los mercados internacionales. 



¿Qué son 7 ojivas comparadas con las decenas de miles que acumula el "club nuclear" que controla el Consejo de Seguridad de la ONU?
Corea del Norte puso el viernes en posición de ataque sus unidades de misiles para atacar las bases militares de EEUU en Corea del Sur y el Pacífico, después de que Washington hiciera volar dos bombarderos invisibles con capacidad nuclear sobre la península de Corea en una inusual demostración de fuerza.

El líder norcoreano Kim Jong-un firmó el viernes una orden que ponía a sus unidades de misiles en alerta para atacar a las bases militares de Estados Unidos en Corea del Sur y el Pacífico, después de que se conociera el incidente, ocurrido el día miércoles 27 de marzo.

"Finalmente firmó el plan de los preparativos técnicos de cohetes estratégicos del Ejército Popular de Corea, ordenándoles estar preparados para disparar de manera que puedan atacar en cualquier momento a EEUU continental, sus bases militares en los teatros de operaciones del Pacífico, incluidos Hawai y Guam, y aquellas en Corea del Sur", dijo la agencia norcoreana KCNA.

El Pentágono señaló en un comunicado que también se dio a conocer el viernes, que los bombarderos invisibles B-2 que volaron el miércoles sobre Corea del Sur demostraron la capacidad de EE.UU. para "proporcionar una disuasión ampliada" a sus aliados y de llevar a cabo "ataques precisos, de largo alcance, con la rapidez que deseen".

Las recientes tensiones comenzaron en diciembre, con el lanzamiento exitoso de un cohete de largo alcance por parte de Corea del N, y se consolidaron en febrero, cuando el gobierno norcoreano efectuó su tercer test nuclear. La afrenta tuvo consecuencias en el Consejo de Seguridad, que acordó por unanimidad un duro paquete de sanciones destinado a congelar los activos financieros y el acceso a bienes de la élite norcoreana en el exterior.

Rusia, por su parte, dijo que el aumento de la actividad militar cerca de Corea del Norte podría causar una tensión que se descontrolara, criticando implícitamente los vuelos estadounidenses.

Las múltiples amenazas que Corea del Norte viene realizando a EE.UU. y Corea del Sur en las últimas semanas incluyen la alerta de un "ataque preventivo nuclear" contra EE.UU. y la ruptura del armisticio de la Guerra de Corea.

El jueves pasado, Corea del Norte amenazó con utilzar misiles en stand by para atacar las bases militares de EE.UU. en el Pacífico "en cualquier momento".

Pyongyang también canceló un armisticio acordado con EEUU que puso fin a la guerra coreana de 1950-53 y cortó todas las comunicaciones con las fuerzas estadounidenses, Naciones Unidas y Corea del Sur.

En el 2010, Corea del Norte bombardeó una isla surcoreana cerca de un límite marítimo que Pyongyang disputa, matando a dos civiles y a dos soldados, lo que llevó a Seúl a responder con disparos de artillería, lo que aumentó enormemente las tensiones.

Anteriormente ese año, un buque de la Armada surcoreana fue atacado y hundido por un torpedo, matando a 46 marinos, en un incidente que muchos atribuyeron al Ejército norcoreano, aunque Pyongyang niega las acusaciones.

Corea del Norte lanzó una andanada de amenazas diarias desde comienzos de este mes, cuando EEUU y el Sur, aliados en la guerra de 1950 a 1953, iniciaron maniobras unas militares de rutina que, según han dicho, son de naturaleza puramente defensiva.

Las nuevas sanciones pondrían la soga al cuello a Norcorea, cuya población padece una crisis y una hambruna sin precedentes, principalmente como consecuencia del bloqueo económico de Europa y EEUU, mientras que las relaciones económicas con el resto del mundo son mínimas y el país subsiste recibiendo ayuda alimentaria de la ONU.

Por lo tanto al régimen de Kim Jong-un se le acaba el tiempo: Si no genera una acción disuasiva creíble en el corto plazo que obligue a EEUU a otorgarle nuevas concesiones en una mesa de negociación, su supervivencia interna estaría comprometida.

En el escenario de enfrente, las potencias de la ONU hasta ahora se mostraron indiferentes a los "ensayos" misilísticos de Pyongyang y no presentan signos de estar dispuestas a entablar negociaciones con el régimen norcoreano sin garantías verificables del desmantelamiento de sus centrales nucleares y la entrega de sus ojivas atómicas.

EEUU mantiene en Corea del Sur bases militares, submarinos, buques y aviones dotados con poder nuclear, y unos 30.000 efectivos, argumentando un poder de "disuasión" contra el poderoso ejército norcoreano que, en distintas escalas, está en capacidad de movilizar más de un millón de efectivos.

El Ejército Popular de Corea del Norte, por su tamaño, está considerado el cuarto más grande del mundo, con más de un millón de militares en actividad y otros 4,7 millones en la reserva.

Algunos informes afirman que Corea del Norte (un país que vive mayoritariamente de la ayuda internacional) es el país más militarizado del mundo.

Se estima que el gasto militar norcoreano asciende a más de US$ 5000 millones (equivalente al 25% del PIB), de los cuales más de la mitad están destinados a los programas de desarrollo nuclear y de misiles. Corea del Norte podría tener 8 cabezas nucleares y varios centenares de misiles balísticos con alcance superior a los 1000 kilómetros.

Las bases militares, submarinos, buques y aviones nucleares, más los 30.000 efectivos que EEUU mantiene en Corea del Surque se verían obligados a involucrarse en un teatro de guerra convencional en caso de que Norcorea ataque a Corea del Sur.

En 1950, Corea del Norte invadió Corea del Sur contando como aliados poderosos a la ex Unión Soviética (hoy Rusia) y a la China comunista, que hoy han reconvertido sus economías y regimenes políticos al sistema capitalista y mantienen con Pyongyang una difusa relación de apoyo, más diplomática que real.

Hoy, mientras Corea del Sur, la cuarta economía asiática (23 veces más grande que la de Norcorea) se mantiene como un satélite de EEUU en la península coreana, el régimen norcoreano se encuentra aislado y condenado por las potencias capitalistas, incluidas Moscú y Pekín.

De acuerdo con los expertos, un ataque nuclear norcoreano a Corea del Sur difícilmente podría ser interceptado a tiempo por los misiles de Japón y EEUU. Sólo en Seúl, el posible blanco, viven unos 20 millones de personas.

Por el entrelazamiento comercial (a nivel de importación y exportaciones) que mantiene Corea del Sur con el eje China-Japón-EEUU, cualquier proceso desestabilizante en su economía (como puede ser una guerra o un ataque nuclear) se convertiría en una crisis de alto impacto en los mercados internacionales.

Corea del Norte y el "club nuclear"

En la post Guerra Fría nadie quiere terminar con el dominio planetario del capitalismo, sino acomodarse y supervivir lo mejor posible dentro del sistema.

En consecuencia, lo que quedan (sueltos) son conflictos intercapitalistas por apoderamiento de los recursos estratégicos del planeta, o conflictos por reivindicaciones y reclamos puntuales como es el caso de Corea del Norte que utiliza su programa y su arsenal nuclear como elemento de presión para obligar a EEUU a negociar a cambio de supervivencia económica.

Condenado por el Consejo de Seguridad de la ONU, presionado y aislado por las potencias mundiales, el régimen de Pyongyang, en total soledad, sigue desafiando al "mundo occidental" con su impredecible arsenal nuclear (por ahora fuera de control), cuya capacidad de destrucción real es tan difusa como la estrategia internacional que lo mantiene como un "gran mendigo asiático" sentado sobre un polvorín atómico.

Más allá de sus estrategias disuasivas de amenazar para negociar, el régimen nuclear encabezado por Kim Jong-un no quiere hacer explotar el planeta capitalista, sino que aspira a que EEUU y las potencias le otorguen asistencia financiera y económica y le dejen un lugarcito bajo el sol con sus ojivas nucleares.

¿Qué son 7 ojivas comparadas con las decenas de miles que acumula el "club nuclear" que controla el Consejo de Seguridad de la ONU? 

En octubre de 2006 Corea del Norte hizo explotar su primera bomba nuclear, a pesar de las notables amenazas que en ese sentido había recibido, por parte de EEUU y de las potencias aliadas.

Hay que aclarar que el programa nuclear de Irán o las ojivas en manos de Corea del Norte, no preocupan a EEUU por su capacidad masiva de destrucción sino por el nivel de "crisis nuclear" que puede desatar a escala planetaria.

Irán y Corea del Norte, a diferencia de la antigua disputa de las potencias en la "guerra fría" (EEUU, URSS, China) por la posibilidad de descargar un primer golpe (first strike) contra el enemigo, recrean el peligro de un estallido nuclear "fuera de control" que podría alcanzar a cualquier ciudad europea, estadounidense o israelí.

En julio de 2006, Pyonyang lanzó siete misiles de prueba, incluyendo el Taepodong-2, que según los analistas, podría hipotéticamente alcanzar la costa oeste de EEUU.

Y hay una posibilidad inquietante que los expertos barajan: Una sola bomba nuclear que estallara en alguna metrópoli occidental, además de activar una respuesta atómica devastadora contra Corea del Norte, produciría un efecto encadenado de pánico mundial que derrumbaría los mercados y paralizaría la economía global.

Ni Kim Jong-un (un estallido nuclear sería su suicidio y el de su pueblo) ni los líderes mundiales, incluidos los de Rusia y China, quieren esa posibilidad que podría colocar al planeta al borde del Apocalipsis.

Entonces ¿Porqué las potencias dejan que Kim Jong-un y su régimen sigan danzando y amenazando con ojivas nucleares en su "villa miseria nuclear" de Pyongyang? 

En primer lugar, los movimientos militares nucleares del régimen norcoreano son monitoreados al segundo por los sistemas de vigilancia satelitales, tanto rusos, chinos como occidentales, y posiblemente Kim Jong-un no alcanzaría a apretar el gatillo sin que antes reciba una respuesta nuclear demoledora de los barcos, aviones y submarinos USA estacionados en Corea del Sur.

En segundo lugar, en su estrategia calculada de "amenazar para negociar", Kim Jong-un y su régimen se resisten a desmantelar efectivamente sus centrales nucleares y a revelar su armamento estratégico (la única herramienta disuasiva con que cuenta) como le exige EEUU.

Como reclamo de fondo, lo que busca Corea del Norte es un acuerdo global que le garantice ayuda financiera, energética y alimentaria y que se le reconozca un status aceptado en el club de las potencias nucleares.

Ese acuerdo es inviable: Ni Rusia ni China (supuestos protectores del régimen de Pyongyang), además de EEUU y sus aliados de la UE, quieren una Corea del Norte nuclearizada que rompa el statu quo atómico establecido por las potencias capitalistas del "club nuclear" que controlan el Consejo de Seguridad de la ONU.

Las posiciones son irreductibles: Si bien Corea del Norte no puede disparar una sola ojiva nuclear sin suicidarse, ni EEUU ni las potencias pueden terminar con su arsenal nuclear sin destruirlo por la vía militar.

Y para destruir el arsenal y las centrales nucleares norcoreanas sólo existen dos vías: Un ataque con misiles nucleares o una invasión militar.

Ninguna de esas opciones son válidas: La destrucción nuclear de Corea del Norte (por razones obvias) no está en la agenda de EEUU y de las potencias, y una invasión militar (seguramente con la oposición de Rusia y de China) equivaldría a desatar un conflicto regional de costo impensable para el Imperio y sus socios de las potencias aliadas de la OTAN

Comentario: Nos preguntamos si las palabras del astrónomo Victor Clube serán aplicables a estos acontecimientos:
Cuando el prospecto de estas catástrofes globales recurren, la tensión nerviosa que se despierta en la humanidad es tal que los principales líderes de la civilización han tenido el hábito de disimularlo por mucho tiempo en beneficio propio, simplemente con el objetivo de preservar la calma pública y evitar la falla total de los asuntos civiles...

Desde el Renacimiento europeo, todas las culturas cristianas, islámicas y judías han adoptado una irracional postura anti apocalíptica, aparentemente ignorante de la floreciente ciencia de catástrofes. La historia, según parece, se está repitiendo a si misma: la Era Espacial ha aceptado revivir la voz Platónica de la razón pero emerge esta vez en una tradición anti-fundamentalista, anti-apocalíptica sobre la cual los gobiernos no podrían, como antes, ejercitar el control... Los cínicos (o sofistas modernos), dirían que no necesitamos amenazas celestiales para disfrazar las intenciones de la Guerra Fría; ¡más bien necesitamos la Guerra Fría para disfrazar las intenciones celestiales!
Para más información vea Treinta años de cultos y cometas.

Conviértete en una máquina de quemar grasa (Parte I)


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Sé que el titular parece sacado de un anuncio barato de algún aparato o suplemento inútil de la industria del fitness; de esos que detesto. Sin embargo, el tema de hoy es extremadamente importante, y es uno de los problemas que están en la raíz de la creciente epidemia de obesidad.

Uno de los mitos que habrás escuchado muchas veces es el de "La glucosa es la energía favorita del cuerpo". Con esto se justifica el consumo periódico de carbohidratos para mantener un nivel de energía adecuado, y así mantienen los cereales su lugar en la base de la terrible pirámide alimentaria. También gracias a esto continúan las recomendaciones de comer 5-6 veces al día, siempre con alguna fuente de carbohidrato para mantener los niveles de glucosa en sangre. Las empresas de alimentación mantienen esta mentira, ya que les interesa seguir vendiendo todo tipo de snacks y barritas de cereales para "picar entre horas", asegurando que te tienen comiendo todo el día, no vaya a ser que te baje la glucosa y desfallezcas. Como ya comenté recientemente, esto genera un hambre constante y un desequilibrio hormonal importante, haciendo que tus niveles de energía se comporten como una montaña rusa a lo largo del día.

¿Cómo nos diseñó la evolución?

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Como siempre, entender cómo evolucionamos nos da muy buenas pistas para comprender lo absurda que es la premisa de la "glucosa como nuestra energía principal".

El cuerpo de un adulto medio alberga aproximadamente 2.000 calorías en forma de glucógeno (glucosa almacenada), lo que te permitiría sobrevivir poco más de un día. Sin embargo, incluso alguien en buena condición física (no gordo) almacena más de 100.000-150.000 calorías en forma de grasa!!!. Si nuestro cuerpo prefiriera realmente utilizar glucosa como energía ¿no crees que hubiera desarrollado mecanismos para almacenar glucosa en vez de grasa?.

Es cierto que las células humanas pueden metabolizar glucosa, pero la realidad es que prefieren grasa.

De hecho, un exceso de glucosa es tóxico. Por eso, ante un consumo alto de carbohidratos, la glucosa liberada será la primera energía que queme el cuerpo. Si ingieres alcohol, que es todavía más tóxico, será procesado y utilizado como energía antes incluso que la glucosa. Y a nadie se le ocurre pensar por tanto que "la energía favorita de nuestro cuerpo es el alcohol", y que por tanto debemos tomarnos un par de copas 6 veces al día" (aunque seguro que sería una noticia bien recibida por muchos).

Una persona sana tiene aproximadamente 5 gramos de glucosa en sangre (una cucharada +/-) en un momento dado. Mucho más que esto, y estás en problemas. De ahí que tu cuerpo dispare insulina cuando aumenta la glucosa, para sacarla del torrente sanguíneo, y asegurar que no se supera este nivel. Si alimentas tu cuerpo con una sucesión de carbohidratos, estarás quemando principalmente glucosa, y no das a tu cuerpo la oportunidad de utilizar la grasa almacenada. Las repercusiones de esta situación para tu salud van mucho más allá de no poder perder los 'michelines'.

Tu cuerpo como una hoguera

Una analogía para entender cómo obtiene energía tu cuerpo es verlo como una locomotora de vapor, alimentada por un fuego que debes mantener encendido constantemente. Casi cualquier cosa te sirve para quemar y emitir energía, pero el material que utilices define la "calidad" de la combustión y el tiempo que debes emplear para mantenerlo vivo:
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  • La mayoría de la gente utiliza principalmente carbohidrato (glucosa) como combustible. Esto es como añadir hojas, ramitas, o papel al fuego. Queman bien y producen energía, pero se consumen rápidamente en una llamarada (es decir, en un pico de insulina).
  • Consumir alcohol es el equivalente a echar gasolina sobre el fuego. Una combustión instantánea, que emite un destello explosivo y se desvanece al instante. Los alcóholicos sienten un deseo constante de seguir ingiriendo alcohol, al igual que los adictos a la glucosa demandan carbohidratos constantemente. De hecho hay mucha relación entre la adicción al alcohol y la adicción al azúcar (estudio).
  • La forma ideal de mantener el fuego es con grandes leños, que queman lentamente, con una llama continua, y durante mucho tiempo. No es por tanto necesario alimentar constantemente el fuego. Esto es lo que consigues quemando grasa. No quema rápido como la glucosa, el cuerpo debe trabajar un poco más para liberar su energía, pero lo hace de manera eficiente, limpia, y duradera.
Por tanto, si consigues tu energía principalmente de carbohidratos, tendrás que comer cada pocas horas, el fuego te lo reclamará, en forma de hambre, eres un "esclavo" de ese fuego.

En un entorno natural, tu cuerpo espera ayunos periódicos. Esto es fácil de sobrellevar en una dieta con un consumo relativamente bajo en carbohidratos, pero muy duro en una dieta con más del 40-50% de carbohidratos, ya que debes estar constantemente alimentando tu fuego interno.

Y no voy a seguir hablando del fuego interno porque esto empieza a parecer una escena de "50 sombras de Grey", entremos ya un poco en la ciencia.

¿Qué es la Cetosis?

De manera sencilla, podemos decir que "estar en cetosis" significa estar utilizando primordialmente grasa para obtener energía. Este estado se consigue mediante ayunos temporales y/o por una dieta con niveles bajos de carbohidrato.

En estas condiciones, el cuerpo obtiene la energía a partir de los ácidos grasos almacenados en el organismo, generando el hígado los llamados cuerpos cetónicos.

Como dije antes, sólo podríamos sobrevivir 1 ó 2 días con el glucógeno almacenado en nuestro cuerpo, pero podemos vivir meses con las calorías almacenadas en nuestra grasa, por lo que la capacidad de usar esta grasa como combustible durante largos períodos ha sido fundamental para nuestra supervivencia.

Así funcionamos durante millones de años. Tenemos enormes reservas de energía en forma de grasa y nuestro cuerpo está diseñado para utilizarlas en las actividades del día a día, consumiendo sólo la glucosa almacenada en los músculos y el hígado para algún esfuerzo extra (como escapar de un depredador en los tiempos de nuestros antepasados o hacer una sesión de entrenamiento hoy día).

Siguiendo la analogía de la locomotora, para subir una cuesta o aumentar temporalmente la velocidad, echarás mano del papel, las ramas y cualquier cosa que tengas a mano, pero usarás grandes trozos de madera como estrategia general para mantener el tren en 'velocidad de crucero'.

Conclusión: Debes enseñar a tu cuerpo a utilizar grasa como energía principal, y glucosa para los esfuerzos extra y para cubrir las necesidades básicas del cerebro.

Uno de los motivos por los que el mito de la "glucosa como energía favorita del cuerpo" persiste, es porque efectivamente existen células en nuestro cuerpo que no tienen mitocondria, las "centrales energéticas" de las células. Este es el caso de los glóbulos rojos y algunas células del cerebro de pequeño tamaño, que tampoco tienen espacio para albergar mitocondria. Estas células requieren glucosa y no pueden metabolizar grasa.

Esto ha alimentado el mito de "tu cerebro sólo puede utilizar glucosa"; ya es hora de que aclaremos esto.

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El cerebro - nuestro gran consumidor

El cerebro es a nuestro cuerpo lo que Estados Unidos al mundo en términos de consumo de energía. Representa un 2% de nuestro peso pero supone el 20% del gasto energético. Por tanto, cualquier conversación sobre el tipo de energía que nuestro cuerpo prefiere, debe considerar sin duda las "preferencias" de nuestro cerebro.

Muchos piensan que el cerebro sólo consume glucosa. Si esto fuera cierto, estaríamos ante una "paradoja evolutiva".

¿Cómo puede ser que nuestro órgano más hambriento, el cerebro, reclame un tipo de energía del que nuestro cuerpo puede almacenar cantidades muy limitadas, y no pueda procesar las enormes reservas de otro tipo de energía (grasa) que parece que estamos mucho mejor diseñados para llevar con nosotros?. Por supuesto yo no estaría hoy escribiendo esto, ni tú leyéndolo, si no hubiera una forma sencilla en la que el cerebro puede acceder a la energía de la grasa. Simplemente nos hubiéramos extinguido hace mucho tiempo.

La respuesta rápida es que nuestro hígado puede producir, a partir del metabolismo de la grasa, un tipo específico de cuerpo cetogénico, el beta-hidroxibutirato, que nuestro cerebro puede utilizar en gran medida como energía.

No sólo lo puede utilizar, sino que cada vez hay más evidencia de que es su energía favorita. Son bien conocidos, desde hace más de 80 años, los beneficios que ofrece una dieta cetogénica en trastornos neurológicos como la epilepsia. Más recientemente, hay estudios contundentes que demuestran el efecto protector sobre el cerebro de niveles bajos de glucosa, en la prevención y tratamiento de enfermedades como Alzheimer o Parkinson.

La poca glucosa que realmente necesita el cerebro (recuerda que algunas de sus células no tienen mitocondria), se puede obtener fácilmente mediante un proceso denominada "gluconeogénesis", en el cual el hígado genera la glucosa que necesita a partir de la proteína, bien de la que ingerimos o de los músculos, en caso de ayunos prolongados (aunque obviamente queremos evitar esto, de ahí la importancia de consumir proteína!).

Por si fuera poco, el propio proceso de metabolización de las grasas produce como efecto derivado ciertas cantidades de glicerol, que el hígado puede también convertir en glucosa si lo requiere. De nuevo, hemos sobrevivido millones de años con dietas baja en carbohidratos, y es lógico que nuestro cuerpo esté perfectamente preparado para producir la glucosa que requiere.

Resumiendo, hemos confundido "tu cerebro necesita glucosa", que es cierto, por "tu cerebro sólo puede utilizar glucosa", que es falso. Y además vemos que la glucosa requerida no tiene por qué venir necesariamente de la alimentación.

Por otra parte, se acumulan las evidencias del efecto de las dietas altas en carbohidratos y excesos de glucosa en nuestro cerebro. Así como han aumentando las tasas de obesidad a medida que nos insertaban en la cabeza el mantra "las grasas son malas", también se han disparado los niveles de múltiples trastornos mentales como depresión, ansiedad crónica, esquizofrenia etc... Al igual que con la obesidad, está claro que hay más factores en juego que la alimentación, pero la relación entre la alimentación y las enfermedades mentales es cada vez mas clara.

Nota: Otro tipo de células que requieren glucosa para sobrevivir y sin capacidad de metabolizar grasa son las células cancerígenas, y hay varias líneas de investigación sobre los beneficios de la cetosis en el tratamiento de distintos tipos de cáncer, especialmente prometedoras en el caso de tumores cerebrales.

La cetosis como estado natural

El tema de fondo que quería plantear con esta primera parte, es que la cetosis es un estado en el que nos hemos pasado buena parte de nuestra existencia, y por tanto estamos mejor adaptados evolutivamente a quemar grasa que a quemar glucosa. Sin embargo, la cetosis se plantea hoy día como la solución a problemas neuronales, o como medida temporal para acelerar la quema de grasa, y se recomienda llevar a cabo bajo supervisión médica (debido a conceptos erróneos de los que hablaré el próximo día).

Desde mi punto de vista debería ser al revés. Deberíamos considerar la cetosis como nuestro estado normal, lo que no implica que pase nada por salirnos de ella de vez en cuando, por ejemplo para aumentar nuestra energía ante ciertas actividades físicas o fruto de las fiestas navideñas como estamos ahora .

De hecho, esta "flexibilidad metabólica", o eficiencia para trabajar con diferentes combustibles, es un signo de buena salud, al contrario de lo que ocurre con gente que siempre ha dependido de los carbohidratos, con muchas dificultades para quemar su grasa, incluso con dietas restrictivas en calorías y altas dosis de cardio.

En la segunda parte del post hablaré precisamente de algunas de las falsas creencias que existen en torno a la cetosis (como por ejemplo confundir cetosis con cetoacidosis), y cómo transicionar de quemar glucosa a quemar grasa, minimizando algunos de los problemas tradicionales que se encontrarán los "quemadores de azúcar habituales".

Parte II

Comentario: Más allá de la pérdida de peso y otras ventajas mencionadas, la dieta cetogénica constituye una auténtica senda para la transformación de nuestro cuerpo y nuestra mente. Para el lector interesado, SOTT recomienda fuertemente la lectura en el foro cassiopaea.orgdel hilo Dieta Cetogénica: camino hacia la transformación, donde podrá conocer y aprender de la experiencia de quienes han experimentado con esta extraordinaria "forma de alimentarse".

También puede informarse más acerca de la Dieta Cetogénica leyendo estos artículos:

- La cetosis es el estado fisiológico óptimo para el ser humano

- ¡Gracias Cetosis! (Parte 1)

- ¡Gracias Cetosis! (Parte 2)

- ¡Gracias Cetosis! (Parte 3)

De manera adicional recomendamos la lectura de nuestro Enfoque Sott sobre la dieta paleolítica:

La dieta paleolítica revisada

Y el libro La solución paleolítica de Robb Wolf

El cese al Fuego en Gaza no detendría que se pueda hacer Regional esto mas adelante

 0:14: 🔥 El coronel Douglas McGregor advierte sobre la situación peligrosa en la que se encuentra Israel y la falta de apoyo de Estados Uni...